La isla de los muertos
Estos días puede verse en la galería Utopía Parkway la exposición ‘Venecias’ del pintor Damián Flores. Allí puede admirarse el óleo sobre tela (55x33 cm) titulado Scuola dei morti, cuyo trasfondo resulta de gran interés. Esta Escuela se encuentra en el sestiere de Cannaregio, justo al lado de la Iglesia de San Geremia (donde reposan los restos de Santa Lucía) y frente al Gran Canal. Es un edificio pequeño, reconstruido en el siglo XIX tras ser dañado por bombardeos austríacos. Damián retrata el edificio de noche, en sus verdes aguas aparece un anónimo remero que parece acercarse a la puerta del edificio. Como señala Juan Lamillar en el catálogo, la escena parece estar inspirada en Arnold Böcklin, concretamente en su obra La isla de los muertos (de la cual pintó cinco versiones entre 1880 y 1886) y es considerada piedra angular del simbolismo europeo. Böcklin buscaba que la obra fuera “un cuadro para soñar”, una imagen que produjera tal silencio que uno se asustara al oír un golpe en la puerta. Sin duda, este es el efecto que consigue Damián Flores en todas las obras de la exposición.
Aunque no hay una prueba directa de que Böcklin se inspirara específicamente en este pequeño edificio de Cannaregio, la atmósfera funeraria de Venecia fue una influencia evidente, pues visitó Venecia con frecuencia y se sabe que el cementerio de la Isla de San Michele (la isla cementerio de Venecia, con sus altos muros y cipreses emergiendo de la laguna) es, junto con el Cementerio Inglés de Florencia, una de las fuentes visuales más claras para su obra. Venecia, con sus canales silenciosos, su piedra erosionada y su omnipresente relación con el agua y el tránsito, es en sí misma una encarnación del simbolismo de Böcklin. Es fascinante saber cómo este simbolismo resonó en figuras tan dispares. Sigmund Freud, tenía una reproducción en su consultorio (probablemente por su carga onírica). Serguéi Rajmáninov, se inspiró tanto que compuso un poema sinfónico homónimo. Adolf Hitler, estaba obsesionado con la obra y llegó a poseer la tercera versión del cuadro.
Hasta el 17 de abril puede visitarse esta exposición de Damián Flores, no se arrepentirán de visitarla.