Modelo de Utrecht

¿Prohibir comprar viviendas para invertir? El modelo de Utrecht vuelve al centro del debate

Edificio de vivienda en Madrid | Foto de Servimedia
La regulación aplicada en Utrecht limita la compra de viviendas para inversión y favorece el acceso de los compradores de primera vivienda

Hace casi dos años, la ciudad holandesa de Utrecht puso en marcha una normativa local que prohíbe la compra de una segunda vivienda salvo que el comprador o un miembro de su familia vaya a residir en ella. El objetivo de esta medida era reducir el número de viviendas vacías o destinadas al alquiler y facilitar el acceso a la vivienda a quienes buscan adquirir su primer hogar.

La alcaldesa de Utrecht, Sharon Dijksma, ha trasladado recientemente al Ayuntamiento que los primeros resultados de la regulación reflejan un impacto positivo sobre el mercado inmobiliario de la ciudad.

Según expresó en una carta remitida al consistorio, "los primeros resultados muestran que la protección de compra es extremadamente efectiva y los compradores primerizos están cosechando los beneficios".

Los datos reflejan un mayor peso de los compradores residentes

La regulación establece que las viviendas con un valor de hasta 587.000 euros quedan sujetas a esta limitación, un segmento del mercado especialmente demandado por personas y familias jóvenes.

Los datos recogidos por el Registro de la Propiedad de los Países Bajos indican que el 78 % de las viviendas residenciales vendidas durante los dos últimos años fue adquirido por residentes, mientras que los inversores únicamente compraron el 11 % de las viviendas comercializadas.

La compra para alquilar pierde protagonismo

La comparación con el periodo comprendido entre 2018 y 2021 refleja un cambio significativo en el comportamiento del mercado.

De acuerdo con las cifras difundidas, la proporción de viviendas adquiridas para destinarlas al alquiler descendió del 13 % al 2 %.

Al mismo tiempo, los compradores que adquirían una vivienda por primera vez incrementaron su presencia en el mercado. En el último semestre de 2021 representaban el 46 % de las compras, porcentaje que aumentó hasta el 53 % en el mismo periodo de 2023.

El Ayuntamiento estudia ampliar la protección

Ante los resultados obtenidos, el Gobierno municipal de Utrecht está valorando elevar el límite de aplicación de la normativa hasta los 716.000 euros.

Con esta modificación, el 80 % de las viviendas de la ciudad quedarían protegidas frente a las compras realizadas únicamente con fines de inversión, según la información trasladada.

Un modelo que se presenta como respuesta frente a la especulación

La experiencia de Utrecht es presentada como un ejemplo de actuación frente a la especulación inmobiliaria, al considerar que la regulación favorece el acceso a la vivienda de quienes buscan establecer su residencia en la ciudad.

Según la información difundida, la medida pretende proteger el derecho a la vivienda y facilitar el acceso al mercado a quienes adquieren su primer inmueble, limitando la presencia de compradores cuyo objetivo sea exclusivamente la inversión.

Borja Sanjuan defiende aplicar el modelo de Utrecht en Valencia

Durante una intervención en el podcast de Inspira Brand, Borja Sanjuan, portavoz del PSOE en el Ayuntamiento de Valencia, defendió trasladar a la ciudad valenciana un modelo similar al aplicado en Utrecht.

Sanjuan afirmó que en los Países Bajos se decidió impedir la compra de viviendas cuando no fueran destinadas a residencia, una medida que, según señaló, superó el control jurídico y que considera que podría extenderse a otras ciudades europeas.

En su intervención aseguró que, a su juicio, la medida no frenó la oferta de vivienda, sino la demanda especulativa, añadiendo que ello permitió una reducción de los precios y evitó que los residentes tuvieran que abandonar la ciudad.

Asimismo, defendió que en las zonas tensionadas no deben competir en igualdad de condiciones quienes buscan adquirir una vivienda para residir con fondos de inversión que compran inmuebles de forma masiva.

En ese sentido, sostuvo que cuando existe un problema de oferta limitada también debe abordarse la demanda, diferenciando entre quienes necesitan una vivienda para vivir y quienes adquieren inmuebles como inversión. Como ejemplo, hizo referencia al caso del barrio del Cabanyal, donde aseguró que un fondo holandés ha comprado decenas de inmuebles.