El Ático reúne a Fátima Baeza, Javy Martín y Esther Toledano en una noche de cultura, verdad escénica y reflexión artística
El Ático reúne a Fátima Baeza, Javy Martín y Esther Toledano en un programa marcado por la emoción, el oficio artístico y el papel de la mujer en la cultura
El programa cultural El Ático, conducido por David Enguita, volvió a consolidarse como un espacio de conversación profunda sobre arte y creación con una edición protagonizada por Fátima Baeza, Javy Martín y Esther Toledano, tres artistas que compartieron reflexiones personales y profesionales en una noche marcada por la defensa del oficio, la emoción escénica y el papel de la mujer en el mundo cultural.
Lejos de limitarse a la promoción de proyectos, el programa apostó una vez más por un diálogo sincero sobre los procesos creativos, las dificultades del sector artístico y las experiencias personales que marcan la trayectoria de los creadores.
El papel de la mujer en la cultura: avances y retos pendientes
La conversación arrancó con una reflexión sobre la evolución del papel de la mujer en las artes, planteando si el sector ha superado definitivamente el modelo de la mujer como musa para situarla como creadora.
La actriz Fátima Baeza respondió desde una visión optimista, aunque realista. Según explicó, el avance es evidente, pero aún queda camino por recorrer.
“Yo creo que todavía falta, pero estamos avanzando”, afirmó, señalando que el sector cultural comienza a proyectar “otra imagen de la mujer”, aunque todavía no se ha alcanzado una igualdad plena en la representación de personajes y narrativas.
En la misma línea se pronunció Esther Toledano, quien recordó que estos avances no han llegado de forma espontánea, sino tras años de reivindicación.
“Se está avanzando con una reeducación, con una concienciación y con una lucha ardua que hay detrás”, explicó. La artista añadió además una reflexión sobre la construcción de personajes en el ámbito creativo: “A día de hoy siguen molando más los personajes protagonistas de hombre que de mujeres”.
El actor y cantante Javy Martín respaldó las reflexiones de sus compañeras, reconociendo que el cambio existe pero todavía es incompleto. “Poco a poco se va notando, pero es cierto que la lucha aún no está del todo clara”, resumió.
Fátima Baeza: el desafío emocional del teatro
Uno de los momentos centrales del programa llegó con la entrevista a Fátima Baeza, actualmente en cartel con la obra Frankie y Johnny en el claro de luna en el Teatro Lara.
La actriz explicó la intensidad que exige el trabajo teatral y recordó que el escenario requiere una implicación emocional total. “El teatro es maravilloso, pero es muy exigente”, afirmó.
Baeza desveló también el proceso de construcción de su personaje, Frankie, una mujer marcada por una profunda herida emocional.
“Yo soy súper positiva, soy súper optimista y creo en el amor, pero el personaje está en otro lugar”, explicó. Para la actriz, el punto clave para interpretar a Frankie fue identificar el dolor que define al personaje. “Para mí lo básico de la construcción fue localizar esa herida”, señaló.
Sobre la relación entre los protagonistas de la obra, resumió su evolución como un desmontaje emocional progresivo. “Él la va desmontando, es como si dijera: no me vale tu máscara”, explicó.
En el fondo, añadió, la historia gira en torno a una idea universal: “darte otra oportunidad para intentar ser feliz”.
La resistencia como clave de una carrera artística
Durante la conversación, Baeza reivindicó además la resistencia como una de las virtudes fundamentales para sostener una carrera en el mundo de la interpretación.
“La resistencia es muy importante porque pasas por muchas etapas”, explicó la actriz, que aseguró encontrarse en un momento especialmente fértil de su trayectoria.
“Me siento en una etapa muy rica, con muchas posibilidades. Ya no tengo tanto que demostrar”, afirmó. Esa madurez profesional, añadió, ha transformado su forma de entender el trabajo. “Lo más importante es ser feliz”.
Javy Martín y la apuesta por la independencia artística
El programa también contó con la presencia de Javy Martín, que acudió a El Ático para presentar su nuevo single, Lucharé por nuestro amor.
El artista repasó su trayectoria desde sus inicios en la danza hasta su consolidación en la música, recordando el momento en que decidió trasladarse desde Gran Canaria a Madrid para perseguir su carrera artística.
“Siempre he confiado en mí a tope”, aseguró. El salto a la capital fue, según explicó, una decisión necesaria para poder desarrollar su carrera. “Me fui a terminar la carrera en Madrid, a formarme y a buscar mi sueño y mi hueco que no encontraba en la isla”.
El cantante habló con sinceridad sobre las dificultades emocionales del camino artístico, especialmente la distancia con su familia. “Yo no tengo a mi familia conmigo”, confesó.
A pesar de ello, defendió la importancia de la disciplina y el aprendizaje constante. “Sigo yendo a mis clases de canto, sigo yendo a mis clases de danza y sigo intentando ser mejor cada día”.
Uno de los momentos más emotivos de su intervención llegó al recordar su primer concierto en Madrid. “Lo veo y me emociona”, afirmó al ver las imágenes de aquel directo. “Saber que alguien pagaba una entrada para ir a verme… qué guay, ¿no?”.
Sobre su nuevo tema, Martín destacó su carácter independiente. “Es mi primer single en solitario, autoproducido por mí”, explicó, reivindicando además un giro temático en su música. “Voy a hablar del amor. Ya es hora”.
Esther Toledano: música, interpretación y reconstrucción personal
La tercera gran protagonista de la noche fue Esther Toledano, artista que combina música, interpretación y creación escénica.
Durante la entrevista recordó su actuación en los Premios 20minutos en el Teatro Real, donde interpretó una pieza ante Felipe VI. “Fue súper especial”, explicó. Incluso compartió la reacción del monarca tras la actuación: “Me dijo: me ha gustado mucho”.
Toledano habló también de su evolución artística junto a los Candlelight Concerts, un formato que, según explicó, ha sido fundamental en su crecimiento como intérprete.
“He crecido en esos escenarios con Candlelight”, señaló.
Para la artista, la música siempre implica una narrativa emocional. “Cuando interpreto una partitura de piano estoy viendo historias, estoy contando una historia”, explicó. Esa visión escénica de la música define su identidad artística. “La interpretación ha invadido a la interpretación musical”.
Un testimonio valiente sobre violencia de género
Uno de los momentos más intensos del programa llegó cuando Esther Toledano compartió en primera persona su experiencia con la violencia de género.
“Yo sí que he vivido en primera persona violencia de género”, afirmó con valentía al hablar del origen emocional de su espectáculo Ludovico Emotional.
La artista explicó que la música y la creación han sido herramientas fundamentales en su proceso de reconstrucción personal. “La música y la creación me ayudan muchísimo a salir de todo eso”.
Su reflexión culminó con una frase que resumió su proceso vital y artístico: “Hoy ya no vuelvo a no confiar en lo que creo”.
Cultura contada desde dentro
El cierre del programa incluyó además un reportaje sobre el escritor Manuel Fernández de la Vega y la presentación de su obra El caso de la venganza, reforzando la estrategia del formato de extender su contenido cultural a plataformas digitales y redes sociales.
Con esta edición, El Ático volvió a demostrar que su identidad se basa en acercar la cultura desde el proceso creativo y la conversación honesta, alejándose de la superficialidad promocional.
Tal como recordó su presentador al inicio del programa, el objetivo sigue siendo el mismo: un espacio que “entretiene, emociona, conecta y deja poso”.