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Dos potentes terremotos seguidos siembran el caos en Venezuela y tiran abajo varios edificios residenciales de Caracas

Fotos del vídeo de Cristian Crespo @cristiancrespoj https://x.com/cristiancrespoj/status/2070042753493274956

Un doble terremoto de magnitudes 7,2 y 7,5 ha sacudido el norte de Venezuela, dejando al menos 32 muertos y más de 700 heridos. La Guaira ha sido declarada "zona de desastre" tras el colapso de decenas de edificios. Las autoridades temen que la cifra final de víctimas sea devastadora.

Una catástrofe de dimensiones impredecibles ha golpeado el norte de Venezuela en plenas festividades nacionales por la Batalla de Carabobo. Dos potentes y consecutivos terremotos, registrados con apenas un minuto de diferencia pasada la medianoche (hora española), han sembrado la destrucción y el pánico en la región central del país, afectando de manera crítica a la capital, Caracas, y a las poblaciones de la costa caribeña. El balance provisional ofrecido en un mensaje a la nación por la presidenta interina, Delcy Rodríguez, cifra en al menos 32 los fallecidos y en más de 700 los heridos.

No obstante, el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) ha lanzado un aviso dramático al proyectar una probabilidad del 40% de que la cifra real de muertes escale de forma trágica entre las 10.000 y las 100.000 víctimas fatales, debido a la vulnerabilidad de las infraestructuras colapsadas.

El epicentro del doble movimiento telúrico se situó en las inmediaciones de la localidad costera de Morón. El primer seísmo alcanzó una magnitud de 7,2 en la escala Richter a una profundidad de 13 kilómetros; 60 segundos después, una réplica aún más violenta de magnitud 7,5 sacudió la misma zona a solo 10 kilómetros de la superficie, multiplicando el impacto de la onda expansiva.

El Gobierno venezolano ha decretado de inmediato el estado de emergencia general, mientras el ministro del Interior, Diosdado Cabello, comparecía en la televisión pública para implorar a la ciudadanía que abandone las estructuras cerradas, se aleje de fachadas y postes eléctricos, y pernocte en calles, plazas o vehículos ante el riesgo inminente de nuevos derrumbes por las más de 20 réplicas ya contabilizadas.

La Guaira, declarada "zona de desastre" y Caracas incomunicada

La peor parte de la sacudida se ha concentrado en el estado costero de La Guaira, una región turística muy concurrida por encontrarse en un día festivo. La presidenta Rodríguez ha calificado la situación de "verdadera tragedia" y ha declarado formalmente el territorio como "zona de desastre" tras confirmarse el derrumbe íntegro o graves daños estructurales en decenas de bloques de viviendas y edificios públicos.

La entidad caribeña se encuentra completamente a oscuras, sin suministro de agua ni gas doméstico, y con el Aeropuerto Internacional de Maiquetía, el principal nodo aeroportuario del país, cerrado al tráfico comercial debido a los severos destrozos sufridos en sus terminales. La Guaira revive así sus peores fantasmas, evocando el histórico terremoto que asoló la misma costa en 1999.

En Caracas, las escenas de pánico se han repetido en barriadas residenciales y distritos financieros. En el este de la capital, en la zona de Altamira y Los Palos Grandes, se ha verificado el colapso total de varios inmuebles de gran altura, incluyendo una torre residencial del conjunto Petunia de 22 plantas que se desplomó por completo. Equipos de Protección Civil, bomberos y cadenas humanas de voluntarios civiles trabajan a contrarreloj retirando hormigón con palas y manos en busca de supervivientes, logrando rescatar con vida a 22 personas en el municipio Chacao. La capital sufre cortes masivos de electricidad y el colapso de las redes de telefonía móvil, lo que ha llevado al Ejecutivo a suspender el servicio de metro, el ferrocarril y las clases escolares.

Solidaridad internacional y movilización de las empresas españolas

La magnitud de la tragedia ha movilizado de inmediato la respuesta de la comunidad internacional. Potencias globales como Estados Unidos, a través del secretario de Estado Marco Rubio y el presidente Donald Trump, China e India han anunciado el despliegue urgente de equipos especializados de búsqueda y rescate, recursos médicos y ayuda humanitaria.

En el plano europeo, Italia coordinará la activación del Mecanismo de Protección Civil de la UE, mientras que desde España, tanto el presidente Pedro Sánchez como el líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, han transmitido su solidaridad. El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha contactado con su homólogo venezolano, Yván Gil, para ofrecer los recursos de la Agencia Española de Cooperación (AECID) y de la Unidad Militar de Emergencias (UME). Por el momento, el Consulado de España en Caracas, que mantiene activas sus líneas de emergencia para atender a una colonia de 150.000 connacionales, ha confirmado que no se tiene constancia de ciudadanos españoles afectados.

En el ámbito corporativo, las principales multinacionales españolas con operaciones en Venezuela han activado sus planes de contingencia. La energética Repsol ha reportado que ni su personal operativo ni sus plantas de extracción han sufrido daños de consideración. Telefónica (Movistar) ha anunciado la apertura de llamadas y comunicaciones gratuitas hacia Venezuela para facilitar el contacto de los familiares desde España, además del envío de tarjetas eSIM para personal humanitario. Asimismo, la cadena hotelera Meliá ha puesto las instalaciones de su gran hotel en Caracas a la total disposición de las autoridades sanitarias y de emergencia para su uso como albergue o centro logístico, notificando únicamente desprendimientos menores en su estructura.