Cultura

José Sacristán deposita en la Caja de las Letras el sombrero “mágico” de su abuelo y recuerdos de su infancia ligada al cine

Instituto Cervantes - Ayuntamiento de Madrid
El actor y director José Sacristán ha depositado en la Caja de las Letras del Instituto Cervantes un legado cargado de simbolismo y memoria personal. Entre los objetos entregados destacan el sombrero de su abuelo, que define como su primer vestuario de actor, un proyector de juguete con el que descubrió el cine y diversos documentos familiares que marcaron su formación humana y artística.

El Instituto Cervantes acogió este miércoles el acto de entrega del legado de José Sacristán, uno de los intérpretes más destacados de la historia reciente del cine, el teatro y la televisión españoles. La ceremonia contó con la participación del director del Instituto Cervantes, Luis García Montero, y tuvo como testigo de honor a la actriz y académica Amparo Pascual, esposa del homenajeado.

La caja número 1324 de la histórica Caja de las Letras custodiará a partir de ahora una selección de objetos que resumen tanto la trayectoria profesional como la vida personal del actor nacido en Chinchón en 1937.

Durante su intervención, Sacristán explicó que los objetos elegidos representan a las personas que marcaron su vida y su forma de entender el mundo. Según señaló, se trata de recuerdos vinculados a sus padres, sus abuelos y otros familiares que vivieron los difíciles años de la posguerra española.

El sombrero de su abuelo y un cine de juguete, símbolos de sus primeros sueños

Entre las piezas más singulares del legado figura el sombrero de su abuelo paterno, una prenda que utilizaba en ceremonias y acontecimientos especiales y que el actor recuerda como un objeto casi mágico durante su infancia.

Sacristán relató que, siendo niño, subía a escondidas para recuperar aquel sombrero guardado en casa y que al ponérselo imaginaba convertirse en personajes de aventuras. “Fue mi primer vestuario como actor”, afirmó durante el acto.

Junto a esta pieza se encuentra un cine NIC, un popular proyector de juguete que permitía visualizar imágenes en movimiento y que despertó en él su fascinación por el séptimo arte. También entregó una colección de cromos y diversos programas de cine que conservaba desde niño y que le permitían revivir las películas que admiraba.

Documentos familiares marcados por la posguerra

El legado incluye además varios documentos de gran valor sentimental relacionados con la historia de su familia. Entre ellos destaca un cuaderno elaborado por su padre durante su estancia en la cárcel de Ocaña, donde copiaba poesías y textos para combatir el paso del tiempo durante su reclusión.

También forma parte de la colección un ejemplar de El Quijote que su padre consiguió en prisión en 1941 a cambio de un paquete de tabaco. Para Sacristán, estos documentos representan el origen de su conciencia social y cultural.

El actor recordó igualmente la influencia de su tío Francisco, cuyas novelas y relatos le ayudaron a descubrir la realidad de las desigualdades sociales y despertaron en él una temprana sensibilidad hacia los sectores más desfavorecidos.

Recuerdos de una carrera de más de seis décadas

La aportación a la Caja de las Letras se completa con diversos objetos vinculados a su trayectoria artística. Entre ellos figuran programas de algunas de sus primeras obras teatrales, materiales relacionados con su debut profesional en el Teatro Infanta Isabel de Madrid y el disco que grabó junto a Concha Velasco, Yo me bajo en la próxima.

Asimismo, ha depositado el guion facsímil de la película Soldados de plomo, que dirigió en 1983, un visor utilizado durante sus primeras experiencias como director cinematográfico y un ejemplar anotado de una obra de Konstantín Stanislavski que adquirió en una librería clandestina durante sus años de formación.

Homenaje a una figura esencial de la cultura española

Durante el acto, Luis García Montero destacó la relevancia de José Sacristán dentro de la cultura española contemporánea y subrayó que su trayectoria forma parte de la memoria sentimental y moral de varias generaciones.

Tras la entrega del legado se celebró una mesa redonda en la que participaron la directora de escena y dramaturga Natalia Menéndez y el escritor y cineasta David Trueba, quienes repasaron junto al actor algunos de los momentos más importantes de una carrera que abarca más de seis décadas.

José Sacristán ha participado en algunas de las producciones más relevantes del cine español y ha sido reconocido con numerosos galardones, entre ellos dos Conchas de Plata del Festival de San Sebastián, un Premio Goya, el Premio Feroz de Honor y el Premio Nacional de Cinematografía.