Ayuso cesa a Emilio Viciana como consejero de Educación y sitúa a Mercedes Zarzalejo al frente en plena tensión con las universidades públicas

El exconsejero de Educación, Ciencia y Universidades, Emilio Viciana - Foto Comunidad de Madrid

La presidenta madrileña releva al titular de Educación, Ciencia y Universidades en un momento clave para la ley regional de universidades y la financiación del sistema público.

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha cesado a Emilio Viciana como consejero de Educación, Ciencia y Universidades y ha nombrado en su lugar a Mercedes Zarzalejo, hasta ahora viceconsejera de Universidades, Investigación y Ciencia.

El relevo fue comunicado oficialmente por el Ejecutivo autonómico y se formalizará mediante decreto publicado en el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid (BOCM). En la nota institucional no se detallan los motivos del cese.

Sin embargo, el cambio se produce en un contexto de fricción sostenida entre el Gobierno regional y los rectores de las seis universidades públicas madrileñas, con dos cuestiones centrales sobre la mesa: la futura Ley de Enseñanzas Superiores, Universidades y Ciencia (LESUC) y el modelo de financiación del sistema universitario público.

Dos años de mandato marcados por la reforma universitaria

Viciana asumió la Consejería en junio de 2023, tras la constitución del nuevo Gobierno autonómico. Administrador Civil del Estado y licenciado en Derecho por la Universidad Complutense, su perfil fue interpretado en su momento como técnico y continuista.

Durante su etapa, la Consejería impulsó el borrador de la LESUC, una norma llamada a redefinir el marco competencial autonómico en materia universitaria tras la aprobación de la LOSU estatal. El texto, sin embargo, generó recelos entre rectores y parte de la comunidad académica.

Las principales discrepancias han girado en torno al régimen sancionador y de supervisión, la gobernanza universitaria, las condiciones del profesorado y el calendario y garantías de financiación plurianual.

La negociación con los rectores no logró cerrar un acuerdo político sólido, y en los últimos meses el clima institucional se había deteriorado.

La financiación, el verdadero eje del conflicto

Más allá del debate normativo, el punto más sensible ha sido el económico.

Las universidades públicas madrileñas llevan tiempo reclamando un modelo estable y suficiente de financiación que permita afrontar los incrementos salariales derivados de normativa estatal, la renovación de plantillas, las inversiones en infraestructuras y digitalización y la competencia con universidades privadas en expansión.

La situación presupuestaria de la Universidad Complutense de Madrid ha sido uno de los focos recurrentes del debate público.

Aunque el Gobierno regional ha defendido que Madrid es una de las comunidades que más invierte en educación superior, los rectores han advertido sobre tensiones estructurales en sus cuentas.

Mercedes Zarzalejo: continuidad técnica o giro estratégico

La nueva consejera, Mercedes Zarzalejo, no es una figura externa. Desde octubre de 2025 ejercía como viceconsejera responsable de Universidades, Investigación y Ciencia.

Doctora en Derecho y profesora universitaria, su nombramiento puede interpretarse en dos claves como la continuidad técnica, al proceder del mismo equipo y la reordenación política interna, para desatascar la interlocución con los rectores.

El Gobierno regional no ha explicitado un cambio de rumbo en la política universitaria, pero el relevo sugiere la voluntad de reactivar la negociación y acelerar la tramitación legislativa.

Reacciones políticas y lectura institucional

Los grupos de la oposición en la Asamblea de Madrid han interpretado el cese como una consecuencia directa del bloqueo de la LESUC y del deterioro del diálogo con la universidad pública.

Desde el Ejecutivo autonómico, en cambio, el cambio se presenta como una reorganización interna dentro de la normalidad institucional.

Hasta el momento, no consta una comparecencia pública detallando los motivos concretos del relevo.

Qué puede ocurrir ahora

El relevo en la Consejería abre una etapa de expectativa contenida en el sistema universitario madrileño. La llegada de Mercedes Zarzalejo no supone una ruptura abrupta con la línea anterior —procede del mismo equipo y ha participado en la elaboración del borrador legislativo—, pero sí introduce un nuevo interlocutor en un momento en el que el diálogo institucional necesita recomponerse.

El primer gesto relevante será el tono. Rectores y Gobierno regional deberán decidir si la nueva etapa se traduce en una negociación más pausada y técnica o si, por el contrario, se mantiene el calendario previsto para la tramitación de la Ley de Enseñanzas Superiores, Universidades y Ciencia. La LESUC no es solo un texto normativo: define el equilibrio competencial, el modelo de supervisión y el marco financiero que condicionará la autonomía universitaria durante la próxima década.

En paralelo, la cuestión presupuestaria seguirá siendo el termómetro real de la relación. Más allá del debate jurídico, las universidades públicas necesitan certidumbre plurianual para planificar plantillas, infraestructuras e investigación. Si el nuevo equipo logra articular un acuerdo estable de financiación, el relevo podrá interpretarse como una maniobra de ajuste estratégico. Si no, la tensión podría prolongarse en el tiempo.

Madrid concentra uno de los mayores ecosistemas universitarios de España, tanto en volumen de estudiantes como en actividad investigadora y captación de talento. La estabilidad de ese sistema no es solo una cuestión académica, sino económica y estructural para la región.

Un relevo que redefine el momento político

La salida de Emilio Viciana no se produce en el vacío. Llega en un punto de fricción acumulada, cuando la reforma universitaria regional había pasado de ser un proyecto legislativo a convertirse en un asunto de debate político permanente. En este contexto, el movimiento de la presidenta busca reordenar la escena sin alterar el fondo del proyecto.

El Ejecutivo no ha ofrecido una explicación detallada sobre los motivos del cese, lo que deja espacio a interpretaciones políticas. Sin embargo, en clave institucional, el mensaje es claro: la educación superior es un eje estratégico del Gobierno autonómico y no puede permitirse un bloqueo prolongado.

El cambio también reconfigura los equilibrios internos del propio Ejecutivo regional. Sustituir a un consejero es siempre una decisión de peso político. Hacerlo en mitad de una negociación sensible refuerza la idea de que la universidad pública se ha convertido en uno de los escenarios centrales del debate autonómico.

Más allá de nombres propios, lo que está en juego es la arquitectura futura del sistema universitario madrileño: su modelo de gobernanza, su financiación y su posición en el conjunto del mapa académico nacional. El relevo no cierra el debate; lo desplaza hacia una nueva fase.