Economía

El diésel registra su mayor escalada de precios en cuatro años impulsado por la crisis energética global

Nueva subida del precio del diesel y de la gasolina - Patricia Malagón

El precio del diésel se ha disparado un 28,2% interanual en abril, registrando su mayor incremento desde el verano de 2022. Según los datos definitivos del IPC publicados por el INE, el encarecimiento del crudo por la inestabilidad en Oriente Próximo ha neutralizado el efecto de la rebaja fiscal del IVA al 10%.

La evolución del diésel encadena ya dos meses consecutivos en tasas positivas tras el incremento del 17,9% registrado en marzo. En términos mensuales, el comportamiento del gasóleo también refleja una aceleración constante al subir un 5,1% en abril, sumando así su tercer mes de incrementos tras las subidas de febrero y el fuerte repunte del 20,1% que se vivió el pasado mes de marzo.

Comportamiento desigual de la gasolina y el gas

En contraste con la situación del gasóleo, la gasolina muestra signos de moderación. Aunque terminó el mes de abril con una subida interanual del 2,2%, este dato es significativamente inferior al 4,8% reportado en el mes de marzo. En la comparativa mensual, la gasolina ha dado un respiro a los consumidores al abaratar su coste un 4,6%, profundizando en la tendencia de bajada que ya se inició con la caída del 8,1% en el periodo anterior.

Por su parte, el gas natural ha logrado contener sus precios de forma más decidida. La caída interanual en abril fue del 9,6%, superando el descenso del 5,8% de marzo. Este comportamiento se refleja también en la variación mensual, donde el gas se abarató un 9,4%, lo que supone una corrección de precios seis puntos por encima de la registrada en el mes precedente.

Alivio en la factura eléctrica

La electricidad también ha contribuido a amortiguar la inflación energética durante el pasado mes de abril. Tras el alza registrada en marzo, el coste de la luz moderó su precio un 4,3% en términos interanuales. La caída mensual fue todavía más pronunciada, con un abaratamiento del 10,4%, una cifra que contrasta con el leve descenso del 1,9% de marzo y que ofrece un alivio temporal a los hogares en un contexto donde el transporte por carretera sigue sufriendo el impacto directo de los costes del combustible.