Ayuso pide apoyar a la Sierra Oeste tras los incendios mientras avanza un plan de reconstrucción con más de 40 medidas
La reconstrucción de la Sierra Oeste de Madrid entra en una nueva fase. La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, visitó este domingo los municipios de Colmenar del Arroyo y Pelayos de la Presa para supervisar sobre el terreno el avance de las actuaciones tras los incendios forestales que han afectado a una parte importante de esta comarca madrileña. Durante la visita lanzó un llamamiento a madrileños y visitantes para apoyar la recuperación económica de la zona, animando a acudir a sus pueblos, consumir en el comercio local y mantener la actividad turística.
El mensaje de la presidenta llega cuando las administraciones comienzan a centrar sus esfuerzos no solo en la extinción definitiva del incendio y la recuperación ambiental, sino también en minimizar el impacto económico y social que deja el fuego sobre vecinos, empresas, explotaciones ganaderas y ayuntamientos.
"Ahora más que nunca hay que apoyar a la Sierra Oeste"
Durante su recorrido por ambos municipios, Díaz Ayuso defendió que los pueblos afectados "siguen vivos" y reclamó el respaldo de ciudadanos y turistas.
"Ahora más que nunca hay que apoyar al comercio local, a la restauración, a las tiendas y a todos los proyectos que llevan muchos empleos detrás", afirmó la presidenta regional, quien también agradeció el trabajo desarrollado durante la emergencia por efectivos de Policía Local, Guardia Civil, bomberos, servicios de emergencias, voluntarios y el resto de profesionales implicados en la respuesta al incendio.
El Ejecutivo autonómico sostiene que la recuperación deberá combinar la reconstrucción material con la reactivación económica de un territorio donde el turismo rural, la hostelería, la agricultura y la ganadería representan una parte esencial de la actividad.
Más de 40 actuaciones para la reconstrucción
La Comunidad de Madrid ha diseñado un plan de reconstrucción que contempla más de cuarenta actuaciones a corto, medio y largo plazo destinadas a recuperar las infraestructuras, apoyar al tejido económico y restaurar el entorno natural afectado por el incendio.
Entre las principales medidas destacan las ayudas de hasta 10.000 euros para empresas afectadas; una línea dotada con 15 millones de euros para apoyar al tejido empresarial; un programa extraordinario de avales gratuitos para autónomos y negocios perjudicados; bonificaciones fiscales del 100 % en determinados impuestos para facilitar la sustitución de inmuebles y vehículos dañados; una reducción del 80 % en las tarifas del agua de Canal de Isabel II para los municipios afectados.
Estas actuaciones pretenden acelerar la recuperación económica de una comarca donde numerosas actividades dependen directamente del medio natural.
Veinte millones para ayudar a los municipios
A estas medidas se suma una dotación extraordinaria de 20 millones de euros procedentes del Fondo de Reserva del Programa de Inversión Regional (PIR), destinada a las 17 localidades afectadas por los incendios.
Los recursos servirán para financiar trabajos de limpieza, reparación de infraestructuras municipales y restablecimiento de los servicios públicos dañados por el fuego.
Según la Comunidad de Madrid, ya se han distribuido 60 contenedores y 20 máquinas, entre camiones pulpo y vehículos para retirada de residuos, con el objetivo de acelerar las labores de limpieza en los municipios afectados.
Atención especial a la ganadería
Uno de los sectores más perjudicados por el incendio ha sido el ganadero. Para garantizar la alimentación del ganado durante las primeras semanas tras el fuego, el Ejecutivo regional asegura haber repartido hasta el momento 394.000 kilos de forraje y 60.000 litros de agua, con una inversión cercana al millón de euros.
Las ayudas alcanzan ya a más de 5.500 animales, mientras continúa prestándose asistencia veterinaria especializada en colaboración con las Agrupaciones de Defensa Sanitaria Ganadera.
Paralelamente, también se están desarrollando actuaciones destinadas a proteger la fauna silvestre, con el suministro de 133.000 kilos de alimento y otros 60.000 litros de agua, además de un futuro Plan de Recuperación del Paisaje para restaurar masas forestales, pastizales, viñedos y otras superficies agrícolas dañadas por las llamas.
Recuperar la actividad económica, además del monte
Especialistas en gestión de grandes incendios forestales coinciden en que la recuperación de un territorio no concluye con la extinción del fuego. Las siguientes fases incluyen la estabilización del terreno para evitar procesos erosivos, la recuperación hidrológica, la restauración de ecosistemas y, especialmente, la reactivación económica de las zonas afectadas, donde el descenso del turismo puede convertirse en uno de los principales problemas durante los meses posteriores al incendio.
Precisamente por ello, el llamamiento institucional para seguir visitando la Sierra Oeste busca evitar un efecto añadido: que el miedo al incendio reduzca la llegada de visitantes a una comarca cuyo tejido empresarial depende en buena medida del turismo de naturaleza, la hostelería y el pequeño comercio.
Atención psicológica y apoyo a los vecinos
La respuesta institucional también mantiene una dimensión social. Desde el inicio de la emergencia, las Oficinas de Atención al Ciudadano y el SUMMA 112 han realizado 445 atenciones psicológicas y gestionado 648 solicitudes de información, mientras que 410 personas han sido alojadas temporalmente en hoteles con la colaboración de Cruz Roja.
Además, permanecen operativos los denominados Puntos de Atención tras los Incendios (PATI), dirigidos a facilitar la atención directa a los vecinos que regresan progresivamente a sus viviendas.
Un reto que se prolongará durante meses
La recuperación completa de la Sierra Oeste requerirá previsiblemente varios años. Más allá de la reconstrucción de infraestructuras, los expertos recuerdan que la regeneración natural de los ecosistemas afectados por grandes incendios depende de factores como la intensidad del fuego, el régimen de lluvias y las actuaciones de restauración que se desarrollen durante los próximos meses.
Mientras tanto, administraciones, vecinos y sectores económicos afrontan el reto de recuperar la normalidad sin perder la actividad que constituye uno de los principales motores de esta zona del suroeste madrileño.