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La consultoría en España facturó 23.635 millones en 2025 y roza los 300.000 empleos

La consultoría en España facturó 23.635 millones en 2025 y roza los 300.000 empleos - Foto de la La consultoría en España facturó 23.635 millones en 2025 y roza los 300.000 empleos - Foto de la la Asociación Española de Empresas de Consultoría (AEC)

El sector de la consultoría en España facturó 23.635 millones de euros en 2025, un 7,5% más, según la AEC. Las plantillas rozan ya los 300.000 profesionales tras absorber una fuerte tasa de empleo juvenil y destinar 1.440 millones a innovación.

El negocio de la consultoría en España mantiene su velocidad de crucero y se consolida como uno de los principales vectores de modernización corporativa. Según el informe anual presentado hoy por la Asociación Española de Empresas de Consultoría (AEC), el sector generó unos ingresos globales de 23.635 millones de euros durante el ejercicio de 2025, lo que representa un sólido incremento del 7,5% en comparación con el año anterior. Con este resultado, la actividad vuelve a batir el crecimiento del PIB nominal del país, extendiendo una racha de progresión ininterrumpida que se prolonga desde hace más de una década.

La evolución del negocio muestra un comportamiento equilibrado entre las distintas áreas geográficas. El mercado nacional continuó aportando el grueso de los ingresos con un total de 16.513 millones de euros, tras anotarse un aumento del 7,4%. Por su parte, la actividad internacional constató la plena recuperación de las operaciones en el exterior al escalar un 7,9%, aportando 7.121 millones de euros al balance consolidado.

El presidente de la AEC, José María Beneyto, ha subrayado que este avance responde de manera directa a "una mayor demanda de conocimiento, innovación y gobernanza por parte de empresas y Administraciones públicas" en plena carrera por la digitalización.

Por segmentos de demanda, el sector financiero se erigió de nuevo como el principal dinamizador comercial, aglutinando el 30,1% de la facturación total. Por detrás se posicionaron la Administración Pública (15,5%), el área de energía y utilities (11,5%), la distribución y el gran consumo (8,9%) y el negocio de telecomunicaciones y media (8,7%). En lo relativo a la tipología de los servicios prestados, los contratos de outsourcing o externalización concentraron el 45% de los ingresos, seguidos por el desarrollo e integración de sistemas (33%) y las tareas puras de consultoría (22%).

Puerta de entrada al empleo cualificado y tracción de la Inteligencia Artificial

La fuerte progresión de los ingresos tuvo su réplica inmediata en el mercado laboral. Las estructuras de las consultoras integraron a 298.722 profesionales al cierre del año, firmando un aumento del 4,7% respecto a 2024 y logrando prácticamente duplicar el volumen de sus plantillas en el plazo de una década. El perfil sectorial destaca por su cualificación técnica elevada: el 64,5% de los empleados cuenta con titulación universitaria superior y casi dos de cada tres perfiles proceden de las denominadas disciplinas STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas).

Asimismo, las firmas se consolidaron como un gran dinamizador del empleo juvenil, dado que una de cada cuatro contrataciones se correspondió con un primer puesto de trabajo. Para absorber y cualificar este flujo de talento, las compañías elevaron un 6% su inversión en capacitación interna hasta alcanzar un máximo histórico de 108,1 millones de euros (362 euros por empleado, casi el triple que la media nacional). En paralelo, el sector destinó 1.440 millones de euros a proyectos internos de I+D+i, lo que equivale al 6,1% de sus ingresos totales. Como resultado directo de este esfuerzo, el 36,3% de la facturación global de las consultoras (8.580 millones) se derivó de proyectos vinculados a tecnologías avanzadas.

De cara al corto y medio plazo, el informe de la AEC anticipa una moderación en las tasas de crecimiento, estimando un incremento de los ingresos del 5,9% para el ejercicio de 2026. En un horizonte más amplio, que abarca el periodo 2028-2031, los líderes del sector señalan sin fisuras a la Inteligencia Artificial como la tecnología disruptiva que ejercerá el mayor impacto operativo en el tejido empresarial, ampliando su distancia competitiva respecto a otras herramientas clave como la ciberseguridad, el big data y los servicios en la nube (cloud computing).