La inflación se estanca en el 3,2% en junio y el encarecimiento de la energía vuelve a tensionar el coste de la vida
El IPC se estancó en el 3,2% en junio, lastrado por la subida de la luz y el gas que disparó el grupo de la vivienda. La inflación subyacente apenas bajó al 2,9%, prolongando la presión sobre el poder adquisitivo de los hogares españoles.
La inflación en España se resiste a dar una tregua y consolida su resistencia a la baja. Según los últimos datos definitivos confirmados por el Instituto Nacional de Estadística (INE), el Índice de Precios de Consumo (IPC) se mantuvo en junio en el 3,2% en tasa anual, calcando exactamente el registro del mes de mayo. Por su parte, la inflación subyacente, que aporta una lectura más estructural al excluir de su cálculo la energía y los alimentos no elaborados, apenas experimentó un tímido retroceso de una décima, situándose en el 2,9%. Estas cifras constatan que la presión sobre los precios sigue fuertemente instalada en la economía española y continúa erosionando de manera directa el presupuesto de las familias.
La vivienda y los servicios esenciales ahogan el presupuesto familiar
Detrás de este estancamiento de los precios se encuentra, fundamentalmente, el comportamiento del grupo de la vivienda, cuya tasa anual se disparó hasta el 4,7% (más de tres puntos por encima de la registrada el mes anterior). El INE achaca este encarecimiento al comportamiento de los precios de la electricidad y, en menor medida, del gas, que aumentaron con una intensidad muy superior a la que mostraron en junio de 2025.
En el extremo opuesto, el grupo del transporte experimentó un alivio en su tasa anual, que descendió hasta el 5,1% gracias a la bajada de los combustibles, si bien continúa arrastrando una de las inflaciones acumuladas más elevadas del sistema productivo y mantiene una reactividad alta ante cualquier repunte exterior del petróleo.
La presión se hace especialmente visible en la tasa mensual, que subió un 0,6% debido al encarecimiento de la luz, el tirón de los paquetes turísticos y la subida de los alojamientos en plena campaña de verano. Ante este escenario de encarecimiento efectivo del coste de la vida, el secretario general del sindicato USO, Joaquín Pérez, ha advertido de la ineficacia de las medidas actuales para estabilizar los precios energéticos y ha reclamado que las subidas salariales vayan más allá del IPC oficial para evitar que los trabajadores sigan perdiendo poder de compra.
Asimismo, el IPCA (Índice de Precios de Consumo Armonizado) se situó en el 3,6%, una cifra que sitúa a España por encima de los objetivos de estabilidad de precios marcados a nivel europeo.