La futura Autopista Madrileña del Suroeste mejorará la movilidad de más de 100.000 vecinos
El Consejo de Gobierno ha conocido este miércoles la propuesta de adjudicación del contrato para redactar el estudio de viabilidad técnica, un documento clave para definir las características del proyecto y determinar su viabilidad antes de avanzar en las siguientes fases de tramitación.
La nueva vía, cuya longitud prevista supera los 41 kilómetros, enlazará las carreteras M-503 y M-407, facilitando además la conexión con algunas de las principales arterias de la red viaria madrileña, como las autovías A-5, A-6 y A-4.
Un corredor estratégico para nueve municipios del suroeste
La futura Autopista Madrileña del Suroeste tendrá una incidencia directa sobre la movilidad de nueve municipios de la región: Valdemorillo, Villanueva de la Cañada, Brunete, Sevilla la Nueva, Navalcarnero, El Álamo, Batres, Serranillos del Valle y Griñón.
El objetivo es mejorar la comunicación entre estas localidades y facilitar su acceso a los grandes corredores de transporte de la Comunidad de Madrid. La infraestructura pretende ofrecer una alternativa más eficiente para los desplazamientos diarios, tanto de residentes como de empresas que desarrollan su actividad en esta zona en expansión.
La redacción del estudio de viabilidad técnica permitirá analizar aspectos fundamentales como el trazado definitivo, las necesidades de infraestructura, el impacto sobre el territorio y las previsiones de demanda de tráfico.
Menos tiempo en carretera y mayor seguridad vial
Desde el Ejecutivo autonómico destacan que esta actuación busca reducir los tiempos de viaje entre municipios, aliviar parte de la congestión existente en determinados corredores y reforzar la seguridad vial en los desplazamientos cotidianos.
La futura autopista también aspira a mejorar la conectividad transversal entre el oeste y el sur de la región, una de las demandas históricas de los municipios afectados, que actualmente dependen en gran medida de carreteras convencionales para enlazar con otras zonas de la comunidad.
La mejora de las comunicaciones podría beneficiar tanto a trabajadores como a estudiantes y usuarios de servicios públicos que realizan desplazamientos frecuentes entre estas localidades.