Un estudio cifra en 1,82 millones las personas que buscan empleo y no figuran en el paro registrado
La evolución del mercado laboral español entre 2018 y 2025 presenta diferencias significativas según el indicador utilizado. Así lo sostiene un informe elaborado por la organización De Madrid a Europa, que analiza exclusivamente datos publicados por el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) y concluye que cerca de 1,82 millones de demandantes de empleo no figuran actualmente en las estadísticas oficiales de paro registrado.
Según este estudio, mientras el paro registrado se redujo un 24,6 % en los últimos siete años, pasando de 3,28 millones a 2,47 millones de personas, el número total de ciudadanos inscritos en el SEPE como demandantes de empleo apenas descendió un 6 %, situándose en 4,30 millones.
La diferencia entre paro registrado y demandantes de empleo
El informe pone el foco en una realidad estadística que suele pasar desapercibida: no todas las personas inscritas en los servicios públicos de empleo son contabilizadas como paradas.
De acuerdo con los datos analizados, el volumen de demandantes excluidos de la estadística oficial ha aumentado de forma notable. En 2018 representaban el 28,3 % de quienes acudían al SEPE, mientras que en 2025 alcanzan ya el 42,4 %.
Esto significa que más de cuatro de cada diez personas inscritas en los servicios públicos de empleo no aparecen reflejadas en la cifra oficial de paro registrado.
El impacto de la reforma laboral y los fijos discontinuos
Uno de los factores que, según el informe, explica este cambio es la reforma laboral aprobada en 2022, que impulsó la transformación de numerosos contratos temporales en contratos fijos discontinuos.
Cuando estos trabajadores se encuentran en periodos de inactividad y se inscriben en el SEPE para buscar empleo o acceder a prestaciones, no computan como desempleados dentro de la estadística oficial del paro registrado.
La investigación también destaca el incremento de las personas ocupadas que buscan un segundo empleo o una alternativa laboral por considerar insuficiente su situación profesional actual. Este colectivo habría crecido un 39,5 % desde 2018.
El desempleo afecta especialmente a mayores de 60 años y mujeres
El análisis identifica además algunos grupos en los que la demanda de empleo ha aumentado con más intensidad.
Entre ellos destacan los mayores de 60 años, única franja de edad que registra un crecimiento durante el periodo analizado. Según el estudio, este colectivo ha experimentado un aumento del 54,5 %.
También crece el número de jubilados y pensionistas que vuelven a buscar trabajo, con un incremento del 86,9 %.
En cuanto a la distribución por sexos, las mujeres representan el 58,8 % de las personas que figuran como demandantes de empleo pero no son contabilizadas dentro del paro registrado.
Propuesta para una mayor transparencia estadística
Ante esta situación, De Madrid a Europa plantea que las administraciones públicas complementen la publicación mensual del paro registrado con una difusión más visible y sistemática del total de demandas de empleo pendientes que ya recoge el propio SEPE.
El objetivo, según los autores del informe, es ofrecer una imagen más completa de la evolución del mercado laboral y facilitar una interpretación más precisa de los datos relacionados con el empleo en España.
Desde la entidad señalan que, aunque el paro registrado refleja una mejora significativa desde 2018, la evolución del conjunto de demandantes de empleo muestra una reducción mucho más moderada, lo que invita a analizar el comportamiento del mercado laboral desde una perspectiva más amplia.