Energía

El centro pionero de control de renovables de Red Eléctrica celebra 20 años al frente de la transición energética

El centro pionero de control de renovables de Red Eléctrica cumple 20 años tras integrar energía equivalente a un lustro de consumo - Imagen del vídeo de Red Eléctrica

El Centro de Control de Energías Renovables (Cecre) de Red Eléctrica celebra dos décadas de actividad como el primer organismo del mundo dedicado en exclusiva a la gestión verde. En este periodo, la instalación ha integrado más de 1.346 teravatios hora de energía eólica y solar, multiplicando por cinco el volumen de producción gestionado.

El Centro de Control de Energías Renovables (Cecre), dependiente de Red Eléctrica, ha cumplido oficialmente 20 años de funcionamiento operativo. A lo largo de estas dos décadas de actividad, la instalación ha logrado integrar en el sistema de manera segura un total de 1.346 teravatios hora (TWh) de generación puramente eólica y solar. Esta magnitud de producción limpia equivale, según los balances de la compañía, a la totalidad del consumo eléctrico demandado por la Península Ibérica durante los últimos cinco años.

Según informa Red Eléctrica, la puesta en marcha de este centro en el año 2006 supuso una innovación sin precedentes a nivel global, al convertirse en el primer centro de control eléctrico del planeta diseñado en exclusiva para supervisar las tecnologías renovables. Hoy en día, la instalación continúa posicionada como un referente internacional para la transición ecológica, encargándose de asimilar en la red de transporte la intermitencia de los recursos naturales de forma fiable.

Evolución del 'mix' y récords de cobertura

Red Eléctrica informa que antes del nacimiento del Cecre, las aportaciones conjuntas de la energía solar y de la eólica apenas representaban el 8,4% del mix eléctrico peninsular. Dos décadas después, al cierre del ejercicio de 2025, ambas tecnologías alcanzaron una cuota conjunta anual del 42,8%. Este empuje resultó determinante para que el sistema peninsular clausurara el año pasado con una cuota renovable anual del 57,5%, una participación que se eleva hasta el 58,5% si se contabiliza de forma agregada el impacto de las instalaciones de autoconsumo.

La directora general de Operación de Red Eléctrica, Concha Sánchez, ha valorado la efeméride destacando el carácter estratégico de una decisión tomada en su día por un grupo de profesionales visionarios, quienes supieron anticipar el papel vertebrador que las energías limpias desempeñarían en el futuro del tejido productivo.

El histórico de operación del Cecre atesora hitos de cobertura de demanda instantánea excepcionales, habiendo gestionado picos de hasta el 83,6% de aportación eólica en el año 2023 y rozando el 90,5% de aportación solar fotovoltaica durante el presente año 2026. Esta evolución ha sido posible gracias a que la capacidad de absorción y gestión de gigavatios hora (GWh) solares y eólicos del centro se ha multiplicado por cinco si se comparan los registros de 2025 con los datos de sus inicios.

Vigilancia en tiempo real instalación por instalación

El despliegue de potencia instalada en la Península Ibérica durante este ciclo se sitúa en los 76.002 megavatios (MW) de eólica y solar. Al sumar la hidráulica y otras tecnologías de origen renovable, el parque de generación verde copa en la actualidad una participación del 73% sobre el total de la potencia en servicio instalada en el país, consolidando un acumulado superior a los 2.031 TWh de energía verde producida en los últimos 20 años.

Para coordinar este volumen de potencia sin poner en riesgo la estabilidad del suministro general, el Cecre opera mediante un avanzado sistema de monitorización en tiempo real. En concreto, el centro de control recibe cada 12 segundos datos detallados de telemedida procedentes de más de 4.500 instalaciones eólicas y solares distribuidas por toda la geografía peninsular que cuentan con una capacidad superior a 1 MW.

El salto de escala técnica de la infraestructura queda patente al contrastar este flujo de información con el del año 2006, un ejercicio en el que el volumen de plantas conectadas a la red de control ni siquiera alcanzaba las 450 instalaciones.