Economía

Cathie Wood presenta su estrategia de innovación disruptiva ante inversores profesionales y anticipa un desplome de costes en sanidad y robótica

Cathie Wood presenta su estrategia de innovación disruptiva ante inversores profesionales y anticipa un desplome de costes en sanidad y robótica - Foto de ARK Invest

La reconocida inversora estadounidense Cathie Wood, fundadora de ARK Invest, ha defendido en Madrid que la Inteligencia Artificial no es una moda pasajera, sino una realidad estructural para la que su firma lleva un cuarto de siglo preparándose de cara a redefinir la economía global.

Cathie Wood, fundadora y directora de inversiones (CIO) de ARK Invest, ha participado en un encuentro privado en la capital española para desgranar las tendencias tecnológicas que, a su juicio, marcarán el rumbo de los mercados en los próximos años. Durante su intervención, Wood ha querido distanciarse del optimismo reciente y superficial que rodea a la Inteligencia Artificial, recordando que mientras la industria tradicional analizaba las compañías exclusivamente mediante sus colchones de flujo de caja, su equipo ya identificaba las plataformas destinadas a transformar el tejido macroeconómico mundial.

El desembarco de la célebre gestora en el mercado nacional se consolida a través de un acuerdo de distribución en exclusiva con Capital Strategies Partners, una alianza estratégica que permite a los inversores profesionales de España, Portugal y diversos países de Hispanoamérica acceder de forma directa a sus vehículos de inversión orientados al crecimiento a largo plazo.

Para la ejecutiva, la Inteligencia Artificial actúa como el núcleo interconectado de sus cinco grandes plataformas de inversión, un ecosistema donde convergen también la robótica, el almacenamiento de energía, la tecnología blockchain y las ciencias multiómicas.

El vuelco sanitario y el futuro de la movilidad

Uno de los puntos más destacados de la jornada ha sido el impacto real de esta convergencia tecnológica en el sector de la salud. Según los análisis presentados por la gestora, la hibridación de la Inteligencia Artificial con el diagnóstico molecular y molecular avanzado está permitiendo hitos históricos como la detección temprana del cáncer mediante simples análisis de sangre o el desarrollo de terapias génicas de una sola dosis. Esta optimización de procesos promete abaratar de forma drástica el coste medio del desarrollo de nuevos fármacos, reduciendo la inversión necesaria desde los 2.400 millones de dólares actuales hasta el entorno de los 700 millones.

Wood también ha aprovechado el foro para ratificar su histórica y controvertida apuesta por Tesla, asegurando que su firma nunca vio al fabricante de vehículos como una simple marca de automoción, sino como una plataforma masiva de movilidad autónoma, robótica y almacenamiento energético impulsada por software propio. En el ámbito de la robótica general, los expertos de ARK apuntan a una disrupción inminente en los mercados laborales y de producción, estimando una reducción de costes que podría situarse cerca de los 2,2 millones de dólares por aplicación.

La incógnita de los semiconductores

La conferencia no ha eludido los desafíos inmediatos del sector, poniendo un foco especial sobre los procesadores gráficos o GPUs, los chips esenciales que sostienen el entramado técnico de la Inteligencia Artificial. Aunque la fundadora de ARK Invest reconoce que el uso de estos componentes se ha disparado de forma exponencial en los mercados internacionales, ha lanzado una advertencia de cautela al asegurar que la demanda futura sigue albergando un alto grado de incertidumbre para la mayoría de los analistas, quienes todavía desconocen cómo evolucionará el acceso y stock de este hardware crítico.

El encuentro ha concluido con la participación del equipo europeo de la gestora, integrado por especialistas como Charles Roberts, Ovid Amadi o Nicholas Grous, quienes han aportado métricas macroeconómicas adicionales para el cuaderno de notas de los inversores. Entre los datos más relevantes para el sector corporativo, los analistas han certificado un crecimiento anual compuesto esperado del 29% en el negocio de los centros de datos (data centers), así como un retorno medio documentado de más del doble de la inversión dentro de su cartera de mercados privados.