Informe de EAE Business School y Nex·ia sobre salud mental

Seis de cada diez españoles recurren a la inteligencia artificial como apoyo emocional durante el verano, según un estudio

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Un informe de EAE Business School y Nex·ia revela que el 61% de los españoles utiliza inteligencia artificial como apoyo emocional, en un contexto marcado por el aumento de la soledad durante el verano.

El verano no solo es sinónimo de vacaciones y descanso. Para muchas personas también supone un periodo de mayor aislamiento social, una situación que está impulsando el uso de la inteligencia artificial como herramienta de apoyo emocional. Según el informe La economía de la soledad. El papel de la IA en la salud mental, elaborado por EAE Business School en colaboración con Nex·ia, seis de cada diez españoles ya recurren a este tipo de tecnologías, situando a España como el país europeo con mayor utilización de inteligencia artificial generativa para acompañamiento emocional.

El verano intensifica la sensación de soledad

El estudio señala que las vacaciones alteran las rutinas sociales y reducen las redes habituales de apoyo, dejando especialmente expuestas a personas mayores, ciudadanos que viven solos o quienes permanecen en sus lugares de residencia mientras su entorno disfruta de las vacaciones.

A esta situación se suma el impacto de las desigualdades económicas. Las personas que no pueden acceder a viajes o actividades de ocio presentan un mayor riesgo de aislamiento, una circunstancia que explica que la soledad afecte con mayor intensidad a quienes tienen dificultades para llegar a fin de mes.

La soledad supone un coste de más de 14.000 millones de euros

El informe estima que la soledad no deseada afecta ya al 13,4 % de la población española y genera un impacto económico anual de 14.141 millones de euros, equivalente al 1,17 % del PIB.

De esa cantidad, 6.101 millones corresponden al incremento del gasto sanitario derivado del mayor uso de la atención primaria y del consumo de psicofármacos, mientras que otros 8.039 millones están relacionados con pérdidas de productividad provocadas por bajas laborales, enfermedad o fallecimientos prematuros.

Los hogares unipersonales marcarán el futuro demográfico

Los investigadores advierten de que la evolución demográfica reforzará esta tendencia durante los próximos años.

Las previsiones apuntan a que en 2039 existirán 7,7 millones de hogares unipersonales en España, lo que representará el 33,5 % del total y convertirá este modelo en la forma de convivencia más habitual del país.

Además, el informe identifica cambios en los hábitos de consumo, especialmente entre los jóvenes. El 38,5 % de la Generación Z prefiere pedir comida a domicilio antes que salir de ocio nocturno, una tendencia que consolida un modelo de socialización cada vez más vinculado al entorno digital.

La inteligencia artificial gana peso como apoyo emocional

España lidera el uso europeo de inteligencia artificial aplicada al bienestar emocional. El 61% de la población utiliza ya herramientas de IA con esta finalidad, frente al 52% de media registrado en Europa.

Entre los jóvenes, el fenómeno resulta aún más evidente. El 34,9% de las personas de entre 25 y 34 años emplea estas aplicaciones para buscar información relacionada con la salud mental, mientras que parte de la Generación Z las utiliza como espacio de conversación o desahogo emocional.

El estudio destaca el crecimiento de plataformas especializadas como Replika o Character.ai y anticipa el desarrollo de la denominada computación afectiva, tecnologías capaces de interpretar y responder a las emociones humanas. No obstante, los investigadores advierten de que esta evolución también plantea desafíos relacionados con la dependencia emocional, la confianza tecnológica y la posible sustitución parcial de determinadas relaciones personales.

La economía de la soledad redefine nuevos mercados

Los responsables del estudio consideran que la soledad se está convirtiendo en uno de los grandes desafíos económicos y sociales de la próxima década, con efectos que trascienden el ámbito sanitario.

Sectores como la salud mental, el bienestar, la economía de los cuidados o el ocio digital ya están adaptando sus servicios a una demanda creciente de soluciones orientadas a combatir el aislamiento, mientras la inteligencia artificial comienza a consolidarse como una nueva herramienta de acompañamiento en una sociedad cada vez más envejecida y con mayor número de personas viviendo solas.