Investigación científica

Un equipo del CSIC domestica una bacteria mediante “computación viva” para controlar patógenos vegetales

imagen del CSIC

Un equipo de investigación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha desarrollado una estrategia basada en “computación viva” para domesticar una bacteria clave en el control de patógenos vegetales, abriendo nuevas posibilidades para proteger cultivos de forma más sostenible.

Un equipo del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha logrado domesticar una bacteria beneficiosa mediante un enfoque de “computación viva”, una estrategia que utiliza organismos vivos para procesar información biológica y generar respuestas útiles en su entorno.

La investigación ha sido desarrollada por el laboratorio de Biocomputación dirigido por el científico Ángel Goñi-Moreno, cuyo objetivo es emplear bacterias como sistemas capaces de procesar información biológica a partir de su ADN. Según los investigadores, el material genético puede funcionar como un sistema de almacenamiento y procesamiento de información que permite programar respuestas en los microorganismos.

Este enfoque se inspira en los principios de la computación, pero en lugar de utilizar chips de silicio, se basa en redes de regulación genética presentes en organismos vivos. Estas redes son capaces de manejar información probabilística de forma natural y en condiciones ambientales normales, lo que las convierte en un sistema potencialmente más eficiente para determinadas aplicaciones biotecnológicas.

El objetivo del estudio es controlar el comportamiento de una bacteria que desempeña un papel relevante en la protección de las plantas frente a patógenos. Al “domesticarla” mediante herramientas de biología sintética y computación biológica, los científicos pueden programar su funcionamiento para que actúe de forma más eficaz contra microorganismos dañinos para los cultivos.

Los resultados abren la puerta a nuevas estrategias para el control biológico de enfermedades vegetales, una alternativa que podría reducir el uso de pesticidas químicos en la agricultura y contribuir a sistemas de producción más sostenibles.

La investigación se enmarca en el creciente campo de la biocomputación y la biología sintética, disciplinas que exploran cómo los sistemas vivos pueden diseñarse y programarse para realizar funciones específicas, desde el control de patógenos hasta aplicaciones industriales o ambientales.