Alemania

José Ramón Riera alerta del deterioro económico de Alemania: "El motor de Europa se está rompiendo"

Úrsula Von der Leyen | Foto de X de Úrsula Von der Leyen

El economista José Ramón Riera advierte de la pérdida de competitividad alemana y del creciente peso del gasto público

La economía alemana atraviesa una etapa de creciente incertidumbre que pone en cuestión el papel que ha desempeñado durante décadas como principal motor económico de Europa. Así lo sostiene el economista José Ramón Riera, que advierte de que los pilares que sustentaron el denominado "milagro alemán" muestran señales evidentes de debilidad.

Según explica, Alemania construyó buena parte de su éxito económico sobre tres grandes fundamentos: energía barata, una industria altamente competitiva y una potente capacidad exportadora. Sin embargo, considera que esos tres elementos se encuentran actualmente bajo presión.

Una industria menos competitiva y una energía más cara

Riera señala que el coste energético se ha incrementado de forma notable respecto a años anteriores, mientras que la industria alemana afronta una pérdida de competitividad frente a otros actores internacionales.

A esta situación se suma la transformación de China, un mercado que durante años fue uno de los principales destinos de las exportaciones alemanas y que ahora compite directamente en sectores estratégicos como el automóvil, la maquinaria industrial, las baterías o la tecnología avanzada.

Para el economista, este cambio de escenario supone un desafío de gran magnitud para la primera economía de la Unión Europea.

El gasto público como sostén de la actividad

Uno de los aspectos que más preocupa a Riera es el creciente protagonismo del gasto público como herramienta para sostener la actividad económica.

Según expone, el propio Bundesbank reconoce que el impulso del gasto estatal está contribuyendo de forma decisiva a evitar una mayor desaceleración económica.

"La locomotora alemana se ha apagado", afirma Riera al analizar la situación actual, advirtiendo de que una economía desarrollada no puede depender indefinidamente de esta fórmula para mantener el crecimiento.

En su opinión, el recurso continuado al gasto público puede derivar en mayores niveles de déficit y endeudamiento, especialmente en un contexto en el que la presión fiscal ya se encuentra en niveles elevados.

Una alerta para toda Europa

El economista subraya que las consecuencias de una ralentización prolongada de Alemania no afectarían únicamente al país germano.

Como principal economía europea, Alemania ha sido históricamente un factor de arrastre para el conjunto de la Unión Europea. Por ello, cualquier debilitamiento de su actividad económica tendría repercusiones más allá de sus fronteras.

Riera resume esta preocupación con una de las frases más contundentes de su análisis: "Cuando la economía más importante de la Unión Europea necesita ayuda para seguir avanzando, el problema no está en el vagón, está en el motor".

Más inversión y más innovación

Frente a este escenario, el economista considera que la solución pasa por recuperar la fortaleza industrial mediante una mayor inversión productiva, el impulso a la innovación y el fortalecimiento de la investigación y el desarrollo.

A su juicio, Alemania todavía dispone de capacidad para revertir la situación y recuperar parte de su competitividad, aunque advierte de que la respuesta no puede limitarse únicamente al aumento del gasto público.

La evolución de la economía alemana, concluye, será determinante para el futuro inmediato de Europa, ya que cualquier deterioro prolongado del principal motor económico del continente podría terminar afectando al conjunto de la Unión Europea.