La hucha de las pensiones crece, pero un informe cuestiona cómo se está llenando

Gasto en pensiones - freepik
El Fondo de Reserva de la Seguridad Social supera los 14.000 millones de euros, aunque un informe económico cuestiona que su recuperación responda a una mejora estructural del sistema

El Fondo de Reserva de la Seguridad Social, conocido popularmente como la "hucha de las pensiones", cerró 2025 con 14.069,8 millones de euros, su mayor patrimonio desde 2013. Sin embargo, tras esa recuperación existe un cambio profundo en la forma de financiar el fondo que está generando debate entre economistas y analistas.

Así lo sostiene un informe elaborado por el centro de análisis económico De Madrid a Europa, que examina la evolución del Fondo de Reserva a partir de los datos oficiales publicados por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones. El documento no cuestiona las cifras oficiales, sino que analiza qué factores explican el crecimiento del fondo, cómo se invierten esos recursos y cuál puede ser su capacidad real para reforzar el sistema público de pensiones.

La recuperación ya no procede de superávits de la Seguridad Social

Durante los primeros años del Fondo de Reserva, entre 2000 y 2011, las aportaciones procedían de los excedentes generados por la propia Seguridad Social. Aquella etapa permitió acumular un máximo histórico de 66.815 millones de euros antes de que la crisis económica obligara a utilizar esos recursos para financiar el pago de pensiones.

El informe recuerda que entre 2012 y 2019 se retiraron más de 80.000 millones de euros, hasta prácticamente agotar la hucha. Desde entonces no se habían producido nuevas aportaciones procedentes de superávits del sistema, ya que el último ingreso por esa vía tuvo lugar en 2010.

La reconstrucción iniciada en 2023 responde a un mecanismo diferente.

El MEI explica casi todo el crecimiento del Fondo

Según los datos analizados, el 92,8% del incremento registrado en 2025 procede del Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI), la cotización adicional aplicada sobre las nóminas de empresas y trabajadores para reforzar el sistema de pensiones.

En cifras, de los 4.693 millones de euros que aumentó el Fondo durante 2025, 4.356 millones proceden del MEI, mientras que el resto corresponde principalmente a rendimientos financieros y a aportaciones de las mutuas colaboradoras.

El informe interpreta que el crecimiento del Fondo no responde actualmente a una mejora del equilibrio financiero de la Seguridad Social, sino al incremento de una cotización específica creada para dotar esta reserva hasta el año 2050.

Una reserva que no podrá utilizarse antes de 2033

Otro de los aspectos destacados es el régimen jurídico vigente.

La reforma introducida mediante el Real Decreto-ley 2/2023 establece que los recursos acumulados no podrán utilizarse antes de 2033, con el objetivo de disponer de un colchón financiero cuando la jubilación de la generación del baby boom ejerza mayor presión sobre el gasto en pensiones.

Desde un punto de vista económico, el informe señala que este diseño traslada el esfuerzo contributivo al presente mientras retrasa la disponibilidad efectiva de los recursos durante varios años.

Toda la inversión está concentrada en deuda pública española

Uno de los elementos que más atención recibe en el análisis es la política de inversión del Fondo.

A cierre de 2025, el 100% de los 13.683 millones invertidos corresponde a obligaciones del Estado español, pese a que la normativa permite destinar hasta un 55% de la cartera a deuda soberana de otros países con elevada calidad crediticia.

Desde una perspectiva de gestión de riesgos, los autores consideran que esta concentración incrementa la exposición del Fondo ante un eventual deterioro de las finanzas públicas españolas, al coincidir el emisor de los bonos con el propio Estado responsable del sistema de pensiones.

El documento añade que la cartera también ha aumentado su duración media, concentrándose en bonos con vencimientos a diez y quince años, lo que incrementa su sensibilidad frente a futuras variaciones de los tipos de interés.

Rentabilidad inferior a la de los planes privados

Otro de los puntos analizados es la evolución de la rentabilidad obtenida por el Fondo.

El informe reconoce que las nuevas inversiones realizadas durante 2025 se efectuaron en un entorno de tipos de interés más elevados, mejorando la rentabilidad de las nuevas compras. Sin embargo, al analizar horizontes temporales más largos, la comparación con los datos de Inverco refleja diferencias significativas.

Según esos datos a 20 años, el Fondo registra una rentabilidad anualizada del 2,91%, frente al 3,10% de la media de los planes individuales; a 10 años, obtiene un 0,12%, frente al 3,70% del conjunto del sector; y a 5 años, la rentabilidad es del 0,28%, frente al 4,70% de los planes privados individuales.

El propio informe apunta que parte de esa diferencia se explica porque entre finales de 2020 y marzo de 2022 el patrimonio permaneció temporalmente en una cuenta corriente tras liquidarse todos los activos financieros.

Una hucha todavía muy lejos de sus máximos históricos

Pese al crecimiento registrado durante los últimos ejercicios, el Fondo mantiene todavía una dimensión reducida respecto a la economía española.

Los 14.069 millones de euros actuales representan aproximadamente el 0,83% del PIB español y apenas el 21,1% del máximo alcanzado en 2011, cuando la hucha llegó a superar los 66.800 millones.

El propio informe recuerda además que el Pacto de Toledo ya advirtió en 2020 de que el Fondo de Reserva puede servir para afrontar desequilibrios coyunturales, pero no constituye una solución suficiente para resolver los problemas estructurales del sistema de pensiones.

Un debate sobre el modelo de financiación, más que sobre las cifras

El informe de De Madrid a Europa concluye que el debate ya no gira tanto en torno al crecimiento del Fondo como sobre la naturaleza de esa recuperación.

Los autores sostienen que la denominada "hucha de las pensiones" vuelve a aumentar su patrimonio gracias a una cotización específica soportada por empresas y trabajadores, invertida íntegramente en deuda pública española y cuya utilización permanece bloqueada hasta 2033. Además, plantean que el margen legal existente para diversificar parcialmente la cartera podría reducir la concentración del riesgo sin necesidad de modificar la normativa vigente.

Más allá de esa valoración, los datos oficiales reflejan una realidad doble: el Fondo de Reserva vuelve a crecer tras años de mínimos históricos, pero también que su reconstrucción responde a un modelo distinto al que permitió acumular la primera gran hucha de las pensiones hace más de una década.