Entrevistas

Sonia Marzo (Microsoft): "España es uno de los 21 países elegidos para realizar inversiones fuertes en capacitación de IA"

Sonia Marzo, directora de capacitación en IA de Microsoft España en el foro Universidad Pyme

La Inteligencia Artificial no ha llegado para ser una simple herramienta informática, sino para consolidar un cambio de paradigma laboral absoluto. Sonia Marzo, directora de capacitación en IA de Microsoft España, analiza las alianzas estratégicas con Fundae o la Comunidad de Madrid y advierte del gran reto: democratizar la formación para que nadie se quede fuera.

La velocidad a la que evoluciona la Inteligencia Artificial genera tanta fascinación como incertidumbre en el mundo empresarial. Lejos de ser un conocimiento técnico reservado en exclusiva para ingenieros o programadores, la adopción de estas soluciones se ha convertido en una competencia transversal obligatoria para garantizar la empleabilidad de cualquier ciudadano, sin importar su edad o su experiencia previa. El verdadero desafío actual ya no es la falta de recursos, sino lograr que el conocimiento de estas herramientas gratuitas llegue de forma masiva a toda la población.

En este contexto, Microsoft ha situado a España en su mapa estratégico global como uno de los 21 países prioritarios para desplegar fuertes inversiones destinadas a infraestructuras como data centers y planes de alfabetización digital. Hablamos con Sonia Marzo, directora de capacitación en Inteligencia Artificial de la compañía, para desgranar los tres pilares de su estrategia social (instituciones, educación y sociedad civil), las ventajas competitivas en seguridad que ofrece su plataforma Copilot y por qué la formación continua es la única receta válida para no quedar desconectado del nuevo sistema económico.

Se nota que cuando habla de inclusión lo hace de verdad, convencida de la necesidad de la formación para "no dejar a nadie atrás". Esta idea de inclusión tecnológica fue el hilo conductor del Foro Universidad Pyme, impulsado por Fundae y el SEPE, que hace balance de su impacto tras 36 ediciones y 9.400 asistentes presenciales.

Con respecto a las iniciativas de capacitación que lideras en Microsoft, ¿qué planes estáis desarrollando actualmente de la mano de instituciones como Fundae?

Yo lidero una iniciativa en Microsoft que fundamentalmente trata de facilitar capacitación, es decir, formación en Inteligencia Artificial para que nadie se quede atrás. Esto es muy importante. Contamos con un pilar muy relevante dirigido al trabajo con instituciones públicas y a fomentar la empleabilidad. Es en este ámbito en el que estamos colaborando con Fundae, fundamentalmente a través del programa Digitalízate.

Hemos puesto a disposición de todas las personas que acceden a esta plataforma formaciones gratuitas en IA con el objetivo de que alcancen conocimientos básicos que les permitan ser mucho más empleables. Además, uno de estos itinerarios les orienta hacia una certificación oficial de Microsoft, algo que realmente marca la diferencia en el mercado laboral.

¿Cuáles son los otros pilares estratégicos de formación en los que trabajáis?

Siguiendo la línea de la capacitación, trabajamos con tres pilares fundamentales. Ya he mencionado el de instituciones públicas y empleabilidad junto a Fundae, pero tenemos otros dos. Uno de ellos está firmemente relacionado con la educación: consiste en ayudar sobre todo a los profesores para que utilicen de forma ética y responsable la IA y la lleven al aula, lo cual es un reto muy importante. El segundo pilar se enfoca en la sociedad civil. Aquí colaboramos directamente con asociaciones, fundaciones, ONGs y colectivos profesionales para evitar que se queden atrás.

¿Estas formaciones cuentan siempre con el aval directo y el sello de Microsoft?

Sí, por supuesto. En estas formaciones siempre trabajamos de la mano con nuestros partners, que son fundamentalmente FounderzGadesoft y PUE Academy. Toda la formación está completamente validada por nosotros, la hemos desarrollado conjuntamente y los alumnos siempre reciben una acreditación o una certificación oficial de Microsoft, un elemento de enorme peso de cara a la empleabilidad.

¿Qué perfil de alumno es el que más está acudiendo a estos cursos gratuitos?

Los perfiles son muy diversos, pero nos estamos encontrando con mucho perfil de 40 y 40 y pico años que está realizando la formación, lo cual es muy positivo. Esto demuestra que son profesionales conscientes de que su trabajo está cambiando o va a cambiar a corto plazo y están tomando acción, tomando las riendas de su aprendizaje. Estos cursos van dirigidos a todo tipo de perfiles y a toda la ciudadanía: tanto a personas empleadas que quieren mejorar o evolucionar en su puesto, como a personas desempleadas.

Algunos estudios apuntan a que los perfiles más sénior o ciertos colectivos sufren más la brecha digital. ¿Cuáles crees que son los perfiles más vulnerables ante la IA?

Para mí no hay perfiles vulnerables como tal, todo está focalizado en la formación. La clave absoluta para todos, da igual que seas más sénior o más joven, es la capacitación y la formación continua. La IA no consiste en aprender una herramienta específica ni mucho menos; es una forma diferente de trabajar y de relacionarnos. Si tienes una experiencia de determinados años y has trabajado siempre de una manera, ahora tu forma de trabajar tiene que modificarse y eres tú quien debe formarse para saber cómo adaptarla. De hecho, los profesionales más sénior tienen un valor enorme: su veteranía y conocimiento de negocio siguen siendo vitales, solo tienen que aprender a canalizar ese saber a través de la IA.

Ahora mismo hay muchísima formación disponible de forma gratuita. El verdadero reto y el problema es que la gente no sepa que estos recursos existen. Por eso, desde Microsoft firmamos acuerdos con asociaciones y fundaciones para hacerles llegar esta disponibilidad. No nos enfocamos en un colectivo cerrado, sino en colectivos que por nivel socioeconómico o por su entorno puedan estar más desconectados. Ahí entran, por ejemplo, mujeres que han tomado la decisión de no trabajar por lo que sea; ahora, gracias a la IA, van a poder formarse muy fácilmente y volver a trabajar. Colaboramos con Fundación ONCE para colectivos con discapacidad, con Plena Inclusión, con el Colegio de Economistas o con las Cámaras de Comercio, donde muchos autónomos acuden de referencia para formarse porque si no, no sabrían cómo acceder.

Precisamente las microempresas y los autónomos son los que disponen de menos recursos para tener equipos tecnológicos dedicados. ¿Qué se plantea específicamente para ellos?

Lo bueno de la Inteligencia Artificial actual es que ya no necesitas contar con un equipo de IT especializado para tareas sencillas. La tecnología está tan democratizada que, con las herramientas habituales, cualquier pyme o autónomo puede organizarse: puede montarse un agente que le ayude a elaborar un pequeño plan de marketing o a gestionar mejor sus citas diarias. Son soluciones muy básicas que ayudan muchísimo.

Simplemente con la formación que ofrecemos a través de Digitalízate o de las Cámaras de Comercio, estos autónomos pueden adquirir un conocimiento básico de manera gratuita que les permitirá ver la diferencia con cosas muy sencillas desde el primer día.

En este sentido, ¿cómo reforzáis el mensaje de la seguridad para las pequeñas empresas?

La seguridad es uno de los mensajes que más insistimos en trasladar, especialmente a las pequeñas empresas, porque muchas veces son las que tienen menos recursos para protegerse y, al mismo tiempo, manejan información muy sensible de clientes, proveedores o empleados. La IA puede ayudar muchísimo a una pyme, pero no todo vale: no se pueden subir datos confidenciales a cualquier herramienta sin saber qué ocurre con esa información.

Por eso, en nuestras formaciones hablamos siempre de adopción responsable. No se trata solo de aprender a utilizar la IA, sino de entender en qué entorno se está usando, qué datos se comparten y qué garantías ofrece la solución. Para una pequeña empresa, trabajar con herramientas integradas en un entorno empresarial seguro, como Microsoft 365 Copilot, aporta una capa de protección fundamental: los datos permanecen dentro del entorno de la organización, no se utilizan para entrenar modelos públicos y se aplican los mismos controles de seguridad, privacidad y cumplimiento que ya existen en Microsoft 365.

Nuestro mensaje es muy claro: la IA debe ser una palanca de productividad, no un riesgo añadido. Y para eso la formación es clave. Queremos que autónomos y pequeñas empresas sepan aprovechar estas herramientas, pero también que incorporen desde el primer día hábitos básicos de seguridad, criterio y responsabilidad en el uso de la tecnología

Para expandir esta comunicación, habéis firmado recientemente un acuerdo con la Comunidad de Madrid...

Sí, como empresa privada nuestro reto es llegar a acuerdos estratégicos para que la formación alcance de forma masiva a los ciudadanos. Recientemente hemos firmado un acuerdo con la Consejería de Economía y Empleo de la Comunidad de Madrid a través del cual se facilita formación gratuita en Inteligencia Artificial en todos los centros de empleo de la región, disponible para empleados, desempleados o jóvenes por igual.

La iniciativa, que se denomina proyecto TalentIA, está dirigida a mayores de 16 años, incluyendo estudiantes, profesionales en activo y personas desempleadas que quieran mejorar su perfil y adaptarse a las nuevas demandas del mercado laboral. Los participantes podrán acceder a distintos itinerarios en Inteligencia Artificial con acreditación oficial de Microsoft y avanzar de forma flexible, en función de su disponibilidad y necesidades. La inscripción está abierta hasta el próximo 30 de junio.

Si tuvieras que destacar una solución tecnológica de Microsoft para el día a día de un profesional, ¿cuál sería y qué ventajas tiene frente a competidores como ChatGPT o Gemini?

Yo defiendo firmemente Copilot. No es una aplicación aislada, es una solución que actúa como una plataforma completa, es decir, es una solución integrada en el entorno de trabajo que muchas empresas ya utilizan a diario.

Una de sus grandes ventajas es que combina modelos de IA avanzados con el contexto profesional de cada organización, siempre dentro de los permisos, políticas y controles de seguridad de Microsoft 365. Frente a otras herramientas de IA generativa de uso general, la diferencia clave está en la integración, la seguridad y el contexto empresarial.

Lo verdaderamente imbatible es nuestra capa de seguridad. Con Copilot trabajas en un entorno absolutamente seguro: ninguna de las consultas que realizas sirve para alimentar el algoritmo ni se va fuera de tu entorno, algo innegociable a nivel empresarial. Copilot permite trabajar sobre la información que ya manejas en tu día a día, como correos, reuniones, documentos, presentaciones o datos, sin sacar esa información del entorno corporativo y respetando los permisos de acceso definidos por la empresa. Esto es especialmente importante en un contexto profesional, donde no solo importa la capacidad de generar respuestas, sino también cómo se protegen los datos, qué información puede utilizar la herramienta y bajo qué garantías de privacidad y cumplimiento.

Además, cuenta con la enorme ventaja del concepto de plataforma integrada con las herramientas tradicionales de ofimática. Copilot es capaz de leer absolutamente toda tu interacción interna: desde Outlook hasta Teams. Esto permite pasar de la IA como herramienta puntual a la IA como asistente real de productividad. Puedes pedirle que interprete los datos de un archivo Excel y, de forma única, conectará esa información con las conversaciones previas que has mantenido con ese cliente específico. La ventaja no es solo que responda bien, sino que entiende el contexto de trabajo y ayuda a ahorrar tiempo en tareas reales del día a día.

Y, por supuesto, todo esto con un principio fundamental: los datos empresariales no se utilizan para entrenar modelos fundacionales y se mantienen dentro de las garantías de seguridad, privacidad y cumplimiento de Microsoft 365.

La gran pregunta: ¿La IA va a destruir empleo o va a crearlo?

La Inteligencia Artificial es un nuevo modelo de trabajo en todos los ámbitos. Estamos en una fase de evolución donde todos los puestos se tienen que adaptar, y en esa transición lo que más se va a exigir es capacitación, formación continua y flexibilidad. Mi propio puesto dentro de un año no será el mismo que tengo ahora, va a evolucionar.

¿Habrá una evolución de los puestos de trabajo? Sí. Surgirán nuevas posiciones y otras se tendrán que transformar. El momento de la transición es el más complejo, pero lo que no podemos hacer es quedarnos parados a ver qué viene; tenemos que prepararnos y seguir evolucionando hoy. En primer lugar, debemos situar la IA en su contexto. Nadie tiene una bola de cristal para prever el futuro, pero todos podemos aprender del pasado. La IA es la última de una serie de tecnologías que transformarán la economía y la sociedad. Se ha convertido en la siguiente "tecnología de propósito general", un término que los economistas utilizan para referirse a tecnologías que, como la electricidad, se aplican a toda la economía.

Algunas de estas tecnologías, como la siderurgia, la maquinaria industrial y la computación digital han transformado profundamente, no solo las categorías de empleo, sino también el equilibrio de poder económico entre países. Es probable que la IA sea una de las tecnologías de propósito general más importantes del próximo cuarto de siglo. Y, como ha ocurrido con otras de este tipo, desplazará algunos empleos, al tiempo que creará otros y cambiará muchas de las formas en que trabajamos actualmente. Recordamos cuando se temía que el procesamiento de textos acabaría con los empleos de quienes se dedicaban a escribir a máquina. Pero lo que vino después, como el trabajo del conocimiento y  nuevas industrias enteras en torno a la informática, transformó lo que entendemos por "trabajo".

Como compañía, en Microsoft estamos comprometidos a desempeñar un papel activo y constructivo para abordar estas cuestiones. Aportamos no solo nuevas tecnologías y formas de trabajar, sino también una perspectiva basada en la experiencia. Durante más de 50 años, hemos ayudado a trabajadores y organizaciones a adaptarse a los cambios tecnológicos, ya sea en oficinas, laboratorios, aulas o fábricas. Nuestra misión ha sido crear productos que permitan a las personas y a las organizaciones lograr más. Y después, ayudarles a sacarles el máximo partido. Ese es nuestro objetivo con la formación.

De cara al futuro, ¿qué os gustaría haber logrado en España para sentiros plenamente satisfechos?

Mi responsabilidad se centra en España y mi gran cometido es que la población esté plenamente preparada para la nueva economía de la IA, logrando que nadie se quede atrás ni fuera del sistema por falta de conocimientos. Hay que tener en cuenta que España es uno de los 21 países del mundo que Microsoft ha seleccionado para realizar fortísimas inversiones económicas. Se están creando importantes data centers e industrias auxiliares y nuestro objetivo prioritario es preparar y formar a las personas para que puedan ocupar todas las posiciones actuales y las nuevas que están llegando en esta era tecnológica.