‘Los pilares de la Tierra, el musical’ celebra 400 funciones en el Teatro Gran Vía de Madrid
Los pilares de la Tierra, el musical ha alcanzado las 400 funciones en el Teatro Gran Vía, donde encara las últimas semanas de su temporada antes de despedirse del público el próximo 12 de abril.
El montaje escénico Los pilares de la Tierra, el musical, inspirado en la célebre novela de Ken Follett, ha alcanzado las 400 funciones en el Teatro Gran Vía, consolidándose como uno de los espectáculos más ambiciosos de la actual cartelera teatral en la capital.
Tras una primera temporada marcada por la buena acogida del público, la producción se prepara para cerrar su etapa en Madrid el próximo 12 de abril. El espectáculo cuenta con una inversión de 4,5 millones de euros, un elenco formado por 27 actores y un equipo técnico y artístico integrado por 75 profesionales.
Un amplio reparto sobre el escenario
El musical presenta un reparto coral encabezado por Jana Gómez y Alba, que se alternan en el papel de Aliena, uno de los personajes principales de esta historia ambientada en la Inglaterra medieval.
El elenco lo completan Rodrigo Blanco como Jack; Noemí Mazoy como Ellen; Julio Morales como Tom Builder; Abel García como Waleran; Álex Forriols como William; Gustavo Rodríguez como Philip; Noelia Cano como Matilde; Àngels Jiménez como Lady Regan Hamleigh; Joseán Moreno como Lord Percy Hamleigh y cover de Tom Builder; Fernando Baéz como el rey Esteban; Alberto Vázquez como Bartholomew; Ruth Ge como Elizabeth; Álvaro Romero como Richard; Aleix María como Alfred Builder; Miguel Ángel Belotto como Remigius; y Aurora Frías como Agnes Builder y cover de Lady Regan Hamleigh.
También forman parte del reparto Franc de Luna, Ernesto Santos, Rocío Margón —dance captain—, Carmen Yagüe y Camila Puelma, además de los swings Guillermo Pareja, JuanFran Toboso, Clara Lanzani y Vanesa Fernández.
Una puesta en escena de gran formato
La producción destaca por su cuidada escenografía y por el trabajo artesanal que hay detrás de cada elemento escénico. Uno de los símbolos visuales del espectáculo es el gran rosetón que preside el escenario, una estructura de seis metros de diámetro formada por más de 2.200 piezas de cristal y con un peso cercano a los 600 kilos.
La construcción de esta pieza requirió alrededor de 400 horas de trabajo y se convierte en uno de los elementos centrales de la escenografía.
El ritmo de la función también se refleja en los rápidos cambios de vestuario. A lo largo de cada representación se realizan más de 150 cambios, siendo uno de los más rápidos el del personaje del prior Philip, que completa su transformación en apenas 40 segundos al inicio del epílogo.
El vestuario ha sido confeccionado íntegramente a mano y se complementa con más de 100 pares de botas y zapatos diseñados específicamente para la producción. A ello se suma un trabajo de caracterización que incluye 82 pelucas y 12 barbas de pelo natural, elaboradas artesanalmente tras meses de trabajo.
Cada peluca requiere entre 20 y 40 horas de confección y hasta cinco horas de preparación para cada peinado. La más larga alcanza los 80 centímetros y corresponde al personaje de Matilde, mientras que algunos intérpretes llegan a cambiar de peluca hasta ocho veces durante una misma función.
Promoción por el Día Mundial del Teatro
El espectáculo se ha sumado además a la celebración del Día Mundial del Teatro con una promoción especial. Hasta el 29 de marzo, el público podrá adquirir entradas con un 30% de descuento para todas las funciones.
Además, el 27 de marzo, coincidiendo con esta celebración internacional dedicada a las artes escénicas, las dos funciones programadas ese día contarán con un descuento del 50%.