Nunca jamás, ni jamás nunca
Primero fue James Matthew Barrie (1860-1937), creador de Peter Pan quien dio vida a «Nunca Jamás», una isla lejana y exótica en la que los niños no dejan de serlo.
Después el imponderable Agente 007 se apropió del apelativo con su “Nunca digas nunca Jamás”, donde luchaba contra los malvados de Spectra.
Era un ser de ficción que tal vez ahora se hace real al encarnarse en el “puto amo” en sus características de “Primero matar (en este caso en sentido figurado) y luego preguntar de manera contundente (su clásico -y tu más-), y su método de provocación y enfrentamiento”.
Y actualmente ha sido la directora de la guardia civil quien ha protagonizado el tema con su “Jamás nunca” , una innovación donde el orden de los términos si ha alterado el valor del producto, porque ha resultado un fiasco al estar presuntamente cuajado de falsedades e inexactitudes de la autora. No conocía a Leire alias “la fontanera”, pero se reunía con ella a tomar el té, porque es super elegante y jamás nunca el vulgar café formó parte de sus costumbres. Posiblemente los investigadores deberán profundizar en este asunto tan cargado de misterio.
Y jamás nunca tampoco el “número Uno” se enteró de nada de lo que ocurría y ocurre en su entorno de corrupción y barros y bulos y lodos, y mafia, nada de nada, porque es buenísima persona y algo cegato por casualidad, y no le caben las sospechas sobre las maldades de nadie de los suyos, ni siquiera es capaz, en su inmenso buenismo de apreciar el brillo de los brillantes y zafiros y esmeraldas, valga la redundancia en lo del resplandor de su camarada&maestro&mentor Zapatrero.
Nunca jamás estas gentes de bien como presidente Pedro y su secuaz María Jesús Montero, la mujer más poderosa que haya existido en el país, quizás después de Isabel la católica, solo quizás, deberían dejar de meterse con las universidades privadas en sus arengas inflamadas de “los médicos que se forman en ellas no ofrecen garantías” “o de estas universidades son la principal amenaza para la clase trabajadora", cuando la hija Ainhoa del jefe, se ha graduado en un centro de élite, donde cursó sus estudios de Psicología y Neurociencia, en la Universidad de Bristol, una de las instituciones académicas más prestigiosas del Reino Unido, a unos 37.000 euros la matrícula tan solo del primer curso y un grado de tres años, cuando en España han prohibido que sean menos de cuatro, ¡qué justo y necesario!.
¿Ese coste y ese emplazamiento no son nunca jamás, o jamás nunca una amenaza para la clase trabajadora?, ¿eso es progresismo o rotundo cinismo? Y ¿cuántas veces ha utilizado de forma privada el Falcon la “niña psicóloga Sánchez Gómez"?
Nunca Jamás un inocente tan grande como David Sánchez, colocado a dedo en su puesto de director de Artes Escénicas de la Diputación de Badajoz había sido condenado por prevaricación a nueve años de inhabilitación para ocupar un cargo público. ¿Pero y a devolver el sueldo público que cobró indebidamente por tanto? Y al parecer sin acudir regularmente a su puesto de trabajo, ni de manera efectiva tener la formación musical requerida para el cargo.
No, no digáis nunca jamás que la justicia es malévola, porque con algunos es sumamente beneficiosa, ni que es ciega, porque es capaz de ver con gafas de ilimitados aumentos el nombre y apellido y posibilidad de recurso de unos cuantos.
Jamás nunca Votar a quienes hay que Botar, que entre la V de victoria y la B de burro hay muchísima diferencia.