William Vega y la nueva novela del Pacífico
Cuentan que cuando Simón Bolívar iba rumbo a la Campaña Libertadora del Sur, se detuvo en Barbacoas, y allí, recibió joyas, cadenas y anillos encrustados en oro, por parte de las negras y mulatas, que vivían al pie del río Telembí.
Era la bonanza del oro que gozó este puerto fluvial del sur de Colombia.
Con las ganancias que producía el metal precioso, la gente importaba toda clase de enseres desde Europa, para embellecer sus casas, y mandaba a sus hijos a estudiar al viejo continente.
Este es el contexto de la nueva novela del escritor bonaverense, William Vega Fernández, titulada: Cenizas doradas (El Silencio Ediciones).
En medio del progreso de Barbacoas por el oro, el puerto fluvial no era ajeno a la guerra de independencia que se libraba contra España.
Por la novela desfila el ecuatoriano Juan Pío Montúfar, el Marqués de Selva Negra, que quería extender el territorio del gobierno de Quito hasta Tumaco y Barbacoas.
Por ahí pernoctaron las huestes del caudillo realista Agustín Agualongo, que perseguían a las tropas libertadoras del sur.
Cenizas doradas del escritor colombiano William Vega narra la historia de la bonanza del oro, en el Pacífico sur, en medio de la guerra independista que liberó a Colombia del Imperio Español.
El trabajo literario del escritor William Vega hace parte de la novelística del Pacífico colombiano, que se inicia con Arnoldo Palacios (Las estrellas son negras), y Teresa Martínez de Varela, madre del músico Jairo Varela (El nueve de abril). Y continúa con destacados escritores como Óscar Collazos, Enrique Cabezas Rher, Medardo Arias, Alfredo Vanin, y Ligia Vonblon.
Lo que la academia no sabe es que en Buenaventura, donde nació Vega Fernández, existe una literatura vibrante, que comenzó con la novela de iniciación, escrita por el güapireño Enrique Cabezas Rher. Me refiero a Miro tu lindo cielo y quedo aliviado; continúa con Jazz para difuntos de Medardo Arias Satizpabal; Los restos del vellocino de oro de Alfredo Vanín; La demencia de la diosa de William Vega; y Marea de sombras del autor de esta columna.
La novela del Pacífico colombiano hace parte de una narrativa joven y vital, que entra a enriquecer el canon literario del país.
Cenizas doradas de William Vega Fernández es la primera novela sobre Barbacoas, que hace parte de nuestro legado literario.