Madrid amplía la emergencia cinegética a 13 comarcas por el aumento de la población de jabalíes
La Comunidad de Madrid ha ampliado de diez a trece las comarcas declaradas en situación de emergencia cinegética temporal para el control de la población de jabalíes, ante el incremento de ejemplares detectado en distintas zonas de la región. La medida, que afecta a 151 municipios madrileños, pretende minimizar los riesgos sanitarios, económicos y de seguridad asociados a la elevada presencia de esta especie.
Según los datos manejados por el Ejecutivo autonómico, la población de jabalíes podría situarse actualmente entre los 35.000 y los 40.000 ejemplares, una cifra que ha llevado a reforzar las actuaciones de control en aquellos territorios donde su densidad es especialmente elevada.
Más medidas para prevenir accidentes y proteger la ganadería
La resolución, publicada el pasado 28 de mayo en el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid, tendrá una vigencia inicial de dos años, con posibilidad de prórroga por otros dos.
El objetivo principal es reducir los problemas derivados de la proliferación de estos animales, cuya presencia aumenta el riesgo de accidentes de tráfico por atropello y puede ocasionar importantes daños en cultivos, explotaciones ganaderas e infraestructuras.
Además, las autoridades recuerdan que los jabalíes pueden actuar como transmisores de enfermedades como la tuberculosis, la brucelosis, la triquinosis o la peste porcina africana, patologías que pueden generar importantes pérdidas económicas para el sector ganadero y, en determinados casos, representar riesgos para la salud pública.
Actuaciones diferenciadas según el tipo de terreno
Las medidas aprobadas establecen diferentes mecanismos de actuación en función del entorno afectado: zonas urbanas y periurbanas, terrenos rústicos y espacios cinegéticos.
En áreas urbanas y en una franja de hasta 500 metros alrededor de los núcleos de población, los ayuntamientos podrán utilizar herramientas como jaulas trampa, arcos o proyectiles anestésicos para controlar la presencia de ejemplares.
Asimismo, la Comunidad de Madrid desarrollará campañas informativas y materiales divulgativos dirigidos a los municipios para fomentar la prevención y la sensibilización ciudadana ante este fenómeno.
Menos vegetación junto a carreteras y núcleos urbanos
Entre las actuaciones prioritarias también figura la ejecución de trabajos selvícolas para reducir la cobertura vegetal en las proximidades de carreteras y zonas habitadas.
La finalidad de estas intervenciones es disminuir los espacios que facilitan el refugio y desplazamiento de los jabalíes cerca de áreas con elevada actividad humana, contribuyendo así a reducir los riesgos de accidentes.
Por otro lado, en los cotos privados y zonas de caza controlada se permitirá la utilización de tecnologías como cámaras de fototrampeo y visores térmicos, además de autorizar nuevas batidas dentro de una misma temporada cuando sea necesario.
Un plan que ya ha permitido controlar 9.000 ejemplares
La ampliación de la emergencia cinegética se enmarca dentro del Plan de Intervención para el Control de las Poblaciones de Jabalí, puesto en marcha por la Comunidad de Madrid en abril de 2025 para hacer frente al crecimiento de esta especie.
Desde entonces, se han controlado cerca de 9.000 ejemplares en la región, una actuación que ha contribuido a reducir daños en explotaciones agrícolas y a prevenir accidentes en la red viaria madrileña.
Además, el Ejecutivo regional destaca que durante el pasado año no se registraron casos de peste porcina africana en las explotaciones madrileñas, pese al brote detectado en otras zonas de España. Para ello, se realizaron más de 500 análisis sanitarios en las 54 explotaciones porcinas de la región, donde se monitorizan alrededor de 16.000 animales.
Equilibrio entre conservación y seguridad
La Comunidad de Madrid subraya que estas actuaciones buscan compatibilizar la conservación de la fauna silvestre con la protección de la actividad agraria, la seguridad vial y la salud pública.
La administración regional mantendrá además la suspensión de nuevas repoblaciones de jabalíes en terrenos cinegéticos, salvo casos excepcionales debidamente justificados por razones sanitarias o de conservación genética.