Símbolos sin tiempo

Dimisión del ministro Óscar Puente

El ministro Óscar Puente va a dimitir o, al menos, debería dimitir; ya que lo que se va sabiendo durante las últimas horas deja mucho que desear. Deja de ser razonable que un ministro de pacotilla siga pretendiendo ser parte de un gobierno tozudo y malintencionado que solamente hace lo que hace para continuar gobernando a los españoles. El ministro Óscar Puente deberá de apartarse hacia un lado para dejar que otras personas con más capacidades, con menos intereses y con muchos más conocimientos sean quienes decidan ante una situación trágica que se enturbia y que se sigue agravando por momentos. 

Los trenes españoles se han convertido en un conflicto que revela lo mal que se está haciendo desde el ministerio de Puente, sobre todo cuando el susodicho ministro de Transportes no ha tenido más remedio que manifestar que los últimos trenes que cruzaron antes por esas mismas vías tienen también marcas o muescas parecidas a las del tren accidentado. La falta de pudor de Óscar Puente está poniendo en sobre aviso a todos los españoles que desearíamos viajar en tren pero no nos atrevemos por falta de seguridad. 

Las conclusiones y verdades irán llegando durante los próximos días, pero hoy el ministro debe de poner el cargo encima de la mesa y reconocer lo antes posible que en España merecemos políticos con más dedicación a los asuntos importantes y con menos presencia en las redes sociales.

La dimisión del ministro Puente ya se hace esperar a pesar de que los españoles ya estemos acostumbrados a que este gobierno taciturno y nefasto se haya caracterizado, sobre todo, por la falta de responsabilidad. Porque el ministro y por añadidura el gobierno del que forma parte son los únicos responsables de lo que ha sucedido en esta España tan huérfana de equilibrios y tan sobrada de narcisistas y de petulantes.