La brecha de género

Las mujeres son mayoría entre los graduados europeos, pero siguen lejos de los hombres en las carreras STEM

Mujeres en su lugar de trabajo - ClosinGap
Las mujeres representan la mayoría de los graduados universitarios en la UE, pero continúan infrarrepresentadas en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas.

Las mujeres son mayoría entre quienes terminan estudios superiores en la Unión Europea, pero esta ventaja desaparece cuando se analizan determinadas ramas de conocimiento. La brecha de género continúa siendo especialmente visible en las titulaciones relacionadas con la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas (STEM), donde la presencia femenina sigue siendo claramente inferior a la masculina.

Las mujeres son mayoría entre los graduados universitarios

La evolución de la educación superior europea muestra una mayor presencia femenina entre las personas que completan estudios universitarios. Sin embargo, esta ventaja no se distribuye de manera uniforme entre todas las áreas de formación.

La elección de los estudios continúa marcada por una importante segregación por sexos. Las mujeres tienen una presencia especialmente elevada en ámbitos como la educación, la salud, las artes y las humanidades, mientras que los hombres mantienen una posición predominante en buena parte de las disciplinas científico-tecnológicas.

Esta diferencia condiciona posteriormente el acceso a determinados sectores profesionales y contribuye a mantener las desigualdades de género en el mercado laboral.

La brecha se dispara en las carreras STEM

La situación cambia de manera significativa cuando se analizan las titulaciones STEM. Según datos recogidos por instituciones europeas, las mujeres representan alrededor de un tercio de los graduados en estos campos, frente a una clara mayoría masculina.

La desigualdad es todavía más acusada en determinadas especialidades. En las tecnologías de la información y la comunicación (TIC), la presencia femenina se mantiene especialmente baja, tanto entre los estudiantes como posteriormente entre los profesionales del sector.

El Parlamento Europeo ha señalado que la infrarrepresentación femenina en las disciplinas STEM constituye uno de los principales retos para avanzar hacia una mayor igualdad en la educación y el empleo.

Educación y salud concentran una mayor presencia femenina

Frente a la escasa participación de las mujeres en algunas disciplinas tecnológicas, existen campos universitarios en los que su presencia supera ampliamente a la masculina.

La educación es uno de los ejemplos más claros. Las mujeres son mayoría entre los estudiantes y graduados de estas titulaciones, una tendencia que también se observa en las áreas relacionadas con la salud y el bienestar.

Esta distribución desigual de hombres y mujeres entre las distintas ramas educativas explica por qué una mayor presencia femenina en la universidad no se traduce automáticamente en una representación equilibrada en todas las profesiones.

Una brecha que también llega al mercado laboral

La segregación educativa tiene consecuencias más allá de las aulas. La menor presencia de mujeres en determinadas titulaciones STEM limita también el número de profesionales femeninas que posteriormente acceden a sectores como la ingeniería, las tecnologías digitales o determinadas áreas científicas.

El Parlamento Europeo advierte de que los estereotipos de género, la falta de referentes femeninos y determinadas barreras existentes en los entornos profesionales pueden contribuir a que las mujeres tengan más dificultades para incorporarse o permanecer en algunos sectores STEM.

En el ámbito tecnológico, la diferencia es especialmente significativa. Un informe del Parlamento Europeo señala que las mujeres representan solo alrededor del 18 % de los especialistas en TIC en la UE, mientras que su participación entre los graduados STEM se sitúa en torno al 36 %.

España comparte el problema de la segregación educativa

España tampoco escapa a esta realidad. Las mujeres tienen una presencia mayoritaria en el conjunto de la educación universitaria, pero continúan siendo minoría en determinadas carreras científico-tecnológicas.

Datos recopilados por la Fundación CYD muestran que las mujeres representan una proporción muy superior a la masculina entre los graduados universitarios españoles, mientras que en STEM su presencia desciende de forma considerable.

La situación es particularmente llamativa en las tecnologías de la información, donde la participación femenina se mantiene muy por debajo de la masculina.

El reto de reducir la brecha desde las aulas

La desigual distribución de hombres y mujeres por ramas educativas ha convertido la orientación académica y la eliminación de estereotipos en algunos de los principales retos para las políticas de igualdad.

Las instituciones europeas consideran necesario actuar desde las primeras etapas educativas para favorecer que las niñas y jóvenes puedan acceder a todas las opciones formativas sin que las expectativas sociales o los estereotipos condicionen sus decisiones.

Reducir esta brecha no implica únicamente aumentar el número de mujeres que estudian carreras STEM, sino también facilitar que puedan desarrollar posteriormente sus carreras profesionales en estos ámbitos y alcanzar puestos de responsabilidad.