CSIT denuncia que Madrid no logra retener médicos de familia por los contratos con desplazamientos obligatorios
La organización sindical sostiene que los resultados de la última adjudicación de plazas para residentes de Medicina Familiar y Comunitaria que finalizan su formación en julio de 2026 evidencian el rechazo de los nuevos especialistas a unas condiciones laborales marcadas por la movilidad forzosa, la incertidumbre organizativa y la falta de estabilidad real.
Según explica CSIT, de las 155 plazas ofertadas este año, 33 exigían desplazamientos obligatorios a otro centro sanitario al menos una vez por semana. Estas plazas implicaban una distancia media de 33,5 kilómetros, con trayectos que podían alcanzar los 61,5 kilómetros y tiempos de desplazamiento de hasta 79 minutos en transporte público.
Más de una veintena de plazas con movilidad quedaron vacantes
La organización destaca que 21 de esas 33 plazas condicionadas a desplazamientos obligatorios han quedado sin cubrir. Además, de los 139 residentes convocados tras finalizar su especialidad, únicamente 49 aceptaron una plaza en Atención Primaria madrileña.
CSIT subraya que la cifra supone un descenso del 43% respecto a 2025 y del 48% en comparación con 2024. La evolución de los últimos años muestra una tendencia irregular en la capacidad de atracción del sistema madrileño: 17 médicos permanecieron en 2021, 20 en 2022, 41 en 2023, 94 en 2024, 85 en 2025 y 49 en 2026.
Para el sindicato, estos datos demuestran que los profesionales rechazan ofertas laborales que implican movilidad obligatoria, pérdida de vinculación con un único equipo asistencial y costes personales derivados de los desplazamientos.
Críticas al modelo para cubrir centros de difícil cobertura
CSIT considera que utilizar estos contratos para paliar la falta de profesionales en centros con déficit estructural de plantilla no resuelve el problema de fondo. A su juicio, esta estrategia fragmenta la asistencia sanitaria, dificulta la continuidad de la atención al paciente y limita la integración de los facultativos en los equipos de trabajo.
Asimismo, advierte de que los desplazamientos obligatorios trasladan al médico los costes económicos y personales derivados de la movilidad, sin garantizar una solución estable para los centros afectados.
El secretario general de la organización insiste en que la Administración no puede promover políticas de fidelización mientras mantiene ofertas laborales que incluyen desplazamientos frecuentes entre distintos centros sanitarios.
Reclamación de medidas estructurales
Ante esta situación, SIME y CSIT UNIÓN PROFESIONAL exigen a la Consejería de Sanidad y a la Gerencia Asistencial de Atención Primaria la retirada de los contratos con desplazamientos obligatorios, así como la eliminación de la movilidad forzosa como herramienta para cubrir déficits estructurales de plantilla.
Entre sus reivindicaciones figuran la oferta de contratos vinculados a un único centro de salud, condiciones laborales más competitivas, agendas asistenciales asumibles, cupos adecuados y compensaciones suficientes en aquellos casos en los que sea necesaria alguna forma de movilidad.
Reclaman analizar el descenso de médicos que permanecen en Madrid
La organización sindical también solicita a la Administración autonómica que estudie las causas que explican la disminución de médicos de familia que deciden continuar su carrera profesional en Madrid tras completar su residencia.
A juicio de CSIT, resulta necesario evaluar si las actuales condiciones laborales de la Atención Primaria madrileña están afectando a la capacidad del sistema sanitario para atraer, formar y retener nuevos especialistas.
El sindicato concluye que la solución a la falta de médicos no pasa por desplazar profesionales entre centros de salud, sino por reforzar la Atención Primaria mediante plantillas estables, mejores condiciones laborales y proyectos profesionales que permitan desarrollar una carrera asistencial a largo plazo.
CSIT pide un cambio de modelo para garantizar la estabilidad en Atención Primaria
La organización considera que las políticas actuales están mostrando claros signos de agotamiento y reclama un cambio de estrategia que permita consolidar equipos médicos estables y reforzar la calidad asistencial en los centros de salud madrileños, especialmente en aquellos con mayores dificultades de cobertura.