Madrid reunirá los materiales originales para reconstruir el inacabado Don Quijote de Orson Welles
La iniciativa cuenta con el consentimiento de Oja Kodar, colaboradora artística de Welles durante los últimos años de su vida, y permitirá reunir en Madrid los materiales originales conservados en distintas instituciones europeas.
El proyecto estará dirigido por el historiador y cineasta Esteve Riambau, reconocido especialista en la obra del director estadounidense y autor de varios estudios dedicados a su figura. Para la reconstrucción se utilizará el guion original de Welles junto a miles de metros de material filmado que permanecen dispersos entre España, Francia, Italia y Alemania.
Filmoteca Española aportará los cerca de 50.000 metros de película en formatos de 16 y 35 milímetros adquiridos en 1991, así como los derechos de los materiales conservados para fines culturales y de investigación.
Una película que acompañó a Welles durante casi tres décadas
Orson Welles inició el rodaje de Don Quijote en México durante el verano de 1957 con Francisco Reiguera interpretando al hidalgo manchego y Akim Tamiroff como Sancho Panza. A lo largo de casi treinta años fue modificando el proyecto, incorporando nuevas escenas y reformulando el planteamiento original.
El cineasta continuó filmando secuencias en distintos momentos de su carrera, aprovechando incluso trabajos paralelos como la serie documental Viaggio nel paese di Don Chisciotte producida para la RAI. La obra evolucionó constantemente hasta convertirse en un proyecto muy personal que Welles definía como “il mio bambino”.
La muerte de los actores principales no frenó sus intentos de completar la película, que siguió ampliando con nuevas imágenes y planteamientos narrativos hasta poco antes de su fallecimiento.
Materiales inéditos y documentos recuperados
La reconstrucción incorporará importantes materiales que no formaron parte de la versión presentada en 1992 por Jesús Franco durante la Exposición Universal de Sevilla.
Entre ellos destacan alrededor de 50.000 metros de negativo conservados por el montador Mauro Bonanni en Cinecittà, recuperados por Oja Kodar en 2017 y pendientes de digitalización por parte de la Cineteca Nazionale.
La Cinémathèque Française custodia además cerca de ochenta minutos de positivos en 35 milímetros exhibidos en el Festival de Cannes de 1986, mientras que el Filmmuseum München conserva copias de trabajo, negativos, cintas de audio y abundante documentación relacionada con los últimos proyectos de Welles.
Una reconstrucción respetuosa con la visión del autor
Esteve Riambau estudiará y comparará todos los materiales disponibles con más de mil páginas de secuencias localizadas del guion original para intentar reconstruir la película respetando al máximo la voluntad artística del cineasta.
Los responsables del proyecto señalan que Welles llegó a plantear al menos tres versiones distintas de Don Quijote a lo largo de los años, por lo que el trabajo requerirá un exhaustivo análisis de los materiales conservados.
El resultado final se exhibirá en festivales y filmotecas internacionales sin ánimo de lucro, permitiendo al público acercarse a una de las grandes obras perdidas del siglo XX y a la singular visión que Orson Welles desarrolló sobre los personajes creados por Miguel de Cervantes.