La Fundación SERES lanza la hoja de ruta definitiva para que las empresas lideren una transición ecológica con impacto social
La Fundación SERES ha presentado en Madrid la guía práctica 'Transición justa: guía para una implementación efectiva en la empresa', un documento estratégico clave tras dos años de investigación multisectorial. La hoja de ruta dota al tejido corporativo de herramientas para integrar el impacto social y laboral dentro de la transformación ecológica, evaluando la madurez de las compañías bajo la premisa de avanzar hacia una economía descarbonizada sin generar exclusión.
La Fundación SERES ha presentado oficialmente en la Dirección General de la ONCE en Madrid la guía práctica 'Transición justa: guía para una implementación efectiva en la empresa'. El documento técnico ha sido diseñado con el propósito fundamental de facilitar a las corporaciones la integración estructural de la dimensión social y humana dentro de sus estrategias de transformación ecológica y modelos de gestión operativa.
La publicación de esta metodología surge como respuesta directa al acelerado proceso de transformación que la transición hacia una economía baja en carbono está ejerciendo sobre el empleo, los territorios y los modelos productivos tradicionales. El texto es el resultado de un análisis desarrollado durante los dos últimos años en el marco del LabS SERES Transición Justa, un espacio de aprendizaje y codesarrollo en el que han participado empresas multisectoriales nacionales e internacionales, junto a instituciones públicas y expertos independientes, para aterrizar las directrices teóricas en una praxis aplicada al entorno empresarial.
Los cuatro pilares de impacto corporativo y la herramienta de madurez
El marco de actuación propuesto por la Fundación SERES permite a cada organización auditar su situación de partida, definir hojas de ruta personalizadas e identificar brechas de equidad.
El esqueleto técnico de la publicación se articula en torno a cuatro pilares de impacto operacional y tres habilitadores transversales estratégicos. En el apartado de los pilares de impacto, la estructura sitúa en primer lugar el empleo digno y la reconversión laboral, seguido en segundo término por la inclusión y la equidad, en tercer lugar por el desarrollo territorial y la cohesión regional, y por último por la gestión ética de la cadena de valor y el ecosistema de proveedores. Respecto a los habilitadores transversales, la metodología incorpora la gobernanza y la responsabilidad corporativa, la participación activa junto al diálogo social, y las herramientas de medición, transparencia y reporte de métricas.
Para asegurar la aplicabilidad del documento, la guía incorpora una herramienta de evaluación de madurez. Este recurso técnico permite a los departamentos de Sostenibilidad y Recursos Humanos medir de forma precisa cómo se está asimilando la dimensión social en sus procesos internos, localizando las fortalezas operativas y diseñando planes de contingencia realistas y medibles que, según la directora general de la Fundación SERES, Ana Sainz, no solo mitigan riesgos regulatorios, sino que blindan la competitividad a largo plazo.
Estadísticas clave del tejido empresarial y riesgos sociales emergentes
Los datos recabados por el laboratorio de la fundación ponen de manifiesto que, si bien existen progresos notables en materia de formación interna, inclusión y diálogo institucional con los grupos de interés, la gran asignatura pendiente reside en la cadena de valor y el diseño de indicadores homogéneos para auditar el impacto social real.
Durante la presentación de las variables estadísticas de la guía, a cargo de la project manager Daniela Musetti, se desveló que el 60% de las compañías identifica el empleo digno y la reconversión laboral como su dimensión interna más desarrollada, mientras que el 50% sitúa de forma unánime a la cadena de valor y su ecosistema de proveedores como el ámbito prioritario que urge fortalecer.
La jornada de presentación contó con una bienvenida institucional compartida entre Fernando Riaño, director de Relaciones Institucionales y Sostenibilidad del Grupo Social ONCE, y la propia Ana Sainz. Asimismo, Eduardo Gómez Casado, consejero económico en la Representación de la Comisión Europea en España, analizó las exigencias de la agenda comunitaria para consolidar una economía sostenible y competitiva.
El debate posterior, titulado 'Miradas cruzadas sobre la transición justa', reunió a Beatriz Acevedo (Mutualidad), Félix Peinado (Oficina de la OIT para España), Alba Pérez (Sacyr) y Patricia Ruiz (secretaria confederal de Salud Laboral de UGT). Los ponentes coincidieron en la urgencia de monitorizar los nuevos riesgos sociales emergentes vinculados a la economía de los cuidados, el envejecimiento demográfico de las plantillas y la protección financiera de los trabajadores vulnerables en pleno proceso de automatización y descarbonización industrial.
El cierre institucional fue ejecutado por Begoña María-Tomé Gil, coordinadora de Acompañamiento Territorial del Instituto para la Transición Justa del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, quien reivindicó la cohesión territorial como el pilar insustituible sobre el que debe pivotar la transformación económica del país.