Las autonomías cerraron 2025 cerca del equilibrio presupuestario tras elevar un 36% su gasto real desde 2003
Las comunidades autónomas cerraron 2025 con un déficit conjunto de 6.650 millones de euros, equivalente al 0,39% del PIB, acercándose al equilibrio presupuestario tras varios años de fuerte volatilidad financiera. Así lo recoge un estudio elaborado por el economista Ángel de la Fuente para Fedea, que analiza la evolución de las finanzas autonómicas entre 2003 y 2025 y destaca el importante incremento del gasto público regional registrado durante este periodo.
El informe señala que los ingresos y gastos reales por habitante de las comunidades autónomas han aumentado de forma muy similar desde que todas asumieron plenamente las competencias sanitarias. Entre 2003 y 2025, los ingresos reales por habitante crecieron un 37,8%, mientras que el gasto aumentó un 36,4%.
Según el análisis, el gasto autonómico experimentó una fuerte expansión durante los años previos a la crisis financiera de 2008, seguida de un ajuste significativo entre 2009 y 2013. Posteriormente se inició una recuperación gradual que se mantuvo durante la década siguiente y se intensificó con motivo de la pandemia de Covid-19.
El estudio considera que el gasto real por habitante constituye uno de los mejores indicadores para medir el nivel de prestación de servicios públicos regionales y destaca que en los últimos años se han alcanzado máximos históricos tanto en ingresos como en gasto.
La pandemia y las ayudas estatales alteraron las cuentas regionales
Uno de los aspectos centrales del informe es el análisis del impacto de factores extraordinarios sobre las cuentas autonómicas. Entre ellos destacan las transferencias excepcionales aprobadas por el Gobierno central durante la pandemia.
El autor recuerda que en 2020 y 2021 las comunidades autónomas recibieron importantes recursos adicionales mediante el Fondo Covid y otros mecanismos extraordinarios destinados a compensar el incremento del gasto sanitario y la caída de ingresos. Gracias a estas medidas, las autonomías lograron reducir su déficit a pesar del fuerte aumento del gasto derivado de la crisis sanitaria.
La investigación sostiene que la Administración General del Estado absorbió inicialmente el impacto económico de la pandemia, manteniendo unas entregas a cuenta calculadas con previsiones previas a la crisis y aportando financiación adicional fuera del sistema ordinario.
El déficit alcanzó su máximo en 2011
La serie histórica analizada muestra que el peor momento para las finanzas autonómicas se produjo en 2011, cuando el déficit conjunto alcanzó el 5,2% del PIB como consecuencia de la Gran Recesión y del retraso con el que el sistema de financiación autonómica traslada la caída de ingresos a las cuentas regionales.
Tras ese máximo, las comunidades iniciaron un proceso de consolidación fiscal que permitió reducir progresivamente los desequilibrios. Entre 2016 y 2018 se registró una mejora especialmente intensa gracias al crecimiento económico y al aumento de la recaudación.
No obstante, el informe destaca que el deterioro volvió a aparecer en 2019 y posteriormente en 2022 y 2023, años en los que influyeron diversos factores técnicos relacionados con las liquidaciones del sistema de financiación autonómica y el efecto de la elevada inflación provocada por la guerra de Ucrania.
Mejora de la situación financiera en 2024 y 2025
Los datos preliminares correspondientes a 2025 muestran unos ingresos autonómicos de 245.636 millones de euros y unos gastos de 252.286 millones, lo que deja un déficit de 6.650 millones de euros.
Sin embargo, el informe plantea un escenario ajustado para eliminar el efecto de diversos factores extraordinarios. Bajo esa metodología, las comunidades habrían registrado incluso un ligero superávit de 2.350 millones de euros en 2025, equivalente al 0,14% del PIB.
El autor considera que esta mejora responde principalmente al fuerte crecimiento de los ingresos, impulsado tanto por la evolución de la economía española como por las elevadas liquidaciones positivas del sistema de financiación autonómica registradas en los últimos ejercicios.
La deuda autonómica sigue muy por encima de los niveles previos a la crisis
Pese a la mejora reciente, el estudio advierte de que el volumen de deuda acumulada por las comunidades autónomas continúa siendo muy elevado. Tras multiplicarse por casi cinco durante la Gran Recesión, la deuda regional llegó a situarse cerca del 30% del PIB durante la pandemia.
Aunque desde 2021 se ha reducido progresivamente gracias al crecimiento económico y al aumento del PIB nominal, el endeudamiento autonómico permanece claramente por encima de los niveles existentes antes de la crisis financiera.
El informe concluye que la evolución reciente de las cuentas regionales resulta más favorable de lo que reflejan algunos indicadores brutos, pero subraya la importancia de analizar los efectos de los mecanismos extraordinarios de financiación y de las transferencias estatales para valorar correctamente la sostenibilidad financiera de las comunidades autónomas.