Empleo

Más de la mitad de las situaciones de violencia laboral quedan impunes sin expediente disciplinario

Presentación del informe 'Violencia laboral en España' elaborado por la Fundación 1º de Mayo de CCOO

Un informe de la Fundación 1º de Mayo revela que el 30,7% de la población asalariada en España está expuesta a entornos de acoso o agresiones en su puesto de trabajo.

El 30,7% de la población asalariada en España desempeña su labor en entornos con presencia de violencia y acoso laboral, ya sea por sufrirlos de forma directa o por presenciarlos como testigos. Así lo refleja el estudio 'Violencia laboral en España', elaborado por la Fundación 1º de Mayo de CCOO, que destaca además que el 16,7% de los trabajadores afirma haber sido víctima directa de este tipo de situaciones. Las conclusiones de la investigación advierten sobre un problema de carácter estructural e invisibilizado, con consecuencias graves para el bienestar físico y psicológico de las plantillas.

Durante la presentación del documento, el secretario de Salud Laboral y Medio Ambiente de CCOO, Mariano Sanz, remarcó que este fenómeno trasciende el acoso físico o sexual, abarcando abusos, coacciones y amenazas vinculadas a la actividad profesional. Asimismo, el representante sindical denunció la tipificación oficial casi nula de estos daños: frente a las más de 627.000 bajas de incapacidad temporal asociadas a la salud mental registradas el año pasado, solo 203 se reconocieron formalmente como derivadas del trabajo, quedando excluidas del catálogo de enfermedades profesionales.

Impacto en la salud mental, brecha de género y sectores más expuestos

Los datos de la encuesta señalan la profundidad del deterioro del estado de salud en los entornos de trabajo hostiles. Las principales afectaciones identificadas en el informe recogen los siguientes aspectos: el 93,5% de las personas expuestas a dinámicas violentas declara secuelas en su salud mental, un cuadro calificado como "grave" en 6 de cada 10 casos. De forma paralela, el 64,3% de las víctimas asegura que estos episodios comprometen seriamente la continuidad en su empleo, llevándoles a sopesar el abandono de la empresa.

Aunque la violencia física afecta a una de cada cuatro personas expuestas, las manifestaciones más extendidas son la violencia simbólica, las agresiones verbales y el aislamiento social, constatadas por cuatro de cada cinco trabajadores en estos entornos.

Por otra parte, el informe constata que las mujeres registran una mayor tasa de victimización directa (18,3%) que los hombres (14,8%). Entre las trabajadoras expuestas, un 30,4% señala haber presenciado u orientado episodios de violencia sexual. A nivel sectorial, la exigencia de gestión emocional en la atención al público sitúa a la sanidad y atención social (39%), el comercio y hostelería (38 %) y la educación (36,2 %) al frente de los ámbitos con mayor incidencia de conflictividad.

Deficiencias preventivas e inacción en el ámbito empresarial

El análisis conducido por Juan José González Zamora, coautor del informe, sitúa la responsabilidad de estas dinámicas en los modelos de organización del trabajo y en la falta de herramientas preventivas efectivas en los centros. Según la encuesta, un 47% de las personas trabajadoras manifiesta que su empresa carece de protocolo contra el acoso sexual, pese a su carácter preceptivo por ley, mientras que en una de cada cuatro situaciones de violencia laboral el riesgo ni siquiera figura en la evaluación psicosocial de la compañía.

El estudio pone de relieve un déficit de respuesta disciplinaria ante las conductas acreditadas: en el 56,3% de los casos no se llegó a instruir ningún expediente disciplinario y en el 46,3% de las ocasiones no se impuso amonestación alguna, ni verbal ni escrita.

Ante estos resultados, desde la Fundación 1º de Mayo y CCOO reclaman incorporar de forma transversal la prevención de la violencia laboral en la negociación colectiva y en los marcos de seguridad y salud en el trabajo.