En defensa a ultranza del Estado de Derecho
Es momento y hora de la defensa a ultranza del Estado de Derecho. Es momento de defender los valores supremos de la dignidad, de la libertad, de la verdad, de la justicia y de la democracia.
Tenemos en España precisamente una obligación añadida por nuestro bagaje y legado histórico que no tiene parangón.
Somos herederos de Roma y Grecia y en ellos se labran las bases conceptuales y filosóficas del derecho - como no atestiguar después la ingente obra de San Agustín sobre el derecho Natural y la legitimidad de las leyes, el bien común … Posteriormente, Santo Tomás de Aquino, la Escuela de Salamanca, las bases de los derechos humanos…- que llegan a España, y es Numancia quien aporta el valor supremo de la libertad, el honor, la dignidad , el sacrificio, la independencia y la paz. Roma recoge de Numancia el concepto de libertad de un pueblo no romano y que con el tiempo los conquistados reciben el estatus de ciudadanos del Imperio Romano en igualdad con los vencedores. Numantinos y Romanos, sin saberlo, estaban comenzando a formar la Europa de hoy, la unión del derecho y la libertad, la Europa de los ciudadanos… el antiguo “Cives Romanus sum” se va transformando en soy ciudadano europeo… En este antecedente sensacional llama a la puerta el crisol único y trascendental del cristianismo cuyos veintiún siglos de existencia han construido y vertebrado nuestra nación y desde aquí descubierto y circundado el nuevo y antiguo mundo desembarcando en los fundamentos esenciales de los derechos humanos, con las leyes de Burgos, a los que antes me refería y de la propia democracia, en la que sin duda, alguna otra nación europea ha contribuido también, pero nunca con la potencia, desprendimiento y perseverancia de España, para desembocar finalmente, entre todos, en nuestra Civilización Cristiana y Occidental.
Es de tal responsabilidad nuestra participación y liderazgo durante casi cuatro siglos en la historia moderna del mundo, tan enraizada en la antigua, que como eslabón imperturbable y férreo hemos de perseverar en lo mejor que hemos sabido construir para la humanidad y con el deber de transmitirlo incólume a las siguientes generaciones con la permanente luz que enciende nuestra libertad y la dignidad de la persona, como base fundamental de nuestro caminar y que nadie nunca , jamás, ha sabido superar.
Son tiempos muy recios y como afirmaba San Ignacio, en tiempos de tempestad y tribulación, no hacer mudanza ….
Sin embargo, como decía en líneas anteriores, y precisamente por ello, jamás podemos flaquear en la defensa de nuestros valores imperecederos, al contrario, aplicarlos y protegerlos a ultranza, pues son base esencial de un seguro transitar y avanzar de la sociedad en su conjunto .
Ante los ataques viscerales y furibundos al Estado de Derecho, a las libertades y a la democracia , más imperio de la ley, más independencia judicial, más separación de poderes y más auténtica democracia.
Como hemos de alimentarnos sanamente para la lucha y resistencia diaria con verdaderas dosis de medicinas salvíficas aquí expongo una verdaderamente importante con la que me acabo de hacer y que recomiendo como síntesis magistral de lo que es el Estado de Derecho y muy en concreto el Ensayo “Sobre el Imperio de la ley” del reputado y experto jurista Don Javier Cremades, al que quiero dedicar este artículo, y que sabiamente nos alumbra en los fundamentos irrenunciables de nuestra democracia y como mejor antídoto para quien no cree en ella .
Nos habla el autor de que el imperio de la ley es la única alternativa al imperio de la fuerza y solo bajo la ley puede vivirse en paz y libertad.
El totalitarismo es la fuerza contraria para terminar con la libertad.
El imperio de la ley o el Estado de derecho, que es lo mismo, ha de ser enseñado en la sociedad en bien de la dignidad de la persona y de lo contrario el Estado de derecho fracasará pues además de las jurídicas, las garantías han de ser políticas y sociales. En suma, un acierto absoluto.
Por cierto, en estos momentos tenemos una ley de amnistía, que supone una auto amnistía, contraria al Estado de derecho a cambio de 7 votos necesarios para la compra política corrupta de la presidencia del gobierno, como dice la Comisión Europea, sin responder, además , al interés general, y pendiente del fallo del TJUE. Nada más actual, urgente y necesario para la protección del imperio de la ley, que es así mismo el Rule of law Europeo, y que asegura que el poder se ejerce bajo la ley, garantizando su supremacía, la separación de poderes y la protección de derechos fundamentales, conectando además con la ley natural que busca la justicia y el bien común.
Que importante esta gran obra “Sobre el Imperio de la ley”, y gracias profundas al autor, que ha de reafirmarnos con máxima firmeza en el valor trascendental del Imperio de la ley para la protección de toda la sociedad y en contra de la perversión y tiranía del poder, allá donde no respeta escrupulosamente los fundamentos del Estado de derecho, de la verdad, de la libertad y de la democracia.