Reflexiones Australes

El Papa León XIV en España

Escribo esta columna mientras observo emocionado la televisión desde Chile, en  momentos en que el Papa León XIV recorre las calles de Madrid. El discurso de bienvenida del Rey Felipe VI y el del Santo Padre en el Palacio Real, anticipan una visita que hará historia. Observo miles de fieles agolpados en las aceras vitoreando al visitante sucesor de Pedro.  Es la España profunda, espiritual y solidaria, la que aflora espontánea. Es la España desde donde nuestros conquistadores nos trajeron la fe católica. Es la España desde donde miles de misioneros vinieran a América a transmitir el mensaje evangélico. Escuchar a un Papa hablando y saludando en español, con su historial estadounidense y peruano, emociona profundamente.

El Papa llega a España en un momento de inflexión de la política española, en que se acerca un cambio desde el progresismo ateo a un gobierno con principios cristianos y cercanos a la trascendencia del ser humano. El Papa es simpático, es prudente y es profundo. Desde Chile, deseamos que el Papa disfrute en su visita y que logre remover las conciencias de los que buscan dividir y de las grandes mayorías cercanas a una España unitaria para que logren cambiar el rumbo. Damos gracias a la Iglesia Católica por su tremendo impacto en la educación en nuestros países. ¿Cuántos profesores españoles católicos hemos tenido en Iberoamérica?. ¿Cuantas congregaciones religiosas han sido clave en el desarrollo y la educación de nuestros países?. Recuerdo a Teresita de Los Andes, primera Santa chilena, cuya familia provenía del pequeño pueblo de Galilea en La Rioja. Ojalá que la visita del Santo Padre marque un antes y un después en el presente y en el futuro de España. ¡Viva el Papa León XIV¡ ¡Viva España¡