Iberdrola respalda la gestión de Pedro Azagra y aprueba sus resultados récord en la Junta de Accionistas
La Junta General de Accionistas de Iberdrola ha ratificado el nombramiento de Pedro Azagra como consejero delegado y la incorporación de la consejera Marina Freitas Grossi. Los socios han aprobado las cuentas récord de 2025 y un dividendo total de 4.500 millones.
Consolidación de la estructura de gobernanza, distribución de dividendos históricos y balance de una trayectoria de expansión internacional coincidiendo con su 125 aniversario. La Junta General de Accionistas de Iberdrola, reunida este viernes en sesión ordinaria, ha ratificado por mayoría abrumadora el nombramiento de Pedro Azagra como consejero delegado de la compañía. El cónclave anual de la energética, que ha registrado un quórum de asistencia superior al 73,6% del capital social, ha saldado la votación de las 23 propuestas de acuerdo incluidas en el orden del día con un respaldo medio del 98% de los votos emitidos.
El respaldo de la masa accionarial se produce en un ejercicio histórico para la corporación, que conmemora sus 125 años de actividad industrial en España. Durante la sesión se han validado formalmente los resultados financieros correspondientes al año 2025, periodo en el que Iberdrola anotó un beneficio neto récord de 6.285 millones de euros. Este resultado económico estuvo apalancado en un volumen de inversiones globales que alcanzó los 14.460 millones de euros a lo largo del ejercicio, consolidando su estrategia de descarbonización y desarrollo de redes.
Retribución histórica al accionista y dividendo de involucración
El éxito operativo de 2025 se traducirá en una política de retribución al accionista de gran calado, con un desembolso agregado que ascenderá a los 4.500 millones de euros. A propuesta del Consejo de Administración, la Junta ha dado luz verde al reparto de un dividendo complementario de 0,427 euros por acción. Esta cantidad se añade a los 0,253 euros por título que la compañía ya abonó el pasado 2 de febrero en concepto de dividendo a cuenta.
Adicionalmente, al haberse superado ampliamente el umbral mínimo del 70% de quórum de constitución en la asamblea, ha quedado automáticamente aprobada la distribución de un "dividendo de involucración" extraordinario. Este incentivo, fijado en 0,005 euros por acción, premiará de forma directa a la totalidad de los accionistas por su participación activa en los órganos de decisión de la firma.
En el plano institucional, el cónclave ha aprobado asimismo la reelección en sus cargos de las consejeras independientes María Ángeles Alcalá Díaz e Isabel García Tejerina, así como de Anthony L. Gardner.
Renovación internacional del Consejo con perfil experto en sostenibilidad
Otro de los hitos corporativos de la jornada ha sido la incorporación formal al Consejo de Administración de la especialista brasileña Marina Freitas Grossi en calidad de consejera independiente. Freitas Grossi asume el acta en sustitución de Regina Helena Jorge Nunes, quien ha formalizado su cese por motivos personales vinculados al desempeño de nuevas responsabilidades profesionales fuera del grupo.
La nueva consejera aporta una dilatada trayectoria internacional en el ámbito de la transición ecológica y la gobernanza energética. Actualmente ejerce la presidencia del Consejo Empresarial Brasileño para el Desarrollo Sostenible y ha sido designada por el Gobierno de Brasil como enviada especial de la COP30 para el sector corporativo. Con experiencia previa como asesora del Ministerio de Ciencia y Tecnología de su país, donde lideró el departamento de investigación sobre cambios globales, Freitas Grossi ya mantenía vínculos con el grupo al haber formado parte del consejo de Neoenergia, la filial de Iberdrola en territorio brasileño.
Balance de 25 años de crecimiento bajo el modelo de Galán
Durante el desarrollo de la Junta se ha expuesto un análisis evolutivo que constata la transformación de la eléctrica desde la llegada de Ignacio Galán a la dirección en el año 2001. En este cuarto de siglo, Iberdrola ha multiplicado por once su capitalización bursátil hasta llegar a superar los 135.000 millones de euros, una magnitud que la consolida como la primera empresa eléctrica del continente europeo y una de las dos mayores corporaciones energéticas a nivel mundial.
Este rendimiento bursátil se fundamenta en la expansión física de sus activos, que se han multiplicado por ocho hasta situarse en los 161.000 millones de euros. Según el balance técnico presentado a los socios, las redes eléctricas gestionadas por el grupo se han extendido hasta alcanzar los 1,4 millones de kilómetros, siete veces más que a principios de siglo, mientras que la capacidad instalada de generación se ha cuadruplicado hasta los 60.000 MW. Asimismo, la compañía ha reforzado su posición de liderazgo en tecnologías de almacenamiento energético, alcanzando una capacidad instalada de 112 millones de kWh, lo que supone 2,5 veces más que la infraestructura disponible en 2001.