España se consolida como potencia digital: la industria de la ciberseguridad supera los 6.350 millones de euros de facturación
El Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE) y la Confederación Española de Empresas de Tecnologías de la Información (CONETIC) han presentado en León las conclusiones del Estudio sobre la industria de la ciberseguridad en España 2025.
Los datos confirman que el sector no solo es una necesidad defensiva, sino un motor económico estratégico: con una facturación de 6.351 millones de euros, España se sitúa ya como el cuarto mercado europeo, generando cerca de 165.000 empleos cualificados y proyectando un crecimiento imparable hasta 2029.
La ciberseguridad ha dejado de ser un nicho para convertirse en el pilar del sector tecnológico nacional. Según el informe, elaborado a partir de una muestra de más de 500 empresas, el sector representa ya el 25,5% de todo el empleo TIC en España. La progresión es geométrica: entre 2021 y 2025, el número de profesionales aumentó un 35%, y las previsiones apuntan a un ritmo de crecimiento anual del 14,25%, lo que permitiría superar los 282.000 empleados en 2029.
Félix Barrio, director general de INCIBE, y José Luis Pancorbo, presidente de CONETIC, destacaron durante la presentación la madurez de un tejido empresarial compuesto por 3.431 compañías. De ellas, el 12% son empresas jóvenes creadas en los últimos cinco años, muchas impulsadas por programas públicos como INCIBE Emprende, lo que demuestra un ecosistema dinámico y con alta capacidad de renovación.
Un sector atomizado pero con vocación internacional
A pesar de que el 45% de las empresas son microempresas y solo un 5% son grandes corporaciones, la industria española ha logrado una proyección exterior envidiable. España ostenta el 12% de la facturación europea y el 2,8% de la mundial, con una presencia especialmente sólida en mercados como Portugal, Colombia, Alemania, Brasil y Chile.
Esta capacidad exportadora refuerza la tesis de la soberanía en ciberseguridad. En palabras de Pancorbo, España dispone de las capacidades necesarias para actuar como un socio estratégico global, adaptándose a amenazas cada vez más sofisticadas mediante la especialización de sus proveedores.
Talento y brecha de género: el reto pendiente
Uno de los puntos críticos señalados por Félix Barrio es la incorporación de la mujer al sector. Aunque la ciberseguridad emplea a un 20% de mujeres (superando ligeramente la media del sector TIC general del 19,57%), el director de INCIBE calificó la falta de equilibrio como una de las "mayores lacras" que impiden el pleno desarrollo del mercado laboral. Regiones como País Vasco y Castilla-La Mancha lideran el cambio con porcentajes de empleo femenino que ya superan el 35%, marcando el camino hacia la ruptura de los techos de cristal en las profesiones técnicas.
IA y NIS2: los pilares del futuro inmediato
La jornada concluyó con una mesa redonda donde expertos de empresas como CyberLur, Grupo CIC y ClickDefense analizaron las tendencias que marcarán el próximo trienio. Dos conceptos dominaron el debate: la Inteligencia Artificial (IA) como herramienta fundamental tanto para la defensa automatizada como para la sofisticación de los ataques; y el cumplimiento Normativo (NIS2), directiva europea que obliga a miles de organizaciones a elevar sus estándares de seguridad.
El estudio deja claro que la ciberseguridad es ya un sector con peso propio en el PIB español, capaz de atraer inversión y retener talento, consolidando a España no solo como un país protegido, sino como un exportador neto de confianza digital.