Madrid suma 31 muertes atribuibles al calor en la primera quincena de agosto

España suma 1.108 fallecimientos asociados a las altas temperaturas entre el 1 y el 15 de agosto, según las estimaciones del sistema MoMo, en el tercer peor registro para este periodo desde 2015
Cúpula de calor Madrid - Foto de 123RF/galitskaya
photo_camera Cúpula de calor Madrid - Foto de 123RF/galitskaya

La sucesivas olas de calor vuelven a dejar una huella especialmente grave en la mortalidad.

La Comunidad de Madrid acumula 31 muertes atribuibles a las altas temperaturas entre el 1 y el 15 de agosto de 2026, según las estimaciones del Sistema de Monitorización de la Mortalidad Diaria (MoMo).

El dato forma parte de un balance nacional que eleva a 1.108 los fallecimientos atribuibles al calor durante la primera quincena de agosto. Son 146 más que los estimados para el mismo periodo de 2025, cuando se contabilizaron 962 muertes asociadas a las temperaturas.

La cifra convierte a esta primera mitad de agosto en la tercera con mayor mortalidad atribuible al calor desde que comenzó a funcionar MoMo en 2015. Solo quedan por encima los registros de 2018, con 1.197 fallecimientos estimados, y 2022, con 1.225.

Madrid suma 31 muertes por calor en agosto

En la Comunidad de Madrid, MoMo estima 31 fallecimientos atribuibles a las altas temperaturas en los primeros 15 días de agosto.

Madrid se sitúa así en una posición intermedia dentro del conjunto de comunidades autónomas. El número de muertes estimadas es inferior al registrado en Cataluña, Andalucía, Canarias, Comunidad Valenciana, Castilla y León y Castilla-La Mancha, pero supera al de buena parte del resto de territorios.

La estimación de MoMo no equivale necesariamente a fallecimientos en los que el calor figure como causa directa en el certificado de defunción. El sistema calcula el número de muertes que pueden atribuirse estadísticamente a las temperaturas a partir de los excesos de mortalidad observados respecto a los valores esperados.

Cataluña concentra la mayor cifra de fallecimientos

Por comunidades autónomas, Cataluña encabeza el balance con 575 muertes atribuibles al calor durante la primera quincena de agosto. A continuación aparecen Andalucía, con 105; Canarias, con 75; Comunidad Valenciana, con 56; Castilla y León, con 53, y Castilla-La Mancha, con 41.

Después se sitúan Aragón, con 35 fallecimientos; País Vasco, con 33; y Galicia y Comunidad de Madrid, ambas con 31.

El listado se completa con Navarra, con 30 muertes; Murcia, Cantabria y Asturias, con 12 cada una; Extremadura, con cuatro; La Rioja, con tres; y Melilla y Baleares, con una cada una. En Ceuta, MoMo no estima fallecimientos atribuibles a las altas temperaturas durante este periodo.

La mayoría de las víctimas tenía más de 65 años

El perfil de las personas fallecidas vuelve a mostrar una fuerte concentración entre las edades más avanzadas. De las 1.108 muertes estimadas en España, 1.070 correspondieron a personas mayores de 65 años.

Dentro de este grupo, 659 eran mayores de 85 años, lo que refleja la especial vulnerabilidad de las personas de edad avanzada ante episodios de temperaturas extremas.

Por sexo, el balance también muestra diferencias: 670 de los fallecidos eran mujeres y 438 hombres.

Estos datos vuelven a situar a las personas mayores entre los colectivos que requieren mayor protección durante los episodios de calor, especialmente cuando concurren factores como enfermedades crónicas, dependencia o dificultades para mantener una adecuada hidratación y refrigeración.

El calor acumula más de 4.000 muertes desde mayo

El balance de la primera quincena de agosto se suma a una temporada de temperaturas elevadas que ya había dejado una importante mortalidad asociada al calor desde el inicio del Plan Calor 2026.

Según las estimaciones de MoMo, desde la activación del sistema se han registrado 4.191 muertes atribuibles a las altas temperaturas.

De ellas, 123 corresponden al periodo comprendido desde el 22 de mayo hasta final de ese mes, mientras que en junio se estimaron 936 fallecimientos y julio concentró 2.024. A estas cifras se añaden las 1.108 muertes estimadas durante los primeros 15 días de agosto.

El dato acumulado permite dimensionar el impacto de las temperaturas sobre la mortalidad durante los meses más cálidos del año, aunque las cifras de MoMo deben interpretarse como estimaciones epidemiológicas, no como un recuento individualizado de certificados de defunción por golpe de calor.

Agosto de 2026 se acerca a los registros más elevados

Los 1.108 fallecimientos estimados entre el 1 y el 15 de agosto sitúan este periodo entre los más mortíferos por calor desde el inicio de la serie de MoMo.

Solo los primeros 15 días de agosto de 2018 y 2022 presentan cifras superiores, con 1.197 y 1.225 muertes estimadas, respectivamente.

El dato adquiere especial relevancia porque corresponde únicamente a la primera mitad del mes. La evolución de las temperaturas durante la segunda quincena determinará finalmente el balance de agosto, por lo que no puede extrapolarse la cifra actual para anticipar el número de fallecimientos que se producirán durante todo el mes.

Qué mide exactamente el sistema MoMo

El Sistema de Monitorización de la Mortalidad Diaria permite detectar desviaciones de la mortalidad observada respecto a la esperada y estimar, entre otros indicadores, las defunciones atribuibles a temperaturas extremas.

El sistema trabaja con datos de mortalidad y modelos estadísticos, por lo que sus resultados son estimaciones y no una identificación individual de la causa de cada fallecimiento. Los informes históricos del Instituto de Salud Carlos III presentan precisamente las defunciones atribuibles a temperatura como estimaciones derivadas de la relación entre mortalidad observada y esperada.

Por ello, cuando MoMo atribuye una muerte al calor, el dato debe entenderse en términos poblacionales y epidemiológicos: refleja el exceso de mortalidad asociado estadísticamente a las temperaturas registradas.

La situación mantiene el foco sobre los colectivos más vulnerables

El balance de agosto vuelve a poner de manifiesto el impacto que pueden tener los episodios de temperaturas extremas sobre la mortalidad, especialmente entre las personas mayores.

En Madrid, las 31 muertes atribuibles al calor durante los primeros 15 días de agosto forman parte de un escenario nacional en el que más de un millar de fallecimientos se han asociado estadísticamente a las altas temperaturas en apenas dos semanas.