Exposición

Serrería Belga recupera la figura de Menchu Gal con una gran retrospectiva en Madrid

Con Gaspar Montes Iturrioz, Benjamín Palencia, Eduardo Chillida, Luis Vallet, Manolo Montes y Jorge Oteiza.

Madrid acoge una retrospectiva de Menchu Gal en Serrería Belga con 50 obras hasta el 28 de junio tras 20 años sin exposición

El Espacio Cultural Serrería Belga presenta la exposición ‘Menchu Gal. Imágenes de una vida’, una amplia retrospectiva dedicada a la artista vasca que podrá visitarse en Madrid hasta el 28 de junio. La muestra supone el regreso de Menchu Gal a la capital 20 años después de su última exposición individual, reuniendo cerca de medio centenar de obras que recorren su trayectoria.

Considerada una figura clave del arte español del siglo XX, Menchu Gal fue la primera mujer en recibir el Premio Nacional de Pintura en 1959, un reconocimiento que consolidó su lugar en la historia del arte.

Una artista pionera con estilo propio

La exposición, organizada junto a la Fundación Menchu Gal, permite descubrir un universo pictórico caracterizado por su luminosidad, fuerza cromática y libertad creativa.

A pesar de su contacto con las vanguardias, su obra no se adscribió a ninguna corriente concreta, desarrollando un lenguaje artístico propio e inconfundible, marcado por su carácter independiente.

La comisaria de la muestra, Marisa Oropesa, destaca ese estilo único que se mantuvo al margen de modas, una idea que también subrayó el crítico Francisco Calvo Serraller al afirmar que la artista no se dejó arrastrar por las tendencias dominantes.

Paisajes, retratos e interiores: un recorrido completo

La exposición ofrece un recorrido por los principales géneros que definieron su obra:

  • Paisajes, especialmente de Castilla, el País Vasco y Navarra

  • Retratos, centrados en captar la esencia de las personas, en su mayoría mujeres

  • Interiores, donde destacan la intimidad y la vida cotidiana

  • Bodegones, con una marcada expresividad cromática

Entre las piezas destacan también sus vistas de Madrid, ciudad en la que residió más de 50 años, con escenas como tejados, azoteas o el Palacio Real.

Una trayectoria internacional y comprometida con el arte

Nacida en Irún en 1919, Menchu Gal mostró desde joven una vocación artística temprana. Con apenas 13 años se trasladó a París para formarse y posteriormente continuó sus estudios en Madrid.

Tras la Guerra Civil, se estableció definitivamente en la capital, donde se integró en la Escuela de Vallecas, un movimiento artístico fundamental en la renovación del paisaje español.

A lo largo de su carrera participó en importantes citas internacionales como la Bienal de Venecia o la Exposición Universal de Bruselas, además de firmar más de 70 exposiciones individuales y 232 colectivas.

Una obra nacida de la necesidad creativa

Más allá de los reconocimientos, la obra de Menchu Gal se define por su autenticidad. Tal y como señalaron expertos internacionales, la artista pintaba movida por una necesidad interna, alejada de intereses comerciales o del reconocimiento público.

Este enfoque queda reflejado en una producción artística que destaca por su libertad expresiva y su mirada personal, elementos que convierten su legado en uno de los más singulares del arte español contemporáneo.

Un homenaje a una figura clave del arte español

La muestra en Serrería Belga no solo recupera la figura de Menchu Gal, sino que la sitúa en el lugar que le corresponde como referente artístico y pionera en la historia del arte en España.

Con esta exposición, Madrid vuelve a rendir homenaje a una artista que, desde la independencia creativa, contribuyó a enriquecer el panorama cultural del siglo XX.