Ciclos de Artes Vivas estrena en Madrid “Petrotuning”, de Cabosanroque con El Niño de Elche
La Sala de Cristal acoge del 4 al 15 de marzo el estreno en la Comunidad de Madrid de “Petrotuning”, una instalación de Cabosanroque que explora el concepto de las petromasculinidades, con una performance especial junto a El Niño de Elche el 11 de marzo.
El ciclo de Artes Vivas y Performance presenta en la Sala de Cristal “Petrotuning”, una instalación del colectivo CaboSanRoque con la colaboración especial del artista El Niño de Elche. La muestra podrá visitarse del 4 al 15 de marzo y el 11 de marzo incluirá una performance basada en improvisación vocal.
La propuesta, comisariada por Arnau Horta y producida por Bòlit, Centre d’Art Contemporani por encargo de Íngrid Guardiola, forma parte de un programa que también incluye obras de Andrés Hispano & Fèlix Pérez-Hita y de la investigadora y artista Cara Daggett.
El proyecto parte del concepto de “petromasculinidad”, formulado por Daggett en 2018, que vincula los combustibles fósiles con determinadas formas de identidad masculina hegemónica y pulsiones autoritarias. La exposición examina las conexiones entre carburantes fósiles, cultura del motor, imaginarios de género y dinámicas de poder, proponiendo una lectura crítica en el contexto de la actual crisis ecosocial.
“Petrotuning” (2021) indaga en el Auto-Tune, efecto digital que modifica la tonalidad de la voz y que se ha convertido en seña de identidad de géneros como el trap. Su inventor, Andy Hildebrand, aplicó conocimientos adquiridos en técnicas de prospección geofísica para la industria petroquímica, estableciendo una relación genealógica entre tecnología sonora y extracción de petróleo. A partir de esta conexión, la instalación explora una dimensión sonora y erótico-sensorial de la petromasculinidad.
La obra integra depósitos de gasolina y tubos de escape que evocan tanto imaginarios mecánicos asociados tradicionalmente a la masculinidad como referencias iconográficas de carácter casi religioso. En el plano sonoro, combina ritmos de trap y reguetón con la melodía de “O vos omnes”, del compositor renacentista Tomás Luis de Victoria, proponiendo un oratorio contemporáneo que dialoga con el lamento religioso y operístico.
El resultado es una instalación inmersiva que entrelaza música urbana y tradición sacra para reflexionar sobre las contradicciones de una sociedad profundamente dependiente del petróleo y atravesada por tensiones culturales, económicas y de género.