Madrid aporta 8.681 millones a la nivelación autonómica y conserva una financiación por habitante en torno a la media

Hombre calcula las finanzas en casa: pago de facturas, impuestos, ahorros y economía - Foto de charliepix
La Comunidad de Madrid aporta 8.681 millones de euros netos a la nivelación autonómica, casi el 26% de sus ingresos tributarios homogéneos. Tras la redistribución, pasa de tener una capacidad fiscal un 35% superior a la referencia a quedar prácticamente en la media de financiación por habitante ajustado.

La Comunidad de Madrid vuelve a ocupar una posición singular dentro del sistema de financiación autonómica español: es la región con mayor capacidad fiscal y, al mismo tiempo, la que realiza con diferencia la mayor aportación a los mecanismos de nivelación territorial.

La liquidación correspondiente a 2024 arroja un saldo redistributivo negativo para Madrid de 8.681 millones de euros, una cifra equivalente al 25,88% de sus ingresos tributarios homogéneos. Cataluña aporta 2.315 millones y Baleares otros 413 millones. Entre las tres comunidades financian 11.409 millones de los recursos que el sistema redistribuye hacia otros territorios.

Los datos proceden del estudio La liquidación de 2024 del sistema de financiación de las comunidades autónomas de régimen común, elaborado por Ángel de la Fuente y publicado por Fedea este mes de agosto. El trabajo parte de la liquidación difundida por el Ministerio de Hacienda y realiza distintos ajustes para comparar los recursos disponibles por las comunidades a competencias homogéneas y con un esfuerzo fiscal equivalente.

El resultado permite observar con especial claridad el caso madrileño. Antes de que actúen plenamente los mecanismos redistributivos, Madrid presenta una capacidad fiscal muy superior a la media; después de aplicarlos, su financiación efectiva por habitante ajustado se sitúa prácticamente en el promedio nacional.

Madrid genera 33.541 millones y termina con 24.860 millones

La magnitud del proceso puede apreciarse comparando dos cifras. Los ingresos tributarios homogéneos de Madrid alcanzan los 33.541 millones de euros, mientras que su financiación efectiva a competencias homogéneas queda en 24.860 millones.

La diferencia son esos 8.681 millones que el estudio identifica como aportación madrileña a la nivelación.

Ninguna otra comunidad realiza un esfuerzo comparable en términos absolutos. Cataluña pasa de 31.797 millones de ingresos tributarios homogéneos a 29.483 millones de financiación efectiva, con un saldo negativo de 2.315 millones. Baleares pasa de 5.260 a 4.847 millones, aportando 413 millones.

Esto significa que Madrid aporta aproximadamente tres cuartas partes de los 11.409 millones transferidos por las tres comunidades contribuyentes netas.

El resto de los recursos necesarios para la nivelación procede del Estado. En conjunto, el sistema moviliza 24.647 millones de euros hacia las comunidades receptoras: 13.238 millones son aportados por el Estado y 11.409 millones proceden de Madrid, Cataluña y Baleares.

El informe destaca además la intensidad relativa del esfuerzo madrileño. Mientras las aportaciones a la nivelación representan entre un 7% y un 8% de los ingresos tributarios autonómicos en Cataluña y Baleares, en Madrid se aproximan al 26%.

De una capacidad fiscal del 135,3% de la media al 100,3% de financiación

La comparación por habitante ajustado permite entender mejor el funcionamiento del modelo.

Madrid parte de un índice de ingresos tributarios homogéneos de 135,3 puntos, tomando como referencia una financiación efectiva media de 100. Es el valor más elevado de todas las comunidades de régimen común.

Sin embargo, la transferencia del Fondo de Garantía resta 25,7 puntos al índice madrileño y el Fondo de Suficiencia otros 10 puntos. El Fondo de Competitividad devuelve 0,7 puntos. El resultado final deja a Madrid con un índice de financiación efectiva por habitante ajustado de 100,3, prácticamente coincidente con la media.

Dicho de otra manera: la Comunidad parte de una capacidad fiscal aproximadamente un 35% superior a la referencia media, pero después de la actuación de los mecanismos de financiación autonómica termina apenas tres décimas por encima de ella.

Este indicador no utiliza simplemente el número de habitantes. El sistema trabaja con la denominada población ajustada, que intenta aproximar las necesidades relativas de gasto de las comunidades teniendo en cuenta factores demográficos y territoriales. De esta forma se pretende comparar los recursos disponibles para prestar servicios públicos fundamentales en condiciones equivalentes.

Madrid recibe 3.676 euros por habitante ajustado

En términos monetarios, el estudio calcula para Madrid una financiación efectiva a competencias homogéneas de 24.860 millones de euros, equivalentes a 3.676 euros por habitante ajustado.

El promedio de las comunidades de régimen común se sitúa en 3.666 euros. Madrid queda, por tanto, apenas diez euros por encima de esa referencia.

La fotografía contrasta con la enorme diferencia existente antes de la redistribución. El propio estudio señala que los ingresos tributarios constituyen, de media, el 92,1% de la financiación efectiva autonómica, pero su peso presenta diferencias extraordinarias entre territorios: Madrid se sitúa en el extremo superior y Canarias en el inferior.

Es precisamente esa disparidad inicial la que trata de corregir el sistema mediante el Fondo de Garantía y el resto de instrumentos.

Madrid es la comunidad que más recursos aporta a la redistribución

El Fondo de Garantía de Servicios Públicos Fundamentales constituye el principal mecanismo de nivelación horizontal del modelo.

Las comunidades aportan al fondo el 75% de su capacidad tributaria normativa y el Estado incorpora una cantidad adicional. Posteriormente, los recursos se distribuyen en función de la población ajustada y, por tanto, de las necesidades estimadas de gasto.

En 2024, Madrid aporta al Fondo de Garantía 25.196 millones de euros y obtiene una participación de 18.830 millones, lo que genera una transferencia negativa de 6.366 millones únicamente a través de este mecanismo. Es, nuevamente, la mayor transferencia negativa del sistema.

Cataluña registra un saldo de -1.693 millones y Baleares de -341 millones. En el otro extremo aparecen comunidades que reciben cantidades significativas: Andalucía obtiene 6.010 millones; Canarias, 3.733 millones; Galicia, 1.896 millones; Comunidad Valenciana, 1.913 millones; Castilla-La Mancha, 1.779 millones, y Castilla y León, 1.344 millones.

El sistema reduce drásticamente las diferencias iniciales

El análisis de Fedea permite observar también hasta qué punto funciona la nivelación.

Antes de las transferencias, las diferencias entre comunidades son muy elevadas. El estudio calcula una desviación estándar de 22,2 puntos en el índice de capacidad fiscal. Tras la actuación del Fondo de Garantía cae hasta 6,1 puntos.

Los mecanismos posteriores —fundamentalmente los fondos verticales— vuelven a incrementar ligeramente esa dispersión hasta 7,5 puntos y modifican de forma considerable la posición relativa de algunas comunidades.

Por ello, la posición final de una autonomía dentro del sistema puede diferir notablemente de la que correspondería únicamente a su capacidad para generar ingresos.

Madrid constituye el ejemplo más acusado: comienza como el territorio con mayor capacidad fiscal relativa y termina prácticamente en la media de financiación efectiva.

Madrid mejora 1,1 puntos respecto a 2023

Pese a su elevada aportación redistributiva, la posición relativa de Madrid mejora respecto al ejercicio anterior.

El informe señala que Madrid y Aragón son las dos comunidades que más avanzan entre 2023 y 2024, con una ganancia de aproximadamente 1,1 puntos cada una en financiación efectiva por habitante ajustado.

Baleares experimenta el mayor retroceso, con 3,7 puntos menos, seguida de Extremadura y Cantabria. En la parte inferior continúan Murcia, Comunidad Valenciana, Castilla-La Mancha y Andalucía, con índices comprendidos entre 92 y 94,7 puntos.

En el caso madrileño, el avance se explica por distintos movimientos dentro del sistema: los ingresos tributarios aportan 0,7 puntos adicionales respecto al año anterior, el Fondo de Suficiencia suma otro punto, mientras que otros componentes compensan parcialmente esa mejora. El resultado agregado es el citado avance de 1,1 puntos.

La financiación autonómica creció un 9,45% en 2024

El comportamiento de Madrid se produce además en un ejercicio de fuerte incremento general de los recursos.

La financiación definitiva de las comunidades de régimen común, calculada a competencias homogéneas e igual esfuerzo fiscal, aumentó en 2024 unos 14.400 millones de euros, un 9,45% respecto a 2023.

El crecimiento superó ampliamente la inflación del ejercicio, situada en el 2,8%, lo que implica, según los cálculos del estudio, un incremento real de la financiación autonómica de aproximadamente 6,5 puntos porcentuales. La principal explicación fue el aumento de la recaudación tributaria homogénea, que creció un 10,3%.

La fortaleza de los grandes impuestos desempeñó un papel esencial. En el conjunto de las comunidades de régimen común, los ingresos tributarios homogéneos aumentaron un 10,29%; la recaudación por IRPF avanzó un 12,39% y la correspondiente al IVA, un 7,90%.

Los recursos del sistema volverán a crecer en 2026 y 2027

El estudio extiende su análisis más allá de la liquidación de 2024 para aproximarse a la evolución de los recursos proporcionados por el sistema hasta 2027.

Con criterio de caja, las comunidades percibieron 155.151 millones de euros en 2024 entre entregas a cuenta y liquidaciones de ejercicios anteriores. La cantidad aumenta hasta 159.060 millones en 2025, 170.496 millones en 2026 y 185.593 millones en 2027.

Esto supone un crecimiento del 2,52% en 2025, del 7,19% en 2026 y del 8,85% previsto para 2027.

Fedea pide, no obstante, cautela al interpretar estas magnitudes, ya que no están calculadas a competencias homogéneas, excluyen determinadas fuentes de ingresos y mezclan las entregas correspondientes al ejercicio con liquidaciones de años anteriores. Aun así, muestran que entre 2024 y 2027 los recursos canalizados por el sistema aumentan cerca de un 18%.

El debate sobre la financiación autonómica vuelve a mirar a Madrid

Los datos de la liquidación vuelven a colocar a Madrid en el centro de uno de los debates económicos y territoriales más relevantes de España.

Por una parte, el sistema cumple una función explícita de solidaridad: permite trasladar recursos desde los territorios con mayor capacidad fiscal hacia aquellos que necesitan una aportación adicional para aproximar la financiación de los servicios públicos fundamentales.

Por otra, las cifras muestran hasta qué punto esa redistribución modifica la posición inicial de determinadas comunidades.

En Madrid, el efecto es especialmente intenso. La región registra 33.541 millones de ingresos tributarios homogéneos, aporta 8.681 millones netos a la nivelación y termina disponiendo de 24.860 millones para competencias homogéneas, según la metodología utilizada por Fedea.

Su índice de capacidad fiscal alcanza 135,3 puntos. Su índice final de financiación efectiva queda en 100,3.

Es probablemente la síntesis más clara de la posición madrileña dentro del modelo: Madrid encabeza la capacidad tributaria de las comunidades de régimen común y es, con mucha diferencia, su principal contribuyente a la nivelación, pero una vez completada la redistribución dispone de una financiación por habitante ajustado prácticamente idéntica a la media.