Sociedad

NEOS rechaza la reforma de la eutanasia en el Congreso y acusa a los partidos de amparar la "cultura del descarte"

Hemiciclo del Congreso | Foto del Congreso de los Diputados

La Fundación NEOS ha manifestado su absoluto rechazo a la reforma de la ley de eutanasia admitida a trámite en el Congreso de los Diputados para acortar los plazos judiciales de las solicitudes. La entidad califica la iniciativa de "traición" al mensaje del Papa León XIV y advierte de que consolida la denominada "cultura del descarte".

La Fundación NEOS ha emitido una declaración institucional de firme rechazo ante la toma en consideración en el Congreso de los Diputados de la proposición de reforma de la ley de eutanasia, orientada a acelerar de manera drástica la resolución de los recursos judiciales interpuestos contra las solicitudes de prestación de ayuda para morir. Desde la perspectiva de esta fundación, la iniciativa legal supone un retroceso ético que posiciona al Estado español en las antípodas de la propuesta antropológica expuesta públicamente por el Papa León XIV durante su reciente y multitudinaria visita apostólica al país.

Crítica a la rapidez administrativa en decisiones irreversibles

La reforma en cuestión, promovida originalmente por el Parlamento de Cataluña y respaldada en la Cámara Baja por los grupos de PSC, Junts, ERC, Comunes y CUP, persigue comprimir a un plazo inferior a un mes las resoluciones en sede judicial frente a los dictámenes de las comisiones de garantías. Frente a los argumentos de las fuerzas impulsoras, que justifican la modificación como un mero avance de agilización burocrática, los analistas de la fundación advierten de la temeridad que encierra la velocidad en este ámbito. La organización recalca que, en aquellos supuestos donde las consecuencias derivadas de un acto jurídico poseen una naturaleza estrictamente irreversible, la celeridad del procedimiento penal o administrativo nunca puede ser esgrimida como el principal valor legal que se debe proteger.

Contraste con las ovaciones al discurso papal en las Cortes

El colectivo provida ha tachado de ejercicio de cinismo político la postura de los parlamentarios, incidiendo en que el debate se ha producido escasos tres días después de que la Cámara ovacionara de forma prolongada al Sumo Pontífice. NEOS contrapone la agenda de agilización de la muerte con el recordatorio literal que León XIV pronunció desde la propia tribuna del Congreso de los Diputados, donde advirtió solemnemente de que "toda vida humana debe ser reconocida y custodiada desde su concepción hasta su ocaso natural". El texto de la denuncia enfatiza la existencia de una desconexión total entre los representantes políticos y una realidad social que se volcó masivamente en las calles, templos y estadios de Madrid, Barcelona y Canarias en favor de la dignidad de las personas vulnerables.

Garantías jurídicas frente al espejo de otros modelos europeos

La fundamentación de la queja de NEOS alude de manera directa a la alarma social y jurídica sembrada por expedientes recientes de gran repercusión, citando de forma explícita el caso de Noelia Castillo. En un contexto global donde España es uno de los escasos ocho países del mundo donde la eutanasia se encuentra plenamente legalizada, la fundación lamenta que la respuesta de las instituciones consista en diluir los controles formales en lugar de abrir una ponencia de reflexión para blindar las salvaguardas.

A este respecto, se menciona el ejemplo contrapuesto de Portugal, cuyo debate doméstico se ha orientado hacia el refuerzo de las garantías, la optimización de las redes de cuidados paliativos y el incremento del amparo a los enfermos en situación de dependencia extrema.

Llamamiento a una protección efectiva frente al sufrimiento

La presidencia de la organización concluye que el desafío contemporáneo de la sociedad civil no se trata de un exceso de celo o de plazos garantistas cuando lo que se halla en juego es la existencia de un ser humano. Al contrario, alerta del riesgo de normalizar una mentalidad colectiva que asuma la supresión de la persona enferma como una vía aceptable para mitigar el dolor, transitando de la atención al débil a la mera eliminación de la vulnerabilidad mediante la desaparición del propio afectado.

"Una sociedad verdaderamente humana no se mide por la rapidez con la que facilita la muerte, sino por la generosidad con la que acompaña, cuida y protege a quienes atraviesan situaciones de sufrimiento, dependencia o soledad". Por ello, exigen a los partidos políticos un giro que priorice el acompañamiento integral y la dotación presupuestaria para los cuidados paliativos.