Inteligencia Artificial

CCOO vincula en Universidad Pyme el éxito de la IA a la formación continua y al control de los algoritmos

Celia Domínguez Valverde, coordinadora de la Secretaría Confederal de Formación y Empleo de CCOO en la jornada de clausura de Universidad Pyme

La coordinadora de la Secretaría Confederal de Formación y Empleo de CCOO, Celia Domínguez Valverde, ha reclamado en el foro Universidad Pyme regular la gestión algorítmica para evitar que opere como una "caja negra" contra las plantillas. El sindicato exige un plan integral de políticas públicas para que la transición digital sea justa e inclusiva.

En el marco de la jornada de clausura celebrada en el Auditorio Fundae, la coordinadora de la Secretaría Confederal de Formación y Empleo de CCOO, Celia Domínguez, ha expuesto un diagnóstico sobre el impacto de la Inteligencia Artificial en las relaciones de trabajo. La organización ha rechazado con contundencia tanto el optimismo desmedido de los tecnófilos que prometen una automatización idílica como el catastrofismo que vaticina el fin definitivo del empleo, defendiendo que el rumbo de este proceso histórico depende por completo de las decisiones políticas, institucionales y colectivas que se adopten para alcanzar una gobernanza participativa, la protección de los derechos laborales y políticas donde "la tecnología acabe al servicio de las personas y no al revés".

De la máquina de vapor a la IA: el reto de la formación permanente

La responsable de CCOO ha explicado que la confluencia del almacenamiento masivo de datos (Big Data), el abaratamiento de la capacidad de computación y el refinamiento de los algoritmos de aprendizaje profundo han convertido a estos sistemas en una tecnología de propósito general. Por este motivo, el sindicato equipara la trascendencia de la Inteligencia Artificial con hitos históricos como la máquina de vapor, la electricidad o internet, advirtiendo que su penetración transversal abre debates éticos, políticos y medioambientales, vinculados al control social y al enorme consumo energético de los centros de datos.

En el ámbito del empleo, ha señalado que la automatización no destruirá puestos de trabajo completos, sino que cambiará tareas cognitivas, rutinarias o semirrutinarias, modificando de raíz los perfiles de habilidades demandados. Ante el riesgo inminente de una "polarización" del mercado, la organización recalca que la instrucción estática recibida al inicio ha dejado de ser suficiente, por lo que "la formación continua, la cualificación digital son los pilares absolutos de la empleabilidad".

El peligro de la deslaboralización y el control de las jefaturas automatizadas

La exposición de CCOO ha puesto el foco en las dimensiones más lesivas de la implantación tecnológica unilateral por parte de las empresas: la dispersión de las estructuras contractuales y la implantación de la gestión algorítmica. Por una parte, la organización denuncia la extensión del modelo de plataforma hacia disciplinas cualificadas como la consultoría, los servicios jurídicos, la educación o la salud, alertando de que estas herramientas se emplean para difuminar las fronteras de la empresa tradicional e imponer fórmulas de flexibilidad que provocan la precarización y la proliferación de falsos autónomos.

Por otra parte, la ponente ha calificado de "alarmante" el despliegue de software que asigna tareas, evalúa rendimientos y decide despidos de forma automatizada en tiempo real, deshumanizando la mediación tradicional y alienando a las plantillas. El sindicato exige acabar con la opacidad en los centros de trabajo argumentando que "los algoritmos de las empresas no pueden ser cajas negras", y reivindica la obligación legal de que exista siempre una persona física a la que apelar ante resoluciones injustas o sesgadas.

Conectividad universal y el acceso a las redes como derecho básico

Para neutralizar las asimetrías de poder entre el capital y el trabajo, la ponente ha propuesto articular una estrategia integral que comience por las denominadas "políticas predistributivas", aquellas llamadas a equilibrar las condiciones iniciales de los ciudadanos antes de que opere el mercado. En este sentido, CCOO asimila las redes de telecomunicaciones de alta velocidad con los grandes suministros civiles del siglo pasado, reclamando una implicación directa del Estado para erradicar las brechas geográficas, de género o económicas.

Domínguez ha sostenido que "el acceso universal a las infraestructuras digitales y una conectividad de alta velocidad debe ser considerado un derecho básico fundamental, equivalente al agua o a la electricidad del siglo pasado". Para el sindicato, desatender la igualdad de acceso a estas tecnologías supondría condenar de antemano a los sectores más desfavorecidos de la población a una expulsión laboral y social prematura.

Acción distributiva, fiscalidad digital y el blindaje de los convenios

El plan de acción que ha defendido el sindicato se complementa con propuestas distributivas y de transferencia fiscal orientadas a corregir las desigualdades que, a su juicio, genera el mercado. CCOO insta a renovar la estrategia industrial ligando la digitalización a la sostenibilidad ecológica y al fortalecimiento de los salarios dignos, además de exigir una adecuación del sistema tributario a los retos de la transformación digital siguiendo las recomendaciones del Libro Blanco que impulsó el Gobierno.

Asimismo, la organización ha reclamado combatir la concentración de poder de las grandes corporaciones tecnológicas y plataformas laborales que incurren en competencia desleal frente a las empresas tradicionales.

Finalmente, Domínguez ha condicionado el éxito de esta transformación al empoderamiento de la negociación colectiva, insistiendo en que las plantillas deben ser informadas y consultadas activamente antes de que las herramientas informáticas comiencen a operar, orientando los recursos de capacitación de manera prioritaria "a los colectivos más vulnerables para asegurar una transición" justa e inclusiva.