Un atentado yihadista en el Orgullo de Berlín deja un muerto y casi una treintena de heridos
Un atentado yihadista ensombrece el Orgullo de Berlín tras el atropello masivo y ataque con arma blanca que ha dejado una víctima mortal y casi una treintena de heridos. La policía alemana ha abatido ya al presunto autor islamista.
La jornada festiva del Christopher Street Day en la capital alemana derivó en tragedia durante la noche del sábado en las inmediaciones del parque Tiergarten. Un vehículo irrumpió a gran velocidad en la zona peatonal arrollando a decenas de asistentes, tras lo cual el atacante abandonó el furgón para continuar la agresión con un objeto punzante.
Los servicios de emergencia y el ministro del Interior alemán, Alexander Dobrindt, confirmaron el balance de una víctima mortal y casi una treintena de heridos, mientras la policía desplegaba un macrodispositivo de búsqueda en el centro de la ciudad que culminó con la localización y neutralización del terrorista.
El autor del atentado fue identificado por las fuerzas de seguridad como Abdul Ballout, un joven de 21 años con antecedentes por vinculación con círculos islamistas radicales y condenas previas por delitos graves contra la seguridad del Estado. Durante la operación policial se produjo asimismo la detención de un segundo sospechoso de nacionalidad iraní, a quien las autoridades investigan por su presunta relación con los hechos y su posible presencia en el interior del vehículo empleado para la embestida. La fiscalía y la policía criminal berlinesa mantienen abierta la investigación para esclarecer la posible implicación de una red de apoyos en el entorno del sospechoso principal.
Rechazo de la comunidad y condena de la Unión Europea
Tras el ataque, los organizadores del Orgullo de Berlín emitieron un comunicado de condena rechazando de forma categórica la instrumentalización política del atentado y haciendo un llamamiento a la unidad social frente al odio. Cientos de personas se congregaron en la Puerta de Brandeburgo para rendir homenaje a las víctimas mediante encendidos de velas y pancartas en defensa de los derechos del colectivo LGBTI. Dirigentes políticos como el alcalde de Berlín, Kai Wegner, y el canciller alemán, Friedrich Merz, calificaron lo sucedido como un atentado directo contra la libertad y la democracia del país.
La repulsa ante el atentado ha traspasado las fronteras alemanas con numerosas reacciones internacionales en el ámbito de la Unión Europea. Desde Bruselas, el ministro de Asuntos Exteriores de Bélgica, Maxime Prévot, expresó la condena oficial del Gobierno belga al calificar la agresión como un ataque frontal contra el derecho fundamental de las personas a manifestarse libremente. El representante diplomático belga transmitió la solidaridad de su país con las familias afectadas, los servicios de emergencia y la comunidad LGBTI de la capital germana.