La Montaña Mágica

La novela musical de Miguel Iriarte

En la cultura popular, la imagen de la máscara es un artefacto importante que aparece en los carnavales, las fiestas y los fandangos del Caribe colombiano.

En la novela La ceja del tigre (Escarabajo Editores) del escritor colombiano, Miguel Iriarte, se narra la historia del personaje homónimo, que en una fiesta en el pueblo de Sincé, Sucre, lo matan porque tuvo una erección bailando con su novia.

El muerto se llama Franco Marique e iba disfrazado de felino, para la ocasión.

Así comienza la novela de Iriarte, que transcurre en el Caribe profundo colombiano.

El escritor de Sincé esta vez nos sorprende con una novela musical.

Desde el cubano, Guillermo Cabrera Infante, con Tres Tristes Tigres, pasando por Qué viva la música de Andrés Caicedo, Bomba Camará de Umberto Valverde, y Disfrázate como quieras de Ramón Illán Bacca, la novela musical suena con su piano cadencioso, sus trombones broncos, su bajo, y sus timbales. 

A través de una historia de una familia sinceana, que se mueve en medio de la fiesta, el chisme y el bochinche, en la novela aparece la música popular cubana y caribeña, como un antídoto contra la muerte.

Miguel Iriarte ha hecho una novela alegre y divertida, donde se narra la historia de un pueblo feliz y rumbero, como pocas novelas colombianas.

En La ceja del tigre, los personajes cantan, bailan y sufren, y se mueven al sabor de los sones, porros, y cumbias.

Miguel Iriarte sabe de música. Su padre, don Fernando Iriarte, fue compositor y autor del Himno oficial de Sincé. Su madre, Antonia Díza-Granados, era amante de la poesía, y cuando “Nando”, su esposo, tocaba en la retreta del pueblo, iba vestida a la usanza de las damas andaluzas.

Por la novela se pasean músicos y compositores, como Los corraleros del Majagual, la Orquesta de Antonio María Romeu, y Casino La Playa.

Entre los músicos, aparecen: Ernesto Lecuona, Barbarito Díez, Miguelito Vadés, Pete Rodríguez, Rolando Laserie, Pacho Galán, Alfredo Gutiérrez, y Leandro Díaz.

Las historias y las leyendas se entrecruzan en esta obra literaria.

Sin caer en imitaciones apócrifas, en La ceja del tigre se conserva, como dijo Carlos Monsiváis, un aire de familia a Gabriel García Márquez.

Gabo fue un provinciano universal, que nació en Aracataca, y casi toda su novelística transcurre en un pueblo caliente y polvoriento.

Es importante destacar que la buena novela colombiana continúa dándose en las regiones apartadas del país.

Sin demeritar algunas novelas urbanas buenas, hay que decir que en pleno siglo XXI, la novela regional en el país, continúa descubriendo pueblos y veredas.

La ceja del tigre de Miguel Iriarte es una de ellas.