Reacciones políticas en cadena tras la condena a David Sánchez: choque frontal entre el Gobierno y la oposición
Ferraz y los ministros cierran filas denunciando una "cacería" y "estrategia de desgaste" judicial, mientras el Partido Popular y Vox celebran el fallo asegurando que "nadie está por encima de la ley".
La condena judicial a David Sánchez, hermano del presidente del Gobierno, ha provocado un auténtico terremoto político en los pasillos del Congreso de los Diputados. El núcleo duro del PSOE y sus socios de investidura han salido en tromba a cuestionar el fallo y a arropar al entorno familiar de Pedro Sánchez.
El portavoz socialista en la Cámara Baja, Patxi López, ha calificado la sentencia de "auténtica barbaridad", asegurando que el proceso judicial responde a una "cacería" política en la que "se iba a por la persona, no a por el delito".
En la misma línea, la secretaria de Organización del PSOE, Rebeca Torró, ha defendido la inocencia de David Sánchez y del presidente de la Diputación de Badajoz, Miguel Ángel Gallardo, recordando que la causa nació de una denuncia de Manos Limpias fundamentada en fake news con el único fin de "desgastar al Gobierno".
Desde el Ejecutivo, las muestras de rechazo no se han hecho esperar. La portavoz del Gobierno, Elma Saiz, ha manifestado su plena confianza en que "en instancias superiores se constate la inocencia" del hermano del presidente, recordando que la propia Fiscalía desarmó las acusaciones durante el juicio oral.
Por su parte, el ministro de Transportes, Óscar Puente, ha advertido de que esta etapa se estudiará en el futuro como un periodo donde se han "tensado las costuras de las instituciones esenciales" para tumbar a un Ejecutivo legítimo ante la incapacidad de la oposición de ganar en las urnas.
La tesis de la persecución política ha sido secundada por los aliados parlamentarios: Gabriel Rufián (ERC) ha vuelto a insinuar la existencia de lawfare argumentando que los jueces persiguen a la gente "por sus ideas o por la cara", mientras que el PNV, por boca de Maribel Vaquero, se ha limitado a calificar la condena de "fuerte e importante" a la espera de analizar el texto.
PP y Vox exigen responsabilidades y celebran la salud del Estado de Derecho
La lectura en el bloque de la oposición es diametralmente opuesta. El presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha celebrado el dictamen judicial sirviéndose de la propia hemeroteca de Pedro Sánchez para recordar que "el tiempo pone las cosas en su sitio" y que "la verdad acaba imponiéndose". El líder de los populares ha manifestado a través de sus redes sociales que el hecho de que "nadie esté por encima de la ley, sea familia de quien sea, habla bien de nuestro Estado de Derecho".
Reforzando este argumento, el secretario general del PP en el Congreso, Miguel Tellado, ha enfatizado que David Sánchez se convierte ya en el "cuarto condenado" del entorno directo del presidente, sumándose a las resoluciones del fiscal general Álvaro García Ortiz, el exministro José Luis Ábalos y Koldo García.
La reacción más virulenta ha llegado por parte de Vox. Su secretario general en el grupo parlamentario, José María Figaredo, ha arremetido con dureza contra las filas socialistas tildándolos de "chorizos y auténticos ladrones que han colocado a toda su familia para enchufarla" mediante fondos públicos. Figaredo ha ido más allá al conectar este fallo con otros escándalos recientes de presunta corrupción del partido, como el caso Leire Díez, concluyendo que la promesa de regeneración del PSOE era falsa y que solo buscaban replicar los antiguos sistemas clientelares del PP para su propio beneficio.
De forma paralela, el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, se ha sumado al dictamen de la oposición sentenciando con ironía que, efectivamente, la justicia y el paso del tiempo terminan por destapar la realidad de las investigaciones en Ferraz.