Penélope no me pone
No pocas veces siento en mí un ser raro. Señalan que una persona es atractiva, y yo no reacciono. Consulto Internet, leo prensa, veo tele, viajo entre publicidades de transportes… y allí están esas imágenes: figuras ejemplares en las que no encuentro una luz que me aclare. Intento hallar una explicación. Reflexiono, y llego a la idea de que tal vez hay varios tipos de guapura exterior, los cuales no acierto a unir en un solo paradigma. ¿Belleza matemática? ¿Cultural? ¿Biológica? (De acuerdo… No siempre fundidas con la que en 1878 el ciego Pablo fue capaz de ver en la galdosiana Marianela. «La creación de la belleza o de la pureza es producto del espíritu», me dice Gustav von Aschenbach en Muerte en Venecia, según Luchino Visconti en 1971).
¿Entonces, Alain Delon, un nombre para la primera? ¿Quizás en El eclipse (Michelangelo Antonioni, 1962)? Sí, por qué no: una buena muestra que me lleva a la proporción áurea, ese concepto matemático que atribuye notas consideradas estéticamente agradables o perfectas. Un asunto que ocupa a artistas, científicos, filósofos… desde Euclides (ss. IV-III a. C.). Y ahí tenemos al clásico Leonardo da Vinci y su hombre de Vitrubio (h. 1490). Y en este terreno, he de reconocerlo, Alain Delon se sale. Y como sus ojos me parecen lo más llamativo, el viernes fui a una óptica. No les aburriré con medidas sobre cuencas oculares, inclinación cantal positiva, alineación y distancia interpupilar… Y tampoco voy a marearles con la relación entre frente, ojos, nariz y boca. Nada más apunto que estamos ante un ser con envidiable geometría facial, sobresaliente equilibrio numérico. De rompe y rasga, vamos.
¿Y qué hay de la belleza cultural? ¿Recuerdan la Venus de Willendorf, escultura datada entre 28 000 y 25 000 a. C., y sus brazos pequeños, caderas anchas, senos grandes, vientre abultado? ¿Y es que… cuántos cánones ha habido hasta hoy?
¿Compatible lo anterior con una belleza biológica? ¿En serio el componente inmunitario dirige hacia equis? ¿Mi histocompatibilidad me hace sentir bien con quienes poseen una naturaleza inmunológica diferente? ¿Un distinto antígeno leucocitario es la clave para comprender por qué alguien me pone? «- Estaba hablando de las minas de carbón. / - Ah, sí. La inhalación del polvo de carbón provoca una forma específica de la enfermedad que se denomina antracosis. / - ¿Hay otras? / - Sí, la producida por el polvo de metal. La siderosis, ya sabe. / - Sí, claro. La siderosis. / - Y la silicosis… por polvo de roca, minas de oro. / - Entiendo». ¡Y zas! ¡Flechazo! ¡Ya está! … Y Laura Jesson y el doctor Alec Harvey, enamorados en Breve encuentro (David Lean, 1945). ¡Que también hay más que dopamina, feniletilamina, oxitocina, serotonina y vasopresina!