Un estudio revela que bicimad reduce las emisiones equivalentes a casi 1.000 coches dando la vuelta al mundo

Bicimad - Foto de Bicimad
Una investigación de la UPM concluye que el sistema público de bicicleta eléctrica reduce el impacto ambiental del transporte urbano y evita unas emisiones equivalentes a las de casi 1.000 coches dando la vuelta al mundo.

El sistema público de bicicleta eléctrica bicimad continúa consolidándose como una de las principales alternativas de movilidad sostenible en la capital.

Un estudio elaborado por el Centro de Investigación del Transporte (TRANSyT) de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) concluye que su utilización permite evitar la emisión de unas 1.400 toneladas de CO₂ equivalente al año, gracias al cambio de hábitos de los usuarios, que sustituyen desplazamientos en vehículos motorizados por trayectos en bicicleta.

La investigación, presentada este lunes, analiza por primera vez el ciclo de vida completo del servicio y sitúa a bicimad como una herramienta relevante para avanzar en la descarbonización del transporte urbano en Madrid.

Un estudio pionero analiza el impacto ambiental de bicimad

El informe aplica la metodología de Análisis de Ciclo de Vida (ACV), una técnica que evalúa el impacto ambiental de un producto o servicio desde su fabricación hasta el final de su vida útil.

En el caso de bicimad, los investigadores han tenido en cuenta la fabricación de las bicicletas y las estaciones, las baterías, las infraestructuras de recarga, las operaciones de mantenimiento y redistribución, el consumo eléctrico y la gestión de los equipos cuando dejan de utilizarse.

Además, el estudio incorpora un aspecto clave: el denominado efecto de sustitución modal, es decir, analiza qué medios de transporte dejan de utilizar los ciudadanos cuando optan por desplazarse en bicicleta pública.

El cambio del coche a la bicicleta reduce las emisiones

Los resultados muestran que el funcionamiento de bicimad genera aproximadamente 29 gramos de CO₂ equivalente por pasajero-kilómetro, una cifra que, según el estudio, se sitúa por debajo de la registrada por numerosos sistemas internacionales de bicicleta eléctrica compartida.

Sin embargo, al tener en cuenta los desplazamientos que los usuarios dejan de realizar en coche, motocicleta u otros vehículos motorizados, el balance mejora de forma significativa. La investigación calcula una reducción neta de 36 gramos de CO₂ equivalente por pasajero-kilómetro, lo que se traduce en un ahorro anual cercano a 1.400 toneladas de emisiones.

Para ilustrar esta cifra, los investigadores la comparan con las emisiones que producirían casi un millar de turismos recorriendo la vuelta al mundo o 32 vehículos realizando un trayecto desde la Tierra hasta la Luna.

Un servicio consolidado en los 21 distritos de Madrid

El estudio también pone de relieve la consolidación de bicimad como alternativa de transporte cotidiano en la ciudad. La red pública de bicicleta eléctrica está presente en los 21 distritos de Madrid y continúa incrementando su uso año tras año.

Las cifras más recientes reflejan esa tendencia. El pasado mes de junio se convirtió en el mejor de la historia del servicio, con 1.752.353 viajes registrados. Además, durante ese periodo se alcanzaron los cinco días con mayor número de desplazamientos desde la creación de bicimad hace doce años, coincidiendo con la gratuidad del servicio durante la visita del papa León XIV a Madrid.

Estos datos, según el estudio, evidencian el creciente respaldo ciudadano a un modelo de movilidad que contribuye a reducir las emisiones contaminantes, disminuir la congestión del tráfico y favorecer un transporte urbano más sostenible.