El CSN avala la prórroga de la central nuclear de Almaraz hasta el año 2030
El Pleno del regulador emite un informe favorable condicionado para garantizar la seguridad de ambas unidades cacereñas tras constatar su funcionamiento correcto y la viabilidad del almacenamiento del combustible gastado.
El Pleno del Consejo de Seguridad Nuclear ha emitido un informe favorable, sujeto a estrictas condiciones, respecto a la solicitud de renovación de la autorización de explotación de la central nuclear de Almaraz, ubicada en la provincia de Cáceres. Esta decisión clave, que afecta directamente a las dos unidades de la planta, se apoya en una evaluación técnica exhaustiva que constata el funcionamiento correcto de la instalación y el mantenimiento de los niveles de seguridad requeridos para prolongar su operatividad.
La resolución del organismo regulador, que ha contado con la abstención del consejero Francisco Castejón, ha sido trasladada de inmediato al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico para que el departamento gubernamental pueda tomar una decisión definitiva sobre el futuro de la planta.
Casi una treintena de informes avalan el almacenamiento del combustible hasta 2030
El informe emitido por el regulador se fundamenta en 29 dictámenes técnicos especializados elaborados por 16 áreas diferentes del organismo. En estos análisis se ha auditado de manera minuciosa el estado de envejecimiento de las estructuras, los sistemas de seguridad esenciales, el plan de gestión de vida útil de la central y la cualificación ambiental de los equipos.
Asimismo, los inspectores han verificado el grado de cumplimiento de las mejoras de seguridad exigidas en la anterior renovación de la licencia y han concluido que la planta cuenta con capacidad suficiente para gestionar y almacenar de forma segura el combustible gastado hasta 2030, gracias a la futura puesta en marcha de un nuevo almacén temporal individualizado.
El CSN exige blindar las plantillas de seguridad en la fase final de los reactores
El dictamen del Consejo de Seguridad Nuclear mantiene la práctica totalidad de las exigencias de seguridad vigentes, introduciendo únicamente pequeños matices de carácter técnico e institucional. El cambio más significativo obliga a la dirección de la central a asegurar unos márgenes de dotación de personal muy estrictos para cubrir todos los puestos con funciones críticas de seguridad durante el periodo comprendido entre los años 2028 y 2030, evitando así cualquier posible riesgo derivado de la reducción de plantillas en la fase final de operación de los reactores de agua a presión.
La central nuclear de Almaraz, que inició su actividad a principios de la década de los 80 y emplea tecnología de origen norteamericano, cuenta actualmente con permisos de explotación que expiran de manera escalonada a finales de 2027 para la primera unidad y en el otoño de 2028 para la segunda.
Tras la solicitud de ampliación formalizada por las empresas propietarias y el posterior periodo de análisis técnico llevado a cabo por el cuerpo de inspectores, el informe del regulador nuclear pasa a ser un documento preceptivo de enorme relevancia política y económica para que el Ejecutivo central selle el calendario definitivo de funcionamiento de la instalación extremeña.