Renfe rechaza el empadronamiento obligatorio para la Tarjeta de Transporte en Madrid

AVE - Foto de Renfe
Renfe rechaza las nuevas medidas aprobadas por el Consorcio Regional de Transportes de Madrid por discriminatorias y contrarias al fomento del transporte público

Renfe ha mostrado su rechazo a las nuevas instrucciones del Consorcio Regional de Transportes de Madrid (CRTM) que condicionan la expedición de la Tarjeta de Transporte Público Personal (TTP) a la acreditación del empadronamiento en la región. La compañía ferroviaria considera que la medida introduce diferencias entre usuarios y supone un retroceso en los principios de igualdad en el acceso al transporte público.

La decisión, en vigor desde este lunes 15 de junio, ha abierto un nuevo frente entre la operadora estatal y el organismo responsable de la gestión del transporte en la Comunidad de Madrid.

Críticas por “discriminación” y falta de consulta previa

Renfe sostiene que vincular el acceso a la tarjeta de transporte al empadronamiento genera “desigualdades injustificables” entre ciudadanos y rompe con el objetivo general de fomentar el uso del transporte público frente al vehículo privado.

La empresa también denuncia que la medida ha sido adoptada sin información ni consulta previa, lo que, a su juicio, vulnera los mecanismos de coordinación institucional entre administraciones.

Por este motivo, Renfe ha anunciado que solicitará la convocatoria urgente de la comisión de seguimiento para analizar el alcance y las posibles consecuencias de la decisión.

Un modelo de movilidad “sin barreras” frente a la nueva normativa

La compañía ferroviaria defiende un modelo de movilidad basado en la accesibilidad universal y el interés general, en el que no existan condicionantes administrativos que limiten el acceso a los servicios públicos de transporte.

En este sentido, Renfe advierte de que la exigencia de empadronamiento puede generar efectos no deseados sobre la cohesión social y territorial, al establecer diferencias entre usuarios en función de su residencia oficial.

La empresa insiste en que el transporte público debe actuar como herramienta de integración y no como un elemento que introduzca segmentaciones entre ciudadanos.

Comparación con los títulos de Renfe

En su argumentación, Renfe recuerda que sus propios títulos de transporte no requieren acreditar empadronamiento. Entre ellos destaca el abono mensual de Cercanías, con un coste de 20 euros (10 euros para jóvenes), que permite viajar de forma ilimitada en todos los núcleos de Cercanías del país, sin restricciones por zonas durante su periodo de validez.

También menciona el Bonotren, un título de 10 viajes válido para un núcleo concreto y las zonas seleccionadas en el momento de la compra, diseñado para usuarios con desplazamientos más esporádicos.

Según la compañía, estas opciones reflejan un modelo flexible que facilita la movilidad interurbana y evita barreras administrativas.