Empleo

La Inteligencia Artificial transforma el empleo tecnológico: caen un 33% las ofertas júnior y crecen las sénior

Ordenador con lenguaje de programación - Foto de Pixabay

La automatización y la Inteligencia Artificial están transformando el mercado laboral tecnológico, provocando una caída del 33% en las ofertas para programadores júnior en el último año, mientras que las vacantes destinadas a perfiles sénior han crecido un 13%.

 

La irrupción y consolidación de la inteligencia artificial (IA) ha provocado una contracción del 33 % en el volumen de ofertas de empleo dirigidas a programadores de perfil júnior a lo largo del último año. En el extremo opuesto, la demanda de profesionales con alta cualificación y experiencia contrastada ha experimentado una tendencia alcista, registrando un incremento del 13 % en las vacantes para perfiles sénior durante el mismo periodo analizado.

Estas conclusiones analíticas forman parte de la cuarta edición del informe titulado ‘Radiografía de Empleos y Sectores Emergentes’, un documento técnico elaborado por la patronal DigitalES utilizando como fuentes métricas los registros de Job Market Insights, InfoJobs e Hirint. Las conclusiones del estudio determinan que, por primera vez desde el inicio de esta transición tecnológica, los sistemas de automatización están incidiendo con mayor severidad en los puestos de entrada y niveles iniciales que en el cómputo global del mercado de trabajo.

Reconfiguración de funciones y consolidación del talento híbrido

El análisis pormenorizado de la contratación apunta a una reconfiguración estructural en las tareas asignadas habitualmente a los profesionales que acceden por primera vez al ecosistema sectorial. Los indicadores sugieren que los empleados de categoría júnior deberán reorientar sus funciones tradicionales hacia nuevos roles profesionales vinculados de forma directa con la supervisión, el control de calidad y la validación técnica de los códigos y soluciones informáticas generadas mediante herramientas de IA.

De forma paralela, el mercado laboral tecnológico demanda perfiles versátiles que destaquen por la combinación de una especialización sectorial concreta y competencias digitales avanzadas, un fenómeno que consolida el auge del denominado "talento híbrido". Esta tendencia se evidencia en la progresiva implantación de figuras técnicas mixtas, tales como responsables de departamentos de recursos humanos que implementan la Inteligencia Artificial en los procesos de cribado y selección de personal, profesionales de la abogacía especializados en el marco normativo y los desafíos de los entornos tecnológicos contemporáneos o analistas financieros con competencias avanzadas en la gestión y analítica masiva de datos.

Crecimiento exponencial en asistentes de IA y descentralización geográfica

El balance cuantitativo del informe sitúa las ofertas únicas de empleo que exigen conocimientos en herramientas de Inteligencia Artificial en un total de 8.713 convocatorias, lo que representa un repunte interanual del 64%. De manera específica, el requerimiento de destrezas vinculadas al manejo de asistentes de IA ha aumentado un 45% en los últimos 12 meses, acumulando una progresión del 237% en el intervalo de los dos últimos ejercicios económicos. Asimismo, la eclosión de nuevas especialidades laborales se constata en el comportamiento del rol de diseñador de sistemas inteligentes de TIC, cuya demanda en los portales de empleo ha repuntado un 351%.

El estudio de DigitalES vincula de forma directa este dinamismo con el incremento de la actividad empresarial en los centros de procesamiento de datos y las infraestructuras de computación asociadas a la IA. Ante este escenario automatizado, los reclutadores están otorgando un peso estratégico creciente a las competencias transversales ligadas a la inteligencia emocional de los candidatos a un puesto de trabajo.

Finalmente, el documento destaca el impacto positivo derivado de la descentralización geográfica de las ofertas del sector digital, identificando un repunte destacado en los índices de contratación en comunidades autónomas como Aragón, la Comunidad Valenciana y la Región de Murcia.