La presidenta de la FEMP traslada su solidaridad y ofrece el apoyo de los ayuntamientos ante los incendios
La presidenta de la Federación Española de Municipios y Provincias, María José García-Pelayo, ha trasladado la solidaridad del municipalismo con los afectados por los devastadores incendios en varias comunidades, entre ellos el de Ávila, que con unas 50.000 hectáreas calcinadas es el mayor de la historia reciente del país.
Ante la gravedad extrema de las emergencias forestales que afectan desde la pasada semana a distintos puntos de la geografía nacional, la máxima responsable de la FEMP y alcaldesa de Jerez ha puesto la red de ayuntamientos españoles a la entera disposición de las familias damnificadas, así como de los alcaldes de los municipios que sufren los efectos directos de las llamas.
Para canalizar este respaldo institucional y dar seguimiento a las necesidades sobre el terreno, García-Pelayo se ha puesto en contacto con los presidentes de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso; de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco; de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, y de la Comunidad Valenciana, Juanfran Pérez Llorca. De forma paralela, la dirigente de la entidad municipalista ha mantenido conversaciones con la secretaria general de Protección Civil y Emergencias, Virginia Barcones, y con regidores de varias de las localidades más golpeadas por los fuegos.
Reconocimiento a los dispositivos de extinción y apoyo a las poblaciones evacuadas
La presidenta de la federación, que continúa siguiendo la evolución operativa de los distintos focos activos, ha trasladado un mensaje explícito de aliento a los miles de vecinos que se han visto obligados a abandonar sus viviendas o a permanecer confinados por la proximidad del fuego y la acumulación de humo.
Finalmente, García-Pelayo ha querido poner en valor y agradecer públicamente la labor desplegada por los servicios de extinción de incendios, los efectivos de la Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, los equipos de Protección Civil y el conjunto de los dispositivos de emergencias que trabajan de forma coordinada sobre el terreno para combatir el avance de las llamas y proteger a las poblaciones afectadas.