El Ayuntamiento prorroga el servicio de reducción de daños y prevención de sobredosis en la Cañada Real
Casi 200 personas recibieron atención en el Centro de Reducción del Daño de la Cañada Real en 2025
El Ayuntamiento de Madrid ha aprobado una inversión de 2,2 millones de euros para garantizar durante los próximos tres años la continuidad del Centro de Reducción del Daño y Prevención de Sobredosis de la Cañada Real, un recurso especializado dirigido a personas con adicciones en situación de especial vulnerabilidad social.
La Junta de Gobierno ha autorizado la prórroga del contrato que permite mantener este dispositivo municipal, gestionado por el Instituto de Adicciones de Madrid Salud, cuya actividad se centra en mejorar las condiciones básicas de salud de las personas usuarias, reducir los riesgos asociados al consumo de drogas y facilitar su acceso a recursos asistenciales cuando resulta posible.
La vicealcaldesa y portavoz municipal, Inma Sanz, informó de la renovación de este servicio, que opera en la Cañada Real desde 2019.
Un recurso para atender a personas en situación de exclusión severa
El centro está orientado a personas con problemas de adicción que residen de forma permanente en la Cañada Real y que presentan importantes dificultades sociales, sanitarias y económicas.
La intervención se dirige especialmente a quienes mantienen consumos activos y se encuentran alejados de los circuitos convencionales de atención sanitaria o tratamiento de adicciones.
Desde Madrid Salud destacan que la reducción de daños constituye una estrategia de salud pública enfocada a minimizar las consecuencias negativas derivadas del consumo de sustancias, especialmente entre colectivos con graves problemas de exclusión.
Cerca de 200 personas atendidas durante 2025
Durante el pasado año, el centro realizó seguimiento individualizado a 188 personas, de las cuales 133 eran hombres y 55 mujeres.
Los datos reflejan un perfil marcado por la vulnerabilidad social. Más de nueve de cada diez usuarios carecían de una vivienda adecuada y la mayoría pernoctaba en la vía pública.
Por edades, el grupo más numeroso fue el comprendido entre los 46 y los 65 años, que representó el 52 % de los usuarios atendidos. Le siguieron las personas de entre 26 y 45 años, con un 47 % del total.
En cuanto a los consumos detectados, predominan sustancias como la cocaína, la heroína y el denominado speedball, combinación de heroína y cocaína.
Atención sanitaria, alimentación y acompañamiento social
La actividad del centro va más allá de la intervención directa sobre las adicciones.
Durante 2025 se realizaron 26 derivaciones a recursos especializados en tratamiento de adicciones y 12 a servicios destinados a personas sin hogar. Además, los profesionales efectuaron 188 acompañamientos a distintos recursos sociosanitarios y llevaron a cabo más de 1.500 coordinaciones con otros dispositivos de atención.
En el ámbito sanitario, se prestó apoyo para la toma de medicación en 138 ocasiones y se realizaron 256 curas.
A ello se suma una intensa labor de cobertura de necesidades básicas. El recurso registró más de 36.700 prestaciones relacionadas con alimentación, duchas, lavandería, ropero, artículos de higiene y otros servicios esenciales.
La Sala de Prevención de Sobredosis supera los 570 usos
Desde 2024, el dispositivo incorpora además una Sala de Prevención de Sobredosis, un espacio diseñado para supervisar consumos de riesgo y ofrecer una respuesta inmediata ante posibles emergencias sanitarias.
Durante 2025, esta instalación fue utilizada en 572 ocasiones por 45 personas diferentes.
El servicio permite supervisar el consumo intravenoso en condiciones seguras, facilitar material estéril de un solo uso, informar sobre prácticas de menor riesgo y actuar de forma rápida ante posibles complicaciones médicas.
Según el Ayuntamiento, esta herramienta contribuye también a reducir el consumo en espacios públicos y a mejorar la seguridad tanto de los usuarios como del entorno.
Una estrategia de salud pública centrada en la reducción de daños
El Centro de Reducción del Daño y Prevención de Sobredosis desarrolla dos líneas principales de actuación.
Por un lado, el programa de intervención psicosocial, que incluye labores de captación, atención social, apoyo emocional, acompañamiento a recursos y cobertura de necesidades básicas.
Por otro, el programa de prevención de sobredosis, orientado a disminuir los riesgos asociados al consumo de drogas mediante supervisión profesional, educación sanitaria y atención inmediata en situaciones de emergencia.
Con la aprobación de esta prórroga, el Ayuntamiento asegura la continuidad de un recurso que forma parte de la estrategia municipal de salud pública y atención a colectivos en situación de exclusión social.